España semanal #3

Puigdemont

Ocurrió lo que tenía que ocurrir.

Más tarde o más temprano, normalmente aquellas personas que desafían al estado acaban siendo atrapadas, bien físicamente, bien por su tremenda maquinaría administrativa y burocrática. La red la constituye la profesionalidad que cabe esperar en los distintos servicios policiales de cada país ante lo que pueden intuir como una amenaza común, y el tupido y farragoso entramado legislativo que conlleva no abandonar en ningún caso la vereda que conduce directamente al redil.

Al margen de nuestro profundo respeto por todo aquel que de una manera pacífica, disienta, cabe en este caso objetar la falta de gallardía demostrada por este individuo que puso pies en polvorosa en cuanto barruntó que podría hospedarse en Soto del Real.

Un personaje público debe ser coherente, y al igual que se espera de él entrega, dedicación, defensa de los intereses de sus votantes, y representar a todos los miembros de la comunidad, igualmente se espera sea responsable de sus actos. Y esto último entiendo no solo atañe a los políticos; cualquier persona es responsable de sus actos, y debe por tanto asumir sus consecuencias. No entro ahora en si el gobierno de M punto ha aprovechado cualquier oportunidad para meter el dedo en el ojo de los catalanes, coadyuvando con ello a incrementar la nomina de independentistas, y además no haber sabido poner de relevancia ciertas verdades evidentes, como son que una de las peores secuelas del romanticismo, los nacionalismos, no son otra cosa que el germen de fascismos, y que afortunadamente, en el siglo XXI, el futuro pasa por borrar cada día más fronteras, no por crear otras nuevas.

El lugar más apropiado para las banderitas creo que son los campos de fútbol. Ni tampoco entro en buscar el por qué no les han sabido transmitir que la inmensa mayoría de los españoles no somos enemigos de los catalanes, no nos levantamos pensando en cómo fastidiarles, y que además, nos deben a todos… ¡73.000 millones de euros! Que si ya todo el mundo considera improbable que la bonanza de nuestra economía haga posible que algún día se devuelvan, ya me contarán como ello sería posible desde un proyecto independentista, cuya sola lejana amenaza ya estamos viendo cuáles son sus efectos sobre el dinero, que como es sabido, es cobarde.

Como Puigdemont.

Semana Santa

Aberrante la visión de los ministros cantando al paso de la Legión.

Cada cual es muy libre de creer en lo que le venga en gana (faltaría plus), en los milagros de Jesucristo, en Alá, o en Papá Noel, pero resulta impresentable que un estado aconfesional permita la participación del ejército en manifestaciones religiosas. Por no hablar de la banderita a media asta ordenada por Cospedal en el Ministerio de Defensa.

Si no fuese por la existencia de internet, cada vez este país recuerda más a los últimos años sesenta del pasado siglo, en los últimos estertores del franquismo que ya empezaba a ser contestado, pero que durante la semana santa, los Cuarenta Principales emitían solo música clásica, las pocas discotecas existentes cerraban, hasta el domingo no había competiciones deportivas y los cines exhibían películas de corte bíblico. Claro, que estos son sus herederos, cosa que ya tienen la desfachatez de ni molestarse en disimular.

El principio Asia

En la Fundación Juan March de Madrid.

Muy recomendable; al hilo de la especial relación de Zobel con la institución, dados los vínculos de la misma con el grupo de Cuenca.

Zobel, a quien algún día se le hará justicia como uno de los artistas de referencia del arte europeo del siglo XX, con una trayectoria personal digna de ser contada como os prometo que algún día haré.

La exposición, me encanta que tome como punto de partida algo tan literario como el hecho de elegir “principio”, buscando el termino químico que reacciona, o mejor dicho en este caso, hace reaccionar, a un elemento, provocando nuevas formas y estructuras distintas entre sí.

Podemos ver las referencias del magníficamente recogido, con piezas interesantísimas del arte japonés, chino, hindú o filipino, espíritu artístico asiático, en los artistas europeos, una vez pasada la pléyade de aquellos primeros que desde el XIX, Fortuny, los impresionistas, Van Gogh, después Sorolla, se sintieron conmovidos por el arte japonés.

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Y con esa referencia, el lujazo de tener a la vista Miró (muy intensa su relación, casi diría dependencia), Saura, Tapies, Torner, el citado Zobel, Clavé, Yturralde, Navarro Baldeweg, e incluso Barceló, y seguro que olvido a alguien.

A no perdérselo. Hasta el 24 de junio, y después una cervecita en La Tierruca.

¡Oh Cuba!

Pediros disculpas por no haberos avisado antes.

La magnífica (nuestra heredera de Sara Montiel, en el sentido de estrella, con todas sus connotaciones) Loles León, llevaba durante el mes de marzo en el Centro Cultural de la Villa este espectáculo de modo magistral. Impresionante. Danza, son cubano, flamenco, y textos y el alma, el espíritu, perfectamente conseguido de… ¡Federico!

Ignoro si hacen bolos en el futuro, si aparece por vuestra ciudad, por favor, ¡no os lo perdaís!

“Aquí he pasado los mejores días de mi vida.
Esta isla es un paraíso. Cuba.
Si yo me pierdo, que me busquen en Andalucía o en Cuba.”
Federico Garcia Lorca
Nunca se les podrá perdonar que lo fusilasen.

Rosario Weiss

Dibujos y pinturas.

Hasta el día 22 de abril en la BNE.

Posiblemente tengan razón los que sospechaban que era hija de Goya; en cualquier caso, mejor maestro nunca nadie pudo tener. Vivió con su madre Leocadia, y acompañó en su elegido exilio a Goya hasta la muerte del mismo en Burdeos.

A los siete años sus dibujos ya casi se confunden con los de su maestro, al que podemos sentir y casi ver pacientemente guiando sus primeros pasos.

Supo conservar la fuerza de su maestro, darle su toque femenino al neoclásico, impregnarse del estilo y el gusto francés, y ser, a mi juicio, precursora del romanticismo (su corriente artística, ignoro cómo pensaba).

Al margen de sus innegables méritos artísticos, descubrámonos ante esta mujer, valiente y decidida, que en una época tan injusta y tal difícil para ellas (y todas lo son), supo exigir su reconocimiento como académica de Bellas Artes de San Fernando y ser la maestra de la futura Isabel II.

¿Qué no os parece suficiente? Murió de cólera a los 28 años.

Delenda est Moscardó.

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