20 grandes discos de heavy metal (2010 – actualidad; 2ª parte)

5
Ya está aquí la segunda parte del artículo de grandes discos de heavy metal que iniciamos hace unas semanas. En esta ocasión, las referencias musicales están comprendidas desde el año 2010 hasta la actualidad.

Si la primera parte del artículo contenía obras fascinantes de buen heavy metal, en esta segunda no hemos querido bajar el nivel. Volvemos a hacer hincapié en el período que va desde el año 2010 hasta la actualidad.

La lista ofrece un total de diez títulos pertenecientes a bandas que, en teoría, vendrán a revitalizar el estilo, junto otras que ya son leyendas y continúan dando mucha guerra. Es el caso de Accept y Iron Maiden, los cuales siguen publicando trabajos de buen nivel.

Como siempre decimos, no pretendemos establecer un ranking con los mejores discos, sino un breve listado de álbumes que, a nuestro juicio, creemos que pueden ser interesantes dentro del momento y el contexto.

No nos detenemos mucho más, puesto que ya lo hicimos en la primera mitad. Así pues, siéntense y disfruten.

Accept – Blood of the Nations (2010; Nuclear Blast)

El primer álbum de los alemanes Accept, tras un parón de catorce años, resultó ser un soplo de aire fresco y el inicio de una nueva etapa muy interesante. La llegada del vocalista Mark Tornillo, quien también participa en las tareas de composición, confirma que, con dedicación, nadie es imprescindible. Blood of the Nationsvisto con el paso del tiempo, es una de las obras más completas de toda la discografía de la banda. Se inicia con dos pelotazos como “Beat the Bastards” y “Teutonic Terror”, ambos con potencia y melodía. Hay espacio para medios tiempos efectivos como “Kill the Pain”, con buenas orquestaciones y acústicas como acompañamiento. “Pandemic” y el tema título también se encuentran entre lo mejor de la obra. Gran labora la de Tornillo a las voces, así como la de Hoffmann en las guitarras.

Canciones destacadas: “Beat the Bastards”, “Teutonic Terror”, “Blood of the Nations” y “Kill the Pain”.

Sabïre – Gates Ajar (2018; Autoeditado)

Sabïre es un grupo australiano liderado por Scarlett Monastyrski, el mismo que canta y toca la guitarra, el bajo y los teclados. Se apoya en un único miembro a mayores como es el batería Paul Corben. Scarlett también es el encargado de toda la música y textos en este álbum de algo menos de 30 minutos. Es cierto, la calidad de la grabación es algo precaria, pero hay tanta frescura y vitalidad que merece la pena hacerle un hueco entre toda la lista. Heavy metal con toques speed y glam, donde las melodías brillan por su capacidad para atrapar al oyente desde la primera escucha. Seis composiciones más una pequeña intro, y ya de buenas a primeras aparecen dos temas que tratarán de llamar tu atención. Se trata de “One for the Road” y “Rise to the Top”. Frenéticas, pegadizas y potentes. El propio cerebro del proyecto anuncia que habrá nuevas publicaciones. De momento tenemos este debut con los que deleitar a nuestros oídos.

Canciones detacadas: “One for the Road”, “Rise to the Top” y “Daemons Calling”.

Enforcer – Diamonds (2010; Earache, Heavy Artillery)

Enforcer comenzó a hacerse un hueco en los países escandinavos cuando publicaron Diamonds, su segundo álbum. Ya habían llamado la atención de los críticos con el debut Into The Night (2008), pero había pasado un tanto desapercibido. En la propuesta de los suecos no hay demasiada complejidad, pero sí una buena utilización de todos los elementos musicales para mostrar una receta melódica y efectiva de buen heavy metal. El ejemplo lo tenemos en la apertura “Midnight Vice”, tan vertiginosa como pegadiza. Bajo esa misma plantilla nos topamos con “Roll the Dice” y con una más elaborada “Katana”. Los trabajos posteriores siguieron seduciendo a parte de la parroquia metalera, aunque con el más reciente Zenith (2019) les han llovido bastante palos debido a su deriva supuestamente comercial. Incluso editaron el mismo álbum para el público hispano con letras en español. Se la pudieron ahorrar porque es calamitosa.

