Análisis político de la carta de López Obrador a Donald Trump

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Hace varios días, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), le mandó de manera pública, un carta a su homólogo estadounidense Donald Trump. Fue a modo de respuesta por el aumento del 5% en los aranceles para los productos mexicanos que se exportan a Estados Unidos (EEUU).

En la carta, el progresista advierte que no busca la confrontación, pero que no por ello no tomará las medidas necesarias para proteger los intereses de los mexicanos. Sin embargo, en el escrito, AMLO expresa muchas otras cosas aunque no de manera tan directa. Lo primero y principal es hacer la carta pública, una manera de adquirir un compromiso con su pueblo de que no se va a plegar como los gobiernos anteriores a las exigencias de Estados Unidos.

Nada más empezar la misiva, AMLO cita a sus dos referentes políticos, Benito Juárez y Lázaro Cárdenas. El primero nacionalizó los bienes de la iglesia y la expulsó de la educación, comenzó la industrialización del país, y aumentó la inversión en la educación pública acabando en gran parte con el analfabetismo. El segundo fue junto con la Unión Soviética, el único mandatario que apoyó decididamente a la II República, nacionalizó la red del ferrocarril, expropió el petróleo y llevó a cabo una profundización de la reforma agraria junto con un aumento sostenido de los derechos laborales.

La mención de Abraham Lincoln tampoco es baladí, ya que, además de las buenas relaciones que mantuvo con Benito Juárez, el norteamericano fundó el Partido Republicano que lidera Donald Trump.

AMLO ha querido recordar al actual presidente de los Estados Unidos una parte de la historia silenciada por las élites norteamericanas: la apuesta de Abraham Lincoln no solo por el fin de la esclavitud, sino por el aumento de los derechos laborales de los trabajadores, e incluso la apuesta por el sindicalismo y el cooperativismo, ya que el presidente entendía que los trabajadores, sin importar el color de su piel, al seguir sometidos a un patrón, se mantendrían en malas condiciones laborales, y por tanto, de vida.

De hecho estas posturas le valieron al norteamericano ser reconocido como un aliado por Marx y Engels, manteniendo una breve relación por carta con el primero de ellos.

López Obrador le hace una crítica al presidente Trump al señalar los cuatro derechos defendidos por el expresidente Roosevelt, para inmediatamente señalar que la política de México con respecto a los migrantes se fundamentan en ellos, al contrario que las políticas fronterizas de Estados Unidos. Un golpe al sentimiento nacionalista del norteamericano.

El mexicano también da a conocer que ofreció al inicio de su mandato una colaboración a Donald Trump para llevar a cabo una política de cooperación para mejorar las condiciones de vida en los países desde donde salen más migrantes hacia EEUU, una posibilidad que por lo que parece, fue rechazada por el gobierno del norte.

En los párrafos siguientes, López Obrador rompe varios de los argumentos racistas y xenófobos empleados por Donald Trump para justificar sus acciones contra los migrantes, que no se apegan a los Derechos Humanos. El mexicano advierte de que su gobierno no va a trabajar como la polícia de Estados Unidos, y que en vez de parar a los migrantes con represión, se respetarán sus derechos humanos.

Califica como falacia el lema de Trump Estados Unidos primero“, porque el mexicano considera que la justicia y la fraternidad universales -proclamas características de la izquierda transformadora- siempre estarán por encima de las fronteras nacionales. Avisa AMLO que de no sostener esos valores por encima de lo demás, símbolos de EEUU como la Estatua de la Libertad corren el riesgo de convertirse en un símbolo vacío.

Por último el mexicano hace gala de uno de los valores de su gobierno, que es el diálogo. Uno de los choques principales entre ambos países es la postura de AMLO con respecto a Venezuela, siendo uno de los países que se han opuesto al intento de golpe de Donald Trump, manteniendo su reconocimiento a Nicolás Maduro y apostando por el inicio de unas conversaciones entre el chavismo y la oposición.

Al final de la carta el presidente de México le recuerda a Donald Trump que si se trata de la Ley del Talión (ojo por ojo), todos terminarán tuertos, como está pasando en Venezuela, por lo que para evitarlo vuelve a llamarlo, esta vez por su propio país, al diálogo como vía pacífica, y única aceptable, para resolver los conflictos.

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