El difícil regreso a Venezuela en medio de la pandemia

Así titula El País un artículo que a todas luces tiene el sesgo acostumbrado para atacar la Revolución Bolivariana de Venezuela, habrá que saber si el tal Juan (nombre ficticio) según afirma la nota sea también una persona ficticia.

Según el supuesto relato del supuesto venezolano retornante, en Colombia todo estaba bien, le hicieron la prueba que resultó negativa, y salió desinfectado él y su equipaje, pero bastó llegar a territorio Venezolano en la frontera con Colombia, al puente Simón Bolívar en Táchira, para darse cuenta que los diez delante de él y otros cinco que iban detrás, dieron positivo a la prueba, y que el trámite de pasar el puente le ha tomado 15 horas.

¡Qué extraña afirmación teniendo en cuenta que dicho puente apenas mide poco más de 300 metros y, si se toma en cuenta que había solo 10 personas delante de Juan y apenas cinco detrás, no se explica cómo doña Floratonia (quién escribe la reseña) no se detiene siquiera a investigar lo que un supuesto venezolano con nombre ficticio le relata, o ¿tal vez el relato es ficticio también?

El artículo de marras critica más allá del relato del ficticio Juan, las medidas de bioseguridad tomadas por el Gobierno de Nicolás Maduro, en lugar de aplaudirlas. Por algo Venezuela no está entre los primeros lugares de mal manejo de la pandemia, como Ecuador o Brasil.

Habilitar colegios, hoteles y espacios deportivos para albergar a los retornados que cumplen cuarentena, es visto por la articulista como una deficiencia, lo cual no es verdad, menos aún viniendo la afirmación de una ciudadana española, cuyo Gobierno tampoco está entre los mejores al momento de manejar la crisis sanitaria producida por el COVID-19.

También afirma Floratonia que Juan, con casi los estudios universitarios terminados, emigró a Colombia para vender café y pastelitos en la calle, y cuando ya consiguió un trabajo estable, surge la pandemia que lo obliga a regresar a su país natal, pues se quedó desempleado.

Aquí surge la afirmación que Juan se hace a sí mismo: “si hubiese sabido que iba a pasar por esto, hubiese intentado aguantar en Colombia” y preguntamos entonces: ¿a qué se refiere Juan con “pasar por esto”? ¿A ser examinado, a cumplir la cuarentena, a recibir la ayuda sanitaria que le proporcionó su gobierno entregándole mascarillas, alcohol y un lugar donde pasar la cuarentena? Acabáramos, entonces de qué otra manera se debe actuar frente a personas que retornan de países con altos índices de contagiados.

Nicolás Maduro ha afrontado con decisión y determinación las medidas sanitarias para proteger a los ciudadanos y ciudadanas de Venezuela.

Una pregunta final para Floratonia, ¿cómo se recibiría en España a un ciudadano español que retorna de Ecuador, más en concreto de Guayaquil, la ciudad que mundialmente ha sido reconocida como la peor en manejo de la crisis? ¿Acaso no le harían la prueba, o no lo pondrían en cuarentena a su arribo?

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