La huella de Eduard Punset en Haití y en el desmantelamiento de la Unión Soviética

Muere a los 82 Eduard Punset tras una década batallando con el cáncer de pulmón. Conocido mayoritariamente por su programa de divulgación científica en TVE 2, ‘Redes‘, sus libros pseudocientíficos y de autoayuda, pero también por su antológico anuncio de Bimbo. En este día funesto lo que pocos recordarán, o probablemente desconocen, es el pasado laboral de Eduard Punset.

Haití

Tras finalizar sus estudios, de derecho en l’École Pratique des Hautes Études de París, Punset trabajó como redactor en The Economist, empleo que le permitió acceder a ciertos contactos de las más altas esferas del mundo empresarial. Poco después, en 1969, Punset dejó su trabajo en el diario británico para mudarse a Estados Unidos para trabajar en el Fondo Monetario Internacional. Durante, prácticamente, los cuatro años en los que trabajó en el FMI Punset estuvo destinado en Haití. Hecho remarcable, ya que su paso por el país marcaría el futuro para este.

El país antillano en la década de los 70 era, en materia alimentaria, autosuficiente, hecho que rivalizaba con los ideales imperialistas de los Estados Unidos. Por ello, para subvertir la situación, enviarían a los altos funcionarios del FMI, entre ellos Punset, y al Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Para ello deberían negociar, pactar y decidir con Jean-Claude Duvalier, dictador genocida más conocido como BebeDoc.

Las medidas a adoptarse fueron sin duda un suicidio asistido para la economía de Haití. Por ejemplo se acordó eliminar la subvención estatal al productor de arroz haitiano, mientras, a su vez, se bajaba un 66% el arancel impuesto a la importación de este mismo producto. De este modo el arroz norteamericano llegaría al mercado como una apisonadora, destruyendo a su paso la vida de los campesinos.

Posteriormente se instaría a los haitianos a matar y eliminar casi medio millón del cerdo autóctono, resistente, para luego comprar una raza estadounidense necesitada de exigentes cuidados, lo que haría aumentar los costos de producción y terminaría haciendo quebrar la industria a lo largo del país.

Estas y otras medidas terminarían aniquilando la producción alimentaria del país, quedando a partir de aquella década superpuesta y totalmente dependiente del comercio y el devenir decisivo de los Estados Unidos. A raíz de esto la migración de los campesinos hacia la capital, Port-au-Prince, fue masiva gestándose de este modo los ghettos de chabolas y barrios marginales.

Vida política en España

Posteriormente Punset regresaría a España para para arrancar su prolifera etapa política. Empezó a militar en UCD, partido con el cual sería nombrado ‘conseller‘ de Economía y Finanzas de la Generalitat de Catalunya. Después en 1980 es diputado en el Parlament de Catalunya, y en ese mismo año pasa a ser Ministro de Relaciones para las Comunidades Europeas. En 1992 cambia de partido, CiU será su destino, con el que fue diputado en el Parlamento. Luego ingresa en CDS con el que consigue ser eurodiputado. Finalmente crea su propio partido, Foros, eso sí, sin abandonar su escaño de eurodiputado.

Desmantelamiento soviético

Tras la caída del muro de Berlín, como presidente de la delegación del Parlamento Europeo en Polonia, Punset y sus agentes se encargaron de desmantelar todo aquello con ligero carácter socialista que permaneciera en los países satélite de la Unión Soviética.

La educación pública, la sanidad, los ferrocarriles, la telefonía, subvenciones, subsidios y un largo etcétera, no dejaron títere con cabeza, todo fue capitalizado por las recomendaciones de asesores, con Punset a la cabeza. Esto llevó a que países como Polonia, donde Punset tenia su sede (en Varsovia), tras los cambios neoliberales del “librepensador” y de sus asesores su deuda externa se multiplicó, no de forma paulatina, sino frenéticamente.

Estas son solamente algunas de las peripecias del archiconocido Eduard Punset, también cabría recordar, relacionados estos con Abengoa, Bolivia, Líbia o Televent, pero no es necesario hacer más leña del árbol caído.  Descansa en paz, que allá te vaya más leve que el infierno que en Tierra dejaste a algunos.

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