20 grandes discos de rock/metal progresivo de 2020 (2ª parte)

La segunda parte del artículo viene cargado de grandes discos. Son diez más que vendrán a completar una fantástica lista de veinte. Siéntate y relájate. La música es cosa nuestra.

Tal y como prometimos hace unas pocas semanas, aquí llega la segunda parte de un artículo en el que queremos destacar un total de veinte fantásticos álbumes de rock y metal progresivo. Todos ellos han sido publicados a lo largo de este año. Un año que, poco a poco termina, pero que nos ha brindado una enorme cantidad de nuevos lanzamientos, a pesar de las circunstancias derivadas de la pandemia.

La falta de actividad en cuanto giras y conciertos ha motivado que los músicos se pusiesen manos a la obra para aprovechar el tiempo. Si a esto le sumamos las tecnologías de hoy en día, pues uno puede entender que, solamente dentro del progresivo, se han publicado más de 700 álbumes. Imaginaos todo lo que se ha podido poner en circulación si tenemos en cuenta todos los géneros y subgéneros musicales.

Como es evidente, no hemos podido escuchar todo lo que ha salido al mercado, aunque sí un buen número como para poder realizar esta selección. Ahora os pedimos que leáis con tranquilidad y que disfrutéis de la música con varios de los enlaces que podréis encontrar en el apartado de “composiciones destacadas”.

Otra cosa, los álbumes que aparecen en esta segunda parte no son de menor calidad que los de la primera. Simplemente hemos elegido los veinte que más nos han convencido y los hemos dividido en dos partes. Ahora sí, que me lío, vamos con los protagonistas.

Wobbler – Dwellers of the Deep (Karisma Records)

Gran parte de la comunidad progresiva esperaba con ansias la llegada del nuevo álbum de los noruegos. Es lógico, se trata de una banda que, en los últimos tiempos, ha crecido vertiginosamente. Su sonido sinfónico-progresivo bebe de las corrientes de los 70, pero lo actualiza con una perspectiva actual y con una producción fantástica. Dwellers of the Deep consta de cuatro composiciones, eso sí, tres de ellas bastante extensas. El inicio protagonizado por “By the Banks” muestra todas las cartas: base rítmica fantástica, teclado y melotrón con sus fases de protagonismo, guitarras que pasan de acompañar a moverse en las primeras líneas y, por si fuera poco, instrumentos como el violín dotan de mayor diversidad en diferentes pasajes. Así también sucede en el resto de composiciones, haciendo que el disco carezca de puntos bajos.

Composiciones destacadas: “By the Banks”, “Fiver Rooms” y “Merry Macabre”.

Oceans of Slumber – Oceans of Slumber (Century Media)

Cuarto disco de estudio de la formación estadounidense y la progresión que han experimentado es más que notable. Desde que debutaron en 2013, sus propuestas musicales han ido ganando interés a la vez que la vocalista Camie Gilbert fue ganando tablas. De título homónimo, nos encontramos con un metal progresivo ciertamente melódico y con una producción exquisita gracias al gran Dan Swanö. Alternan momentos de gran contundencia con pasajes tranquilos y bellos. También incorporan elementos heredados del death metal y alguna que otra pincelada, muy sutil, procedente del doom. Es ciertamente variado y su ejecución es impecable, aunque puede pecar de ser un tanto largo. Aún así, se trata de una de las mejores obras del año, por eso está en esta lista. Esperemos que la progresión siga en aumento.

Composiciones destacadas: “The  Soundtrack to My Last Day”, “Pray for Fire”, “A Return to the Earth Below” y “The Colors of Grace”.

Pattern-Seeking Animals – Prehensile Tales (Inside Out, Sony Music)

Parte de la formación de los Spock’s Beard, junto al teclista John Boegehold, formaron este proyecto paralelo hace tan solo un par de años. Desde entonces, han publicado un debut estupendo y esta continuación, Prehensile Talesla cual tampoco se queda atrás en cuanto a calidad se refiere. Antes de la propia publicación ya conocimos parte de su contenido gracias a los adelantos en forma de single. Aquellos mostraban una combinación de sobriedad, elegancia y fantásticas melodías. En cuanto conocimos la obra en su totalidad, percibimos que los puntos fuertes iniciales seguían estando presentes. La producción es muy buena, los instrumentos están muy equilibrados en la mezcla, lo que hace que podamos percibir con nitidez todo lo que acontece. Tanto “Raining Hard in Heaven” como “Here in my Autumn” son extraordinarias, al igual que la suite “Lifeboat”. La producción y el peso compositivo recaen sobre Boegehold.