Canciones destacadas: “Midnight Vice”, “Roll the Dice”, “Katana” y “Walk With Me”.

Battle Beast – Battle Beast (2013; Nuclear Blast)

Battle Beast es un potente grupo de heavy metal procedente de Finlandia. Se formaron sobre el año 2005, aunque no debutaron con su primer larga duración hasta 2011. Aquel trabajo fue titulado como Steel y había sido bastante notable. Para su continuación hubo cambio de vocalista y Noora Louhimo reemplazó a Nitta Valo. La voz de Noora es descomunal y uno de los principales alicientes de su música. Capaz de mostrarse con registros suaves y de incrementar su agresividad hasta cotas insospechadas.  Lo puedes comprobar en “Black Ninja”, una de las composiciones más destacadas de este trabajo homónimo. El disco juega mucho con las melodías. Utilizan las guitarras para crear riffs metálicos y afilados, pero suavizan el resultado final con los teclados de Janne Björkroth. Algunos los pueden acusar de buscar demasiado la espectacularidad, sin embargo, en esta obra lo bordan. 

Canciones destacadas: “Let It Roar”, “Out of Control”, “Into the Heart of Danger” y “Black Ninja”.

Pagan Altar – The Room of Shadows (2017; Temple of Mystery Records)

Pagan Altar es una banda de culto que llegó a formar parte de la famosa NWOBHM (New Wave of British Heavy Metal). Publicaron su álbum debut en 1982 y se convirtió en un clásico escondido. Aquel sonido arenoso entre el doom y el heavy metal no tuvo continuación en toda aquella etapa dorada. En 2004, Terry Jones y Alan Jones resucitaron la máquina con un sorprendente The Lords of Hypocrisy (2004), y comenzaron así una etapa activa que se saldó con otro álbum memorable titulado Mythical & Magical (2006). Tras un descanso de varios años, comenzaron las sesiones de grabación en un estudio casero construido por Terry. Sin embargo, la desgracia llegó cuando el vocalista falleció por cáncer. El álbum pudo ver la luz al haberse grabado todo el material, aunque se retrasó para que Alan retocase algunas partes. Se publicó con el título The Room of Shadows, una nueva muestra de la capacidad compositiva de los Jones. Eso sí, dudo que volvamos a tener noticias de los británicos.

Canciones destacadas: “Portrait of Dorian Grey”, “Dance of the Vampires”, “The Room of Shadows” y “The Ripper”.

Russell Allen & Jorn Lande – The Great Divide (2014; Frontiers)

Cuarta entrega de la batalla entre dos formidables vocalistas como el norteamericano Russell Allen y el noruego Jorn Lande. Teniendo en cuenta los tres anteriores trabajos, estamos ante el que más se adentra en los parámetros del heavy metal. Algunos podrían pensar que a estas alturas el proyecto ya estaría algo trillado, sin embargo volvieron a sacarse de la chistera una nueva colección de canciones fantásticas. Eso sí, han parado a tiempo, ya que desde entonces no se ha publicado nada bajo estos nombres. A los vocalistas los arropan músicos como el gran Timo Tolkki, encargado de guitarras, bajo y teclados, más el batería Jami Huovinen. Quizá lo mejor aparezca al principio con “Come Dream With Me” y “Down From The Mountain”, aunque hay otros grandes cortes como “Lady of Winter” y el reposado final de “Bittersweet”.

Canciones destacadas: “Come Dream With Me”, Down From The Mountain”, Lady of Winter” y “Bittersweet”.

Slough Feg – The Animal Spirits (2010; Profound Lore Records)

Quizá estemos ante una de las bandas de heavy metal estadounidenses más importantes de los últimos 30 años, aunque también es cierto que han perdido mucho tirón desde hace un tiempo. Aquellos que fueron capaces de componer obras como Down Among the Meadmen (2000) y Traveller (2003), siguieron publicando buen material aunque ya de forma más esporádica. En 2010 apareció The Animal Spirits, probablemente el último disco de mérito, puesto que los dos últimos pueden considerarse muy por debajo del nivel de los de Mike Scalzi y compañía. Apuestan por un heavy directo y con composiciones bastante cortas. No es habitual que en este estilo las composiciones apenas sobrepasen los cuatro minutos de duración. Aún así, es el tiempo suficiente para demostrar que por aquel entonces todavía tenían ciertas ideas. Esas que está por ver si volverán a alumbrarlos en algún momento.

