Tiburón al acecho: Comando Sur visitó Colombia

El jefe del Comando Sur de