Con buen pie

Que sigo siendo un friki, alguien complejo, un antisocial de libro/Striptease de coraza, el ritmo, miedos, equilibrios, lirios/La pieza que no encaja en su montón, cuando termino un libro sufro dos meses de depresión/Y es adicción al folio, a la cerveza, al llanto/Como Alejandro Dumas con el opio, coño, ese es mi encanto/Robando bancos como los hermanos Dalton, que la monarquía acabe cual Joffrey Baratheon.

Uno siempre piensa bien cuál puede ser su primer paso un nuevo proyecto, porque es algo especial. No todos los días empiezas a mostrar los resultados de una idea en la que tienes mucha ilusión depositada, un proyecto que te va a costar tiempo, esfuerzo, sudor y lágrimas que cuaje. Es por ello que siempre quieres empezarlo con buen pie.

Uno tiende a pensar (a veces incluso usa para ello el cerebro) que empezar bien significa escribir un bombazo que lo catapulte directamente al estrellato. Pues bien, si algo me ha enseñado mi corta pero intensa experiencia vital, es que el éxito inicial solo está asegurado si detrás hay un talento sin igual, un trabajo ejemplar y se está en el sitio adecuado en el momento apropiado. O si hay dinero detrás como para financiar el fichaje de Neymar Júnior (teniendo en cuenta que para ello has de fichar a Neymar Sénior, que se vende a precio de rescate bancario).

Como el primero de los casos no depende en su totalidad de mis aptitudes, y el segundo es imposible (o eso dice mi cuenta bancaria), el inicio con buen pie no puede ser comenzar como una estrella. Entonces, y ya desde la humildad que me confiere el no querer empezar siendo una estrella, creo que lo mejor que puedo hacer para comenzar con buen pie es una sincera presentación y una declaración abierta de intenciones.

Hola, soy JCassidy, tengo 20 años y estudio periodismo. Bastante futbolero, un puto payaso, zurdo, despistado y del Atleti. Crítico y bastante autocrítico, me gustan las intenciones claras y el café oscuro, no soporto el postureo. Cinéfilo, me gustan según qué series y trato de leer todo lo que cae en mis zarpas. Bastante torpe, indeciso por naturaleza (culpo a mi lado medio gallego, ya que nací en un pueblo de León a 2 pueblos de Galicia). Para mí, lo contrario a ser fascista es ser demócrata, no comunista. A veces descarado como un italiano ligando, a veces tímido como un español hablando inglés, bocazas como un buen rapero, confianza (i)limitada en cada ser humano.

Mis intenciones son honestas, pretendo criticar todo aquello que me apetezca, porque quiero y porque me dejan. Critico porque por criticar le cortaron los dedos y la lengua a Víctor Jara, por criticar asesinaron a Pasolini, por criticar hay miles de personas silenciadas para siempre.

Por si fuese poco, como he dicho antes, soy un puto payaso y descarado, por lo que me pienso reír de todo aquello que me plazca, le duela a quién le duela y sin importar cuántas ampollas levante. Al fin y al cabo, lo único que soy es un funambulista que vive en el filo de la navaja.

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