Indultar o no indultar, ese es el dilema

Es ampliamente conocido el hecho que el presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro, haciendo uso de sus atribuciones constitucionales ha decidido indultar a un listado de más de 120 detenidos entre los cuales figuran altos dirigentes de la célula terrorista amparada como partido político, Voluntad Popular.

Esta situación ha traído un debate amplio en toda la militancia que respalda al gobierno bolivariano desde el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y las fuerzas aliadas a la revolución pero, no sólo desde quienes respaldan la revolución bolivariana se ha generado el debate, también hay una intensa discusión en la derecha y en quienes han sido incluso beneficiados por el indulto.

Nos sentimos obligados a escribir estas líneas porque más allá de presentar nuestro respaldo irrestricto a la medida de indulto como una muestra más de la buena voluntad del presidente Nicolás Maduro, todo ello en aras de garantizar a todas y todos los venezolanos la estabilidad política social y sobre todo unas condiciones para la paz.

Es menester contextualizar algunos elementos poco mencionados sobre este particular. Personajes como Roberto Marrero, Juan Requesens, entre otros, si bien no agradecen la medida han sido muy prudentes al no descalificarla.

Y es que no se atreven a descalificarla, llegado incluso a decir que durante su tiempo de reclusión se le fueron respetados todos sus derechos civiles y judiciales que la Constitución les garantiza. La cuestión ha generado molestias dentro de algunos sectores del chavismo, despertando el debate sobre si eran merecedores o no de esta medida.

Sin embargo, no queda duda que ante un escenario pree-electoral como el que nos encontramos ha sido una decisión acertada, difícil de digerir, pero acertada finalmente. Dirigentes políticos de derecha como Enrique Capriles Radonski han asumido públicamente haber participado en un proceso de negociaciones que trajo como consecuencia las respectivas medidas de indulto.

Entonces cabe preguntarse, al asumir la medida de indulto, la cual es una atribución presidencial, ¿no se está reconociendo de alguna manera la legitimidad de quien ejerce el gobierno en este país? Sin duda hay un claro reconocimiento hacia Nicolas Maduro como Presidente de la República.

A la derecha se les ha caído el gobierno su gobierno “online”, el cual trataron de sostener y llamar “presidencia interina”. No se puede continuar ocultando el sol con un dedo Venezuela, el país se prepara para unas elecciones parlamentarias de vital importancia para los próximos 5 años.

Dichos comicios contarán con la participación de más de 107 partidos, la mayoría de derecha, junto a la petición por parte del Estado venezolano de observación internacional, en estas organizaciones figuran La Organización de Naciones Unidas (ONU) y la de la Unión Europea (UE).

Este contexto incluye un sector que se niega a ir elecciones porque tiene como único camino el desconocimiento de la constitución. La antipolítica pierde terreno y avanza la diplomacia de paz, el entendimiento entre los venezolanos y la concertación política como camino para avanzar incluso con nuestras diferencias bien definidas hacia un rumbo que el país hoy reclama.

Son decenas las encuestas que reflejan que la mayoría de la población quiere decidir en las urnas electorales nuestros futuros parlamentarios. No pretendo juzgar la medida, así como no pretendo convencer a quienes no la respaldan pero, entre el dilema de indulto o no, sólo puedo decir de manera tajante y clara que no cabe la menor duda de que ganamos todos en favor del el camino de la paz y el fortalecimiento de la democracia.

Respecto a esta medida también es necesario destacar que no fue para denominados “presos políticos”, ya que en la República Bolivariana de Venezuela no existe un sólo encarcelado por esa razón, y caso contrario, beneficia a quienes no sólo conspiran y desestabilizan desde el hecho político, sino que utilizan el terrorismo como vía para ejercer presión.

Gente vinculada al intento de magnicidio, a las guarimbas y hasta a la tenencia de armas y explosivos han sido beneficiados, y no porque se les tenga miedo, sino para demostrar desde donde se impulsa la paz y desde donde el terror.

Nosotros, al igual que nuestra ministra de asuntos penitenciarios nos sumamos a la sentencia de que el indulto no es una licencia para reincidir en delitos, en este sentido el pueblo estará vigilante y será garante de que se respete el camino del diálogo que, sin duda alguna, ya está llevando el país por el buen rumbo de la paz.

elestado.net no tiene por qué compartir la totalidad del contenido de los artículos que se publican en alguna de sus secciones de opinión.
Comentarios