Los motivos por los que los juegos de Bethesda serán exclusivos de Microsoft

Microsoft está a punto de cerrar la compra de Zenimax. Con ella el total de sus estudios first party serán veintitrés.

¿Os acordáis cuando Sony se hizo con Imsomniac Games? Nadie dudó de que los desarrollos del estudio adquirido iban a salir de manera exclusiva en PlayStation, aunque su genial Sunset Overdrive hubiera sido exclusivo de Microsoft.

¿Recordáis cuando Microsoft compró Zenimax? Todos dudamos de que los desarrollos de los estudios adquiridos fueran a salir de manera exclusiva en el ecosistema de Xbox, pese a que ninguno de los juegos de esos estudios hayan sido exclusivos de PlayStation.

Bueno, ¿por qué sucede esto? Incluso los miembros de la comunidad de Xbox dudan sobre la exclusividad, y su respuesta ante esos ataques, -que intentan denostar la importante adquisición buscando un objetivo claro; poder expresar que los títulos futuros de Bethesda se podrán jugar antes o después en la plataforma de Sony, por lo que comprar una Xbox Series sigue siendo innecesario-, es que saldrán Día 1 en GamePass sin coste añadido, y en PS5 mucho más tarde y a 80 euros.

La intensa y constante manipulación mediática contra la marca Xbox, ha postrado a sus usuarios a una eterna posición defensiva, en la que se asume el argumento principal de la parte contraria para poder defenderse con el “sí, pero“, en vez del “no, por que“, debido a que la potencia del hate creado por esos mismos medios es tan intensa que, para poder ser escuchados, hay que asumir la lógica impuesta como paso previo para dar la opinión discordante.

En vez de poder decir, por ejemplo: “No, no saldrán en PS5 porque Microsoft busca darle valor diferencial al GamePass y conseguir más suscriptores“; se denigra a “Sí vale, saldrán en PS5, pero en Microsoft estarán en GamePass el día de salida sin coste añadido“. Lo que debería ser un argumento complementario (GamePass), se convierte en el principal.

Muchos xboxers lo hacen de manera automática, por haber sido contaminados de manera inconsciente por la toxicidad informativa, otros por miedo al odio, otros por el cansancio de llevar años respondiendo a críticas destructivas…

La cuestión es que se duda sin tener motivos suficientes. Lo hacen porque la publicidad la paga quién la paga, y el anunciante debe vender lo máximo posible. Si se dice ahora que el próximo The Elder Scrolls 6 será exclusivo de Microsoft, PlayStation 5 perderá ventas que necesita para subsistir, ya que su negocio tradicional está muriendo rápidamente.

Es perverso sí, porque cuando la realidad se imponga -a Phil Spencer no le interesa quedar bien con la prensa, quiere aumentar los beneficios al máximo de su apuesta comercial-, y los nuevos juegos no salgan en PS5, habrá devoluciones (o no), pero ya se habrán vendido las consolas que pagan la publicidad.

Se agarran a las declaraciones ofreció Phil Spencer en el momento de anunciar la compra, que “se revisaría cada caso“. Pero el mandamás de Xbox se refería a los títulos que ya se estaban desarrollando, y lo expresó como una forma de calmar el odio que estaba rompiendo límites (amenazas de muerte a trabajadores de Bethesda incluidas).

Días después, el genial Aaron Greenberg lo dejó más claro que el agua: los títulos serán exclusivos de Microsoft. ¿O es que alguien que no esté contaminado por la manipulación piensa que Microsoft se gasta 7500 millones de dólares para otra cosa que no sea nutrir el GamePass, y conseguir millones de suscripciones?

Solo hay que pensar con la lógica que manejan las grandes empresas: ¿cuántas suscripciones a GamePass perdería Microsoft si el The Elder Scrolls 6 saliera también en PS5? A medio y largo plazo ganaría mucho más con GamePass (13 euros al mes) que vendiendolo en PS5 (un solo pago).

Un nuevo, o una nueva suscriptora, que se haga con GamePass por el próximo The Elder Scrolls 6 tiene más posibilidades de fidelizarse y continuar con la suscripción, si tras ese juego puede jugar al Starfield, al Fallout 5, al Avowed, al Fable y a los nuevos títulos de Bethesda en su Xbox Series, en xCloud o en su PC.