20 grandes discos de artistas españoles (entre 2000 y 2019; 1ª parte)

Tras varias listas temáticas en elestado.net, es el turno de abordar la música realizada por artistas españoles. En esta primera parte aparecerán diez obras de diferentes estilos y con una calidad incontestable dentro del panorama nacional. 

Uno de los objetivos de este medio es el de reivindicar el talento musical que, por desgracia, no se atiende desde los medios generalistas españoles. El pop, rock, metal, jazz, blues, folk y mucho más, se nutren del artistas nacional e internacional que, si no fuese por él, este arte resultaría absolutamente incompleto.

Y como los citados medios tan solo son capaces de hacerse eco de una mínima parte de la oferta musical, bien por dinero o por ignorancia, es deber de esta web el dar también voz al mayoritario espacio que buena parte de la sociedad desconoce.
Sucede con el panorama internacional pero, lamentablemente, son muchos los que también ignoran el grueso de artistas de nuestro país. Y esto es algo que, por desgracia, penaliza la cultura musical y general.

Tal y como hemos hecho anteriormente, vamos a ofrecer una lista de álbumes destacados. Esta vez de todos aquellos publicados entre el año 2000 y el 2019. solistas y bandas nacionales Habrá un total de 20 referencias, aunque solamente 10 de ellas aparecerán en esta primera parte. Más adelante abordaremos otras décadas, probablemente hasta la década de los 60.

Sangre de muérdago – Sangre de muérdago (2010; Autoeditado)

Formación originaria de Galicia aunque poseedora de ciertos vínculos con Alemania. De hecho, han encontrado cobijo en la localidad de Leipzig. Sangre de muérdago combina diferentes ramas del folk, con gran inclinación hacia el gallego, pero con reminiscencias a la vertiente más oscura. Aunque su discografía tiene varios puntos sumamente interesantes, su primer y homónimo larga duración supuso un soplo de aire fresco en la escena nacional. Con una preciosa portada, la música se torna pastoral con pasajes lluviosos y ambientación forestal. Todas las composiciones rezuman calidad e introducen al oyente en un mundo de ensueño en el que sobresale la melancolía. El ideólogo, de nombre Pablo Camiña Ususson, se encarga de las voces, textos, guitarras acústicas, flauta y percusión. Si nunca los has escuchado y quieres empaparte de la magia gallega, este es tu disco. Fabuloso.

Canciones destacadas: “Vellos camiños de vellas árbores”, “Cara terras lonxanas”, “Onde as almas van a morrer” y “Madeira de teixo, pedra de castro”.

Extremoduro – La ley innata (2008; DRO)

La ley innata es, de largo, el álbum más artístico y ambicioso de Extremoduro. Nunca sonaron tan sofisticados y elegantes como aquí. De hecho, si en algún momento de su carrera pudieron parecer algo limitados en el plano instrumental y a pesar de su buen hacer, en 2008 se encargaron de dejar claro que no era así. Durante el transcurso de las composiciones se sigue respirando rock urbano y hard rock, pero sorprendentemente añaden elementos propios del rock progresivo. Claro está, a la manera de los extremeños. Curiosamente, los seguidores más acérrimos recibieron esta obra con cierta indiferencia, no así aquellos que podemos disfrutar de diferentes estilos musicales. El tiempo le ha dado la razón al Robe y compañía. A día de hoy, La ley innata se ha erigido como una de las obras más maduras y completas del panorama nacional. Una obra conceptual inspirada en el rock de los setenta en la que incluso coquetean con el rock andaluz en “Coda flamenca: (otra realidad)”.

Canciones destacadas: “Dulce introducción al caos”, “Primer movimiento: el sueño”, “Segundo movimiento: lo de fuera” y “Coda flamenca: (otra realidad)”.

Exquirla – Para quienes aún viven (2017; Superball Music)

Ejemplos como los de Exquirla nos traen buenas y malas noticias. Buenas porque confirman que la escena musical española goza de una magnífica salud. Malas porque los medios de comunicación siguen en babia y prefieren dar cobertura a pseudoartistas de medio pelo. Por dinero y por directrices de cuatro chupones. Para quienes aún viven es una obra apasionante basada en La marcha de los 150.000.000, poema del valenciano Enrique Falcón. Este proyecto compuesto por músicos de Toundra junto a Niño de Elche, se antoja visceral y emocionante. Los textos encuentran una respuesta sublime en el plano musical y en las interpretaciones vocales, las cuales se salen de su zona de confort. Post rock fusionado con el flamenco, el progresivo y la senda de la experimentación. Escuchad “Un hombre” y decidme si no es desgarrador. Música bien hecha, con mucho criterio y con textos que hacen sangrar el alma.

