The Social Dilemma: los efectos devastadores de las redes sociales en la humanidad

The Social Dilemma es un documental de Netflix que analiza muy detenidamente los efectos de la tecnología, específicamente de las redes sociales, en la vida de los seres humanos, y como éstas podrían desbaratar en un futuro todos los cimientos de la sociedad, poniendo así en peligro el bienestar de la humanidad.

El formato del documental es una mezcla de herramientas ya usadas en otras producciones, aunque presenta también algunos elementos innovadores. The Social Dilemma, incluye declaraciones a manera de entrevista de un antiguo diseñador ético de Google (Tristan Harris), del co-creador del botón de Me Gusta de Facebook, Justin Rosenstein, el profesor de la Universidad de Harvard, Shoshana Zuboff, del presidente de Pinterest, Tim Kendall, y de la directora de programa de la Sociedad Médica de Adicciones de la Universidad de Stanford, Anna Lembke,  entre otros.

La novedad es quizá esa especie de recreación o simulación social en la que se proyecta una familia y unos ingenieros en tecnología frente a enormes monitores y una representación cuasiholográfica de uno de los integrantes de la familia, este recurso es empleado con dos fines, generar identificación en el espectador para sensibilizar, y por supuesto, proyectar cómo funciona el entramado de quienes están detrás de estas grandes empresas de las redes sociales.

El desarrollo del documental  muestra dos caras de quienes están involucrados en la dinámica tecnológica, un sujeto persuasivo y otro sujeto persuadido y explícitamente nos va dejando claro y a quema ropa que solo hay un actor que hace de sujeto y otro que hace objeto. Todo eso es lo que lo hace tan bueno.

Además utiliza otros recursos complementarios: algunas frases célebres, fragmentos de varias conferencias dadas por los principales entrevistados, una audiencia en el senado exponiendo el ideario de los efectos de la tecnología persuasiva, y archivos de sucesos políticos, sociales proyectados por los grandes medios de comunicación.

Ya analizada la forma, centrémonos en el fondo, el contenido del documental es duro, lapidario, en el mundo de la tecnología y las redes sociales no tenemos el control, quienes están detrás de estas nos manipulan a su antojo para que no nos despeguemos ni solo un segundo de ellas.

Emplean todo el conocimiento de la psicología humana y el proceso de persuasión en perjuicio de los usuarios, manipulan la conducta humana para dirigirla a sus intereses económicos. Pareciera que fuéramos para ellos algo así como animales de laboratorio, pero no para un bienestar social mayor, sino para la destrucción paulatina de ese tejido social.

Esta producción audiovisual es bastante clara, casi pedagógica, tanto así que pareciera ser planeada para llegar a todo tipo de audiencias. No cae en tantos tecnicismos ni neologismos que pudieran hacer complejo su comprensión. Quizá este es el mayor elemento a subrayar, puesto que puede ser asimilado y fácilmente interiorizado por niños, adolescentes y adultos mayores.

Además abunda en la explicación de detalles que hace más completo y lógico el mensaje que quieren transmitir. Por ejemplo, nos explican muy detalladamente el fin último de algunos elementos de las redes sociales. Como las notificaciones, las etiquetas, el uso de filtros, historias, likes, etc., y como estos están en función de mantener al usuario conectado todo el tiempo y estimular su adicción.

El concepto de algoritmos, que un principio pareciese difícil de explicar, lo desarrollan muy expeditamente, y lo mejor es la conclusión a la que llegan, la creación de algoritmos tiene un único fin: un interés comercial. Mostrarnos a partir de nuestra información y preferencias realizadas, las publicaciones correctas para que los usuarios, o sea nosotros, pasemos más tiempo con el producto.

Algo muy alarmante del documental surge cuando toca el uso que le dan los menores de edad. Las redes sociales no están creadas para el bienestar de nuestros hijos, por el contrario estimulan la obsesiva valoración de su imagen corporal y la constante aprobación de sus pares. Mientras la interacción social “face to face”  ha disminuido, los suicidios adolescentes han aumentado.

Continúa diciendo que las personas al usar las redes sociales han generado ese semblante de que existe una conexión social, mas para estas grandes empresas el objetivo no es la cohesión sino el lucro que se obtiene por la publicidad que nos muestran.

No hay una sola pizca de que les importe la sociedad, lucran hasta con las noticias falsas; ya que la verdad no permite generar ganancias como sí lo hacen las fakes news. Mientras más dinero haya, mayor será la cantidad de personas que puedan ver las noticias falsas.

Algo criticable de The Social Dilemma es quizá ese elemento estigmatizador en lo que se refiere a “fakes news”. Que si bien es cierto las redes sociales son un espacio para divulgar noticias falsas, también son un medio para exponer la información que las grandes empresas de comunicación privada se niegan a difundir,  por ser meros aparatos de propaganda y de silencio de los gobiernos afines a sus intereses. Además de que, esos grandes medios son muchas veces los que fabrican “fakes news”.

Hubiera sido excelente que así como el documental expone varios ejemplos en cómo las redes sociales sirvieron para divulgar noticias falsas, también nos mostrara las infinidades de veces en que evidenciaron verdades incómodas para algunos gobiernos, y que no fueron proyectadas por estos medios empresariales de TV. Además, tampoco nos dice nada de la cantidad de ocasiones en cómo las redes han sido un medio de ayuda social cuando alguien lo necesita (trabajo, personas desaparecidas, donación de sangre, etc).

Si bien es cierto, tal y como nos relatan, quienes están detrás de las RRSS generan una polarización en la sociedad para mantener a la gente en línea, también es verdad que éstas han permitido que las personas salgan de su metro cuadrado.

Cuestionen y conozcan muchas cosas que antes de su existencia era muy difícil, y esto debido al impedimento mediato de poder saber más allá de otros espacios, verdades, ideologías, creencias, culturas, tradiciones y particularidades que ahora se nos muestran tan de cerca.

The Social Dilemma ahonda de forma impecable en cómo mediante las redes sociales se divulgan discursos para manipular a la población y generar violencia. Atacar la democracia y desestabilizar gobiernos legítimos, crear caos, desconfianza en los demás y generar odio. Y concluye que definitivamente esto pone en riesgo nuestra supervivencia como raza humana.

El documental estrenado este 9 de septiembre, es digno de aplaudir, ha tenido buena aceptación social, merece ser compartido en el ámbito escolar, universitario y comunitario. El portal Rotten Tomatoes le da un índice de aprobación del 93%. El IMDB le otorga un 8/10. ¡Muy recomendable!

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