Ecuador en guerra y Lasso aculillado

Desde que Lenín Moreno asumió la presidencia, el Gobierno del Ecuador ha estado en guerra no declarada contra el pueblo, favoreciendo de manera constante y sostenida, medidas económicas según la receta externa del Fondo Monetario Internacional (FMI). Asimismo, la interna de la banca chulquera cuyas cabezas visibles son el candidato bachiller y el rey de los cobros indebidos, ambos evasores tributarios y con bienes en paraísos fiscales.

El pueblo del Ecuador, ha sufrido no solamente porque le han quitado el acceso a la salud, la educación y la vivienda, sino que también les han quitado la vida a más de 45000 compatriotas por la falta de atención hospitalaria y de medicinas durante la primera oleada de la pandemia del COVID-19.

Aun no se sabe cuánta gente fue sepultada indignamente en cajas de cartón y en fosas comunes, aun hoy familiares desesperados no saben dónde están enterrados los suyos, no contentos con esto, también han despedido sus trabajos a más de un millón de personas, sin el pago debido de la indemnización correspondiente.

La institucionalidad estatal ha sido devastada, la empresa pública reducida a escombros para privatizarla “a precio de gallina enferma”, la condonación de impuestos al empresariado explotador y evasor, el pago de más de tres mil millones de deuda externa en medio de la crisis más alta de la pandemia.

De igual forma, los juegos especulativos del ministro de finanzas que costó otros miles de millones al Estado ecuatoriano, la liberación de los precios de los combustibles y sobre todo del Gas Licuado de Petróleo (GLP) de uso doméstico.

Las grandes estafas a la seguridad social de la policía, de las fuerzas armadas y del propio banco del Seguro Social General, que suman más de ochocientos millones de dólares, con la anuencia de las autoridades llamadas a administrar ese dinero y otras a controlar las transacciones bursátiles.

Mas allá de toda esta debacle, la persecución política a los auténticos líderes del pueblo y de la Revolución Ciudadana en uno de los más infames capítulos del lawfare, han destituido autoridades elegidas por el pueblo, desde el vicepresidente de la República, Asambleístas y Autoridades de Control, y se han tomado las instituciones de La Fiscalía, la Corte de Justicia, La Contraloría y la Procuraduría, esta es la GUERRA de los INFAMES contra el pueblo inocente.

Frente a esta guerra inmisericorde, cuando todas las batallas las viene perdiendo el pueblo del Ecuador, que está sumido en la desesperanza y en la más dura opresión y explotación que nos ha retrotraído a los años 90.

En este contexto, surge el candidato bachiller Guillermo Lasso apoyado por el gobierno traidor, los “empresaurios”, la “peluconada” resentida y por supuesto la prensa corrupta, a fin de mantener la receta neoliberal de una derecha resentida,

La misma derecha odiadora que se resiste a pagar impuestos a tratar con dignidad a los que menos tienen y persiste en cambio en su afán lujurioso de acumular riquezas a costa de esquilmar las arcas estatales y los bolsillos del pueblo, volviendo a la pirámide nefasta en la que el capital está por encima del ser humano.

Sin Rafael Correa en la papeleta Electoral, ahora buscan eliminar el Binomio de la Esperanza conformado por Andrés Aráuz y Carlos Rabascall, quienes encarnan la lucha por la justicia perdida a nombre de los que el nefasto gobierno ha invisibilizado.

Todas las encuestas a nivel nacional, incluso la que manejan el Gobierno, la partidocracia, la banca, el empresauriado y la prensa corrupta, dan como ganador seguro y en una sola vuelta al Binomio de la Esperanza con por lo menos el 50% de intención de voto.

Por otra parte, el bachiller no llega ni a segundo lugar en la lista, por esto, Lasso está “aculillado”, y la única manera de ganar las elecciones es mediante el fraude que están fraguando, queriendo impedir que el Binomio del Pueblo Aráuz-Rabascall llegue a la papeleta electoral, porque están seguros que las urnas de febrero de 2021, rebosarán de votos por el Regreso de la Revolución Ciudadana.

Saben que habiendo querido sepultar políticamente al líder de los líderes, sólo han logrado ubicarlo en un más alto pedestal no solo a nivel nacional o regional, sino ahora también a nivel mundial. Porque Rafael Correa no estará en la papeleta electoral, pero está en el corazón del pueblo y esa es la razón por la que Lasso tiene culillo.

elestado.net no tiene por qué compartir la totalidad del contenido de los artículos que se publican en alguna de sus secciones de opinión.
Comentarios