Composiciones destacadas: “Raining Hard in Heaven”, “Here in my Autumn”, “Lifeboat” y “Soon But Not Today”.

Abel Ganz – The Life Of The Honeybee & Other Moments Of Clarity (Abel Records)

Por fin ha llegado el nuevo trabajo de los escoceses Abel Ganz. La verdad es que se ha hecho esperar, ya que desde su anterior trabajo han pasado seis años. Ahora bien, aunque suene algo tópico, la espera ha valido la pena, y mucho. Asociados normalmente a la corriente neo-prog, lo cierto es que añaden muchos elementos que proceden de diferentes estilos. En este álbum conceptual que, como ellos dicen, “viene a explorar nuestra relación con la memoria y la pérdida”, hay multitud de matices, de agradables melodías, de composiciones ejecutadas con muy buen gusto. Es una maravilla recrearse con un corte tan ambicioso como el tema título inicial y después refugiarse en la delicadeza de “One Small Soul”, en la cual colabora la vocalista Emily Smith. Rock progresivo, pop rock y folk de enorme factura, esculpido con mucho mimo e interpretado de manera muy especial.

Composiciones destacadas: “The Life Of The Honey Bee and Other Moments Of Clarity”, “One Small Soul” y “Sepia and White”.

Enslaved – Utgard (Nuclear Blast)

Los noruegos Enslaved siguen con su frenética carrera, la cual se ha mantenido constante en materia de publicaciones desde que debutasen en 1991. Desde entonces, su evolución musical les ha llevado a pasar del black y el viking a un metal progresivo de impecable factura. Eso sí, manteniendo parte de la esencia de antaño, por lo que aún es habitual en ellos el uso de las voces guturales. La producción es exquisita y corre a cargo de los propios miembros del grupo. Hay cantos vikingos, pasajes atmosféricos, cambios de ritmos frenéticos y mucha técnica al servicio de las composiciones. A Enslaved no se les conoce ningún álbum flojo, lo que habla a las claras del talento que poseen y de la dedicación que ponen a cada una de las obras. Utgard puede que no sea su mejor trabajo, pero el nivel es tan alto que les lleva a estar entre lo más interesante del año.

Composiciones destacadas: “Jettegryta”, “Homebound”, “Urjotun” y “Storms Of Utgard”.

Caligula’s Horse – Rise Radiant (Inside Out, Sony Music)

Los australianos llevan un tiempo dando que hablar dentro de la escena progresiva. Se formaron hace apenas diez años y ya poseen cinco álbumes de estudio, lo cual está muy bien en los tiempos que corren. No son pocas las formaciones que publican un disco y se disuelven, o que tardan bastantes años en editar material nuevo. Caligula’s Horse presenta Rise Radiant, un trabajo de metal progresivo con composiciones de todo tipo. Hay pildorazos directos y potentes como “The Tempest” y “Slow Violence”, pero también composiciones más elaboradas como la monumental “Salt” o la fantástica “The Ascent”. Al margen de los bonus tracks, dependiendo de la edición que uno adquiera, hay que decir que el disco tiene una extensión contenida y que permite escucharlo del tirón sin fatiga alguna.

Composiciones destacadas: “The Tempest”, “Slow Violence”, “Salt” y “The Ascent”.