Canciones destacadas: “Destruidnos juntos”, “Hijos de la rabia”, “Un hombre” y “Europa muda”.

Avalanch – Muerte y vida (2007; Santo Grial Records)

La carrera discográfica de los asturianos Avalanch ha sido bastante cambiante en cuanto a formaciones se refiere. De hecho, el grupo actual poco tiene que ver con el que plasmó este formidable Muerte y vida en 2007, salvo que quien sigue a bordo del barco es el líder y guitarrista Alberto Rionda. A principios de la década del 2000 habían publicado un trabajo muy respetado dentro del heavy y el power estatal como El ángel caído, sin embargo, su producción ha sido ampliamente superada por el que nos ocupa en todos los sentidos. Incluso las composiciones son capaces de situarse en diferentes ramas del rock y el metal con gran acierto. Con un vocalista como Ramón Lage, mucho más asentado con varios años de experiencia tras sustituir a Víctor García, hay que decir que lo borda en títulos de la talla de “Pies de barro” o “La prisión de marfil”. “Bajo las flores” podría recordar en sonoridad a U2 por el tratamiento de la guitarra, aunque obviamente con el sello de la propia banda.

Canciones destacadas: “El ángel de la muerte”, “Pies de barro”, “La prisión de marfil” y “Bajo las flores”.

Nacho Vegas – Desaparezca aquí (2005; Limbo Starr)

Pocos cantautores nacionales actuales, por no decir ninguno, pueden presumir de haber compuesto tres obras maestras en sus tres primeros lanzamientos discográficos. Nacho Vegas lo ha hecho y, curiosamente, en vez de encumbrarlo como uno de los mejores autores de los últimos veinte años, sigue portando tal cartel pero casi desde el anonimato. Sí, porque el asturiano se ha hecho un hueco entre las personas más comprometidas con este arte, pero no así entre el grueso de la sociedad. Preguntad por la calle a cuántos le suenan. Nos hemos decantado por destacar Desaparezca aquí al ser su obra más madura y diversa de sus mencionados inicios. También es la más concisa. Escuchar este trabajo es sumergirte en una serie de historias, más o menos cotidianas, pero con la brillante pluma de Nacho. Folk rock de altura, bien plasmada y con un puñado de canciones que pueden ir desde la intimidad de “Ocho y medio” hasta el rock desenfrenado de “Perdimos el control”.

Canciones destacadas: “El hombre que casi conoció a Michi Panero”, “Ella me confundió con otra persona”, “Nuevos planes, idénticas estrategias” y “Ocho y medio”.

Viaje a 800 – Coñac oxigenado (2012; Alone Records)

La actividad de Viaje a 800 comenzó en la segunda mitad de la década de los 90, aunque los lanzamientos más importantes y oficiales no comenzaron a publicarlos hasta la década del 2000. Probablemente, varias de las interrupciones en su carrera llegaron en momentos en los que la maquinaria estaba más engrasada. Al menos en lo estrictamente musical. Desde luego, así lo demostraron en Coñac oxigenadoun gran álbum de stoner rock/metal con tonos psicodélicos y elementos progresivos. Hay ciertos riffs de guitarra que traen a la memoria ciertas épocas de Black Sabbath. Pero ojo, no todo es denso y contundente, pues hay pasajes acústicos con aires andaluces y momentos con atmósferas contenidas. Esta referencia discográfica no tiene nada que envidiar a otras de gran calidad del panorama internacional. Muchos se lo perdieron, pero aquí estamos algunos para recordarlos.

Canciones destacadas: “Oculi Omnium In Te Sperant Domine”, “Ni perdón ni olvido” y “Tagarnina blues”.

The Soul Jacket – Plastic Jail (2018; Autoeditado)

Cuarto larga duración de la formación viguesa The Soul Jacket. Ya desde sus inicios sorprendieron por su capacidad para plasmar diferentes sonidos procedentes del rock sureño, rhythm & blues y buen rock & roll añejo. Sus directos también dejaron claro que no había ni trampa ni cartón, sino una serie de talentosos músicos con ganas de comerse el mundo. Su última obra, Plastic Jailexhibe músculo en su sonido. Siguen empapándose de los citados sonidos, pero desde una perspectiva más madura y con una producción notable. A su vez, y a pesar de todas las texturas sonoras, se trata de un álbum algo más accesible, pero sin renunciar bajo ningún concepto a la calidad. Nada más comenzar la escucha nos aborda “Rainbow Pills”, flamante single de adelanto que contiene todas las virtudes de los gallegos. Yo me rindo a la capacidad vocal de Toño, pero también al buen hacer del resto de músicos. En una industria musical con cierta sensibilidad por el talento, estos señores serían perfectamente exportables al extranjero y reivindicables en nuestras fronteras.

Canciones destacadas: “Rainbow Pills”, “Lying on the Grass”, “Everybody Runs” y “Better Day Are Coming”.

Lapido – Cartografía (2008; Pentatonia Records)

El guitarrista y letrista de los granadinos 091 ha tenido una prolífica carrera en solitario mientras aquellos permanecían disueltos. Veremos qué pasa ahora que la banda ha vuelto el ruedo. Pero bueno, ese es otro tema. Lo que sí debemos destacar es la capacidad que tiene el autor para escribir textos dignos de aplauso. Da igual sobre qué tema lo haga, su talento descomunal para la letra y la música lo han convertido en una referencia para otros artistas de nuestro país. Dentro de la lista de álbumes en solitario, uno de los que destaca es Cartografíael cual fue publicado en 2008. Contiene gemas de la talla de “En el ángulo muerto”, después versionada por Miguel Ríos, o la extraordinaria “Algo me aleja de ti”, con su fascinante componente melancólico. A pesar de realizar canciones en su mayoría de poso folk, hay retazos rockeros como “Cuando el ángel decida volver”, “Nunca se sabe” o “El truco (en qué consiste)”. Lapido está cansado de repetir que, en vez de alabarlo con términos como “poeta” o “maestro”, se reivindique el talento musical y se compren más sus discos. Razón no le falta.

Canciones destacadas: “Cuando el ángel decida volver”, “En el ángulo muerto”, “Nunca se sabe” y “Algo me aleja de ti”.

Amoeba Split – Dance of the Goodbyes (2010; Autoeditado)

Una formación nacional realizando música de la afamada escena de Canterbury. Es decir, rock progresivo-sinfónico con fuertes inclinaciones hacia el jazz. Aunque la actividad del grupo se inició a principios de la década del 2000, hay que decir que el primer larga duración, precisamente el que nos ocupa, data del año 2010. Dentro del territorio progresivo nacional tienen cierto estatus, aunque no parece suficiente para los méritos que están mostrando. Dance of the Goodbyes cuenta con un total de cinco piezas musicales más una cortinilla musical que enlaza con la suite final “Flight to Nowhere”, de algo más de 23 minutos de duración. Un viaje musical que concentra todos los ingredientes utilizados por la formación gallega a lo largo de la obra. Exquisito, minucioso, preciso y con detalles instrumentales asombrosos. En un principio, el contenido abruma. Cuando lo escuchas varias veces y dejas que la música fluya, su asimilación es más asequible.

Canciones destacadas: “Perfumed Garden”, “Turbulent Matrix” y “Flight to Nowhere”.

Hitten – Twist of Fate (2018; High Roller Records)

Hitten es una banda murciana que se formó a principios de la década de 2010. Debutó con First Strike With the Devil en 2014, con una propuesta pasada en heavy/speed metal. Su continuación, State of Rockindagaba en el sonido con resultados similares. Para su tercer lanzamiento, Twist of Fateel grupo añade algo más de melodía y se deja querer por un heavy metal de corte más clásico, con elementos del hard rock pero sin olvidar su pasado más speed. El resultado es una colección de canciones algo más equilibrada y que vienen a cubrir un hueco que en España está algo desierto. Han tenido algo de repercusión en el extranjero, probablemente por su presencia en servicios de streaming y porque han girado con grupos internacionales por diversos países europeos. El crecimiento de los murcianos es un hecho, pero todavía necesitan un empujón desde nuestro propio territorio. Temas como “Take it All” son buenos motivos para ello.

Canciones destacadas: “Take it All”, “Final Warning”, “Flight to Freedom” y “In the Heat of the Night”.

 

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