Canciones destacadas: “The 95 Thesis”, “Free Market Barbarian”, “Lycanthropic Fantasies” y “The Tall-Tale Heart”.

Chapel of Disease – …And as We Have Seen the Storm, We Have Embraced the Eye (2018; Ván)

Formación alemana de escaso bagaje, pues se formaron en 2008. En sus comienzos no pasaban de ser un grupo del montón de death metal. Intentaron dar una vuelta de tuerca a su sonido y se inclinaron hacia el doom sin olvidarse de los elementos death. Mejoraron los resultados, aunque todavía querían más. Para el tercer trabajo, precisamente el que nos ocupa, volvieron a cambiar los ingredientes musicales. Aquí ya fusionan el heavy metal clásico con el doom y ciertos toques death. La progresión ha sido asombrosa. Tanto es así que bien podría ser uno de los mejores discos de heavy metal de los últimos cinco años. Apenas nos encontramos con seis composiciones, aunque todas ellas rebasando los seis minutos y en algún caso rozando los diez. Lejos de lo que podría parecer, el disco es entretenido y no abruma de buenas a primeras, siempre y cuando estés habituado a estos sonidos.

Canciones destacadas: “Void of Words”, “Null”, 1.000 Different Paths” y “The Sound of Shallow Grey”.

Ghost – Meliora (2015; Loma Vista)

Banda controvertida donde las haya. Para unos, geniales, para otros, patraña. Lo cierto es que parte de la polémica procede de los atuendos, los textos y los cambios de sonido que ha llevado a cabo su líder, el cual va modificando su personaje en cada álbum. Comenzaron bajo el paraguas del heavy metal y el doom, para terminar haciendo hard rock y AOR en algunos cortes de Prequelle (2018), su cuarto y último trabajo hasta la fecha. En Meliora, su tercer larga duración de estudio, podríamos decir que todos los elementos musicales que han utilizado están muy bien equilibrados. Hay heavy metal, hay hard rock, hay psicodelia e incluso algún pasaje pop, pero todo ello con un sonido estupendo. Si hay algo que Tobias Forge sabe hacer es componer con una efectividad pasmosa. No dejan indiferentes, y menos con cortes de la talla de “From the Pinnacle to the Pit”, “Cirice”, “He Is”, “Absolution” o “Deus in Absentia”. No tienen techo, cierto, pero si no controlan puede que ese mismo techo sea contra el que se estrellen. Ojo.

Canciones destacadas: “From the Pinnacle to the Pit”, “Cirice, “He Is” y Absolution”.

Iron Maiden – The Book of Souls (2015; Parlophone)

Estamos en el año 2020 y este The Book of Souls es el álbum de estudio más reciente de los legendarios Iron Maiden. Se publicó en 2015 y lo hicieron en formato doble. Más de 90 minutos de música nada fáciles de digerir. En los últimos tiempos, es sabido el gusto que los británicos tienen por los desarrollos extensos y progresivos, y eso es algo que no ha convencido al seguidor que prefería aquellos álbumes en los que incluían composiciones más efervescentes y directos. Sin embargo, hay que aplaudir que con el tiempo que llevan en la música se atrevan a explorar aún más horizontes y no se les caigan las manos. Para valorar debidamente esta obra de tintes progresivos hay que poner mucha voluntad. Voluntad para asimilar cada pasaje, cada riff, cada fraseo, cada línea de bajo. Solo de esta manera podrás llegar a aprovechar todo lo que ofrece este trabajo, tan oscuro como elaborado. Incluye piezas enormes como “If Eternity Should Fail” o “Empire of the Clouds”. No es lo mejor de Iron Maiden, tampoco de lo peor, pero sí es un álbum destacable en los últimos tiempos y una buena muestra de cómo se puede llegar casi al final de una carrera demostrando por qué has llegado hasta la cima.

Canciones destacadas: “If Eternity Should Fail”, “The Red and the Black”, “The Book of Souls” y “Empire of the Clouds”.

Comentarios