Venezuela: apuntes sobre el diagnóstico comunal

Análisis en profundidad de las relaciones entre un Estado socialista y la población organizada en comunas para el avance hacia una realidad alternativa.

Uno puede decidir, es decir, podemos decidir juntos la manera de entendernos con el Estado. Hablo del Estado bolivariano, desde la Venezuela en guerra. Y hablo además desde la convicción en el diálogo con la superestructura que a veces ha sido exitoso y muchas veces inexistente.

Y te lo pongo así: hablo en nombre de la comuna porque entiendo que Comunero o Comunera es un título que me queda grande en la praxis (ya ni me puedo doblar aunque me place la naturaleza) pero que imagino y creo viendo el futuro, y eso queda. Queda como una semilla o una bomba, según lo quieras creer.

Y en ese entendimiento con el estado necesario, por múltiples razones de contexto y de condiciones es vital el diagnóstico. Si, el diagnóstico Post-positivista para los teachers, hermenéutico para los pensadores. Pero también el diagnóstico instrumental, metodológico para el estado.

Y es allí precisamente el acento que quiero poner hoy. Hay que decir que el diagnóstico es colectivo: y si es colectivo es ruidoso, bullicioso, muchas veces alegre y fuera de control. El diagnóstico de la comuna es en asamblea, largo, emocional. Además es una experiencia de vida para el investigador o el visitante. En anteriores textos he mencionado el carácter de lo comunal.

Esas relaciones que se efectúan con la gente, las expresiones y los saberes, la capacitación y la disposición son Inter-relaciones, a saber de carácter personal entre los constituyentes de la comuna. Estas interrelaciones son el objeto de la transformación que plantea la noción de comuna frente a la noción de capitalismo.

El capitalismo, a través de la ideología pretende influir en las interrelaciones sociales a través de la modificación de la ética. Estas modificaciones se realizan a través de la implementación cultural de valores. Nuevos valores, que sustituyen a los precedentes y definitivamente transforman la conducta.

La competencia, la individualidad, la avaricia, por mencionar algunos. El dinero como objeto y sentido. La obtención de ganancia a costilla del guevón. Queda claro y no voy a seguir aquí con lo que todos saben.

Diametralmente opuestos, los valores socialistas se adaptan y revalorizan cada día con el devenir de las sociedades latinoamericanas y en específico, la venezolana. Solidaridad, respeto, tolerancia, antiimperialismo. Los valores bolivarianos son transversales a la construcción de la ética del venezolano del siglo 21.

Pero no son inertes ni viven en fortalezas. Las luchas contemporáneas que no pueden ser visibilizadas como moda ni fagocitadas de lleno por el capitalismo, deben ser reconocidas por nuestra perspectiva no solamente como consigna sino como instrumento de análisis.

Hablo de un investigador o un visitante -interlocutor que se asuma partícipe de los valores comunales-, y también conocedor de estas consignas. Por tanto un diagnóstico que enlaza valores predeterminados por el socialismo bolivariano debe signarse por la mirada anti-patriarcal, autosustentable y ecologista. Si esa mirada se asume como ética para el abordaje entonces la vaina se dice así:

  • Abordaje a identificación de servicios públicos: materia urgente en casi cualquier abordaje comunal, el alcance de los servicios públicos es total y su desempeño materia de interés colectivo. Agua, luz, internet, teléfono, rutas, carreteras, instituciones.
  • Condiciones económicas: en lo posible identificar los modos de vivencia, de subsistencia. Identificar fuentes de trabajo en el territorio, y nivel de desempleo. La atención debe colocarse en el territorio como eje de acción, identificando zonas de potencial agrícola. También deben identificarse potencialidades a partir de saberes, técnicas y habilidades de la personas.
  • Abordaje social: El eje conceptual del abordaje es la familia, y la metodología es investigación-acción en el territorio. La herramienta fundamental es el censo, para crear un perfil familiar e identificar las variables habituales: cantidad de personas, condiciones de vivienda, escolaridad, alimentación, recreación y manutención. El aporte cualitativo de la visión Bolivariana debe identificar casos de violencia de género, condiciones y potencialidades de desarrollo para la mujer. Y agrego además el ámbito digital como necesidad también importante por no decir fundamental. Perfiles y cuentas en redes sociales, como ámbito de guerra cultural porque hablemos claro siempre.
  • Relaciones institucionales: partiendo de que la Constitución Bolivariana otorga la prioridad de apoyar al poder comunal a toda su superestructura, el diagnóstico debe tomar en cuenta la relaciones directas con las instituciones que hacen vida en el ámbito geográfico y la articulación a nivel municipal y regional con las demás. También debe identificar las empresas privadas, empresas mixtas y empresas estatales, además de las diferentes organizaciones sociales y académicas, artísticas, deportivas y políticas.
  • Abordaje ambiental: La relación del sujeto comunal con la naturaleza debe tomarse como eje fundamental en el análisis del contexto geográfico, en base a estudios de densidad poblacional. La atención a puntos contaminantes, la protección de zonas sensibles o parques potenciales, la identificación de ejes de instrumentalizacion del reciclaje como modo de producción económica y creación de infraestructura.

En el diagnóstico inicial, que es lo que estamos hablando. Yo digo para empezar.

Y de este diagnóstico nacen los proyectos, que se insertan entonces con la palabra de moda: emprendimiento. Y para aquellos que quizás confundan la palabra “emprendimiento” como negocio personal les advierto que están profundamente equivocados: nada de eso. Pero lo dejamos para el próximo.

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