The Reticent – The Oubliette (Heaven and Hell Records)

Este proyecto originario de Estados Unidos es obra de un solo hombre: Chris Hathcock. Él es el encargado de tocar y grabar todos los intrumentos en el estudio, aunque cuenta con un guitarrista invitado como James Nelson, uno de los músicos que lo acompañan en el directo. A pesar de contar con cinco álbumes de estudio, fue con el anterior con el que logró unas críticas muy positivas. Aquel había sido un álbum conceptual basado en el suicidio. Pues bien, vuelve a ponerse a prueba y en The Oubliette regresa con otro concepto conmovedor. Aquí plasma las vivencias de Henry, persona cercana a la vida del artista, que pasa por las diferentes etapas de una terrible enfermedad como el Alzheimer. La música es fascinante, ya que te sumerge a través de ella por tales etapas, en ocasiones tremendamente desgarradoras. Un trabajo interesante que, en ocasiones, desliza ciertos elementos habituales en el death metal, aunque de forma sutil.

Composiciones destacadas: “Stage 2: The Captive”, “Stage 3: The Palliative Breath”, “Stage 5: The Nightmare” y “Stage 6: The Oubliette”.

Rick Wakeman & The English Rock Ensemble – The Red Planet (R&D Media)

Que Rick Wakeman publique un disco no es algo extraño. Lleva haciéndolo desde hace muchas décadas. El que fuera teclista de Yes, Strawbs, o del propio David Bowie entre otros, vuelve a la carga con un trabajo que, a estas alturas de su vida es tremendamente meritorio, ya que es lo mejor que ha compuesto en bastantes años. The Red Planet es un álbum conceptual de rock sinfónico-progresivo instrumental, y que cuenta con músicos de la The English Rock Ensemble como Dave Colquhoun en las guitarras, Lee Pomeroy al bajo y Ash Soan a la batería. La producción es muy buena, las composiciones tremendamente elegantes, con pasajes tranquilos y algunos desarrollos instrumentales complejos. Merece la pena escucharlo a fondo y en repetidas ocasiones para descubrir todos sus matices.

Composiciones destacadas: “Ascraeus Mons”, “Tharsis Tholus”, “Olympus Mons” y “Valles Marineris”.

Arabs in Aspic – Madness and Magic (Karisma records)

Madness and Magic es el séptimo trabajo de la banda noruega Arabs in Aspic. Por todo lo escuchado, se intuye que han invertido mucho tiempo para pensar cada arreglo, cada detalle. Las composiciones están muy bien construidas y su variedad ayuda a la fluidez del álbum. Es cierto que, en algunos momentos, pueden recordar a varios de los mejores grupos del prog de los 70, sin embargo, ellos pasan todas las influencias por su filtro y crean un sonido propio. Es evidente que hay pasajes que recuerdan a Genesis, King Crimson, Gentle Giant e incluso de Pink Floyd, pero sin sonar a homenaje. Todas las composiciones tienen algo que decir, musicalmente hablando, y uno puede encontrar buenos teclados, guitarras contundentes y también folkies, una base rítmica solvente y líneas vocales, a veces melódicas, otras con un mayor enfoque hacia la teatralidad.

Composiciones destacadas: “I Vow To Thee, My Screen”, “Lullaby For Modern Kids, Part 1 y 2” y “Heaven In Your Eye”.

Protest the Hero – Palimpsest (Sheet Happens Publishing)

Esperado regreso del grupo canadiense, ya que llevaban siete años sin publicar un larga duración, a pesar de poner en circulación el EP Pacific Myth en 2016. Aquello fue un pequeño aperitivo, pero lo cierto es que la banda ha tenido que asimilar la pérdida de miembros tan importantes como las de Arif Mirabdolbaghi y Moe Carlson, la búsqueda de un sello discográfico y los problemas vocales de Rody WalkerEste año han regresado con Palimpsestun álbum más enfocado al metal progresivo y con menos elementos propios del metalcore. Sus seguidores pueden estar tranquilos, siguen realizando composiciones técnicas y con grandes cambios de ritmo, a lo que hay que añadir una gran recuperación de Walker, el cual ahora posee una voz más capaz en los registros más agudos. Composiciones como “The Canary” y “All Hands” muestran el enfoque actual de un grupo que, por ahora, tiene que volver a coger impulso para llegar a las cotas de popularidad y calidad de antaño. Van por buen camino.

Composiciones destacadas: “The Canary”, “From the Sky”, “All Hands” y “Gardenias”.

Comentarios