Indexación del salario (I): alternativa de Venezuela frente a las sanciones

La indexación del salario en Venezuela es una propuesta de un grupo de economistas para aumentar rápidamente el poder adquisitivo de los y las venezolanas.

Para nadie es un secreto la crisis económica en la que está sumergida Venezuela, que ha ocasionado desmejoras en la calidad de vida de sus habitantes y una constante migración de su masa trabajadora, hacia algunos países latinoamericanos.

Según los voceros del gobierno bolivariano de Nicolás Maduro, esta crisis viene dada por las sanciones económicas que fueron implementadas en el Gobierno de Barack Obama, a través de un decreto donde se consideraba a Venezuela como “una amenaza, inusual y extraordinaria”, y que bajo éste se amparan una serie de restricciones comerciales a la venta o intercambio de bienes y servicios de este país latinoamericano.

Con el paso de las administraciones siguientes, la de Trump y del actual presidente Biden, estas sanciones se han intensificado y han alejado la posibilidad de una recuperación económica de Venezuela, que para empeorar la situación se encuentra sumergida como el resto del mundo en la pandemia, dando una pelea por la adquisición de vacunas con recursos completamente bloqueados en el exterior, tanto por intereses extranjeros como por algunos personeros nacionales.

Propuestas del pueblo

Desde hace unos años un colectivo de profesionales partió de la idea de indexar el salario de los trabajadores y profesionales, que se encuentra por debajo de los 2 USD mensuales, a la primera moneda virtual que posee este país, denominada “Petro”.

El Petro fue una propuesta llevada a cabo por el Ministerio de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, en ese momento dirigido por el hoy diputado de la Asamblea Nacional Hugbel Roa, como mecanismo para frenar la crisis económica.

Esta moneda virtual fue vista en sus inicios como la salvación económica de Venezuela y estuvo muy impulsada por el Ejecutivo Nacional, haciendo un pequeño ejercicio para su aceptación y manipulación por todos los habitantes, cuando le fueron otorgados a los empleados públicos ½ Petro como parte de una compensación dada a través del carnet de la patria.

Este beneficio fue recibido con bombos y platillos por el pueblo, pero muchos comercios no lo aceptaban, sobre todo en el interior del país. Por otro lado su intercambio a bolívares era bastante complejo, ya que dependía de la oferta y demanda, y de la confianza que se tuviera en él.

Salarios al Petro

Los salarios también fueron anclados al Petro, pero resulta que había dos valores de Petro, uno al que estaban anclados los salarios y el otro que es su valor comercial, al que se aferraron todos los trámites administrativos del estado, y que sobrepasa por un 2000% las remuneraciones recibidas por el ciudadano común.

De manera que observando todas estas circunstancias, un colectivo de profesionales en el que destacan los diputados de la Asamblea Nacional Tony Boza, Juan Carlos Valdéz, Omar Muñoz, Arles Gómez y otros, han creado una propuesta denominada “indexación del salario”.

Indexación del salario

La indexación del salario, según el economista Tony Boza, no es más que fijar un mecanismo a través de la utilización de unidad de cuenta, en este caso el Petro, que no esté sujeto al valor de los mercados primarios o secundarios; sino como un valor fijo como una especie de marca, que sirva como unidad de cuenta indexada para que el salario no pierda su valor en el tiempo; sino que este sea indexado a través de las variantes de la inflación.

Se anhela que se utilice la unidad de medida del Petro, vinculándolo a la tasa de cambio. De modo que el crecimiento de la variación de la tasa del cambio con relación a las divisas permita actualizarlo.

Además, este colectivo plantea la utilización de un segundo factor de compensación que permita actualizarlo en relación al índice de precios del consumidor, de manera que la remuneración de los trabajadores nunca se encuentre por debajo de la inflación. Con ello, su calidad de vida no se vería desmejorada, como sucede actualmente.

La indexación no es un invento de Venezuela

Los procesos indexatorios se vienen aplicando desde hace varias décadas en diversos países del mundo. “Una de las formas de indexación comúnmente realizada es la que se hace de manera rezagada en relación a los índices de precios del consumidor, en relación al año anterior, con la finalidad de calcular una media para ser aplicada a los niveles de salario del año que va a comenzar“, explica Boza.

Este tipo de indexación automática a ritmo de la inflación ha sido aplicada en países como Hungría, Checoslovaquia Yugoslavia, Grecia y Alemania.

Hungría sufrió una terrible crisis económica durante los años 2008 y 2009. “Para poder salir de ella se aplicaron procesos indexatorios, por los que se utilizó primero la indexación a las cuentas bancarias, posteriormente a la economía, y por último a los factores rezagados como el salario“, acotó Boza.

Venezuela y la Indexación

Según lo expuesto por este colectivo de economistas, la indexación en Venezuela tiene sus antecedentes formales en la resolución del Tribunal Supremo de Justicia 517 de 2018, en la que la Sala de Casación Civil estableció que la deuda entre privados debe ser indexada para que no se pierda el valor por la inflación.

Así mismo los investigadores exponen que El Banco Central de Venezuela, en 2017, a través de una resolución, consistió que los créditos de la banca deben ser indexados a una unidad llamada “unidad de valor crédito comercial”. La misma fue ampliada el 19 de enero de 2021, normando que a todos los créditos de la cartera de productiva se le aplique este mecanismo para que éstos no pierdan valor producto de la inflación.

El Petro no sustituye al Bolívar

En la propuesta de “Indexación del Salario” no se está proyectando sustituir el Bolívar que es la moneda local, por el Petro, de manera que no habría que hacer una modificación a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; simplemente se plantea que el Petro sea utilizado como una unidad de cuenta indexada, por lo que no choca con las normas establecidas por la Constitución de este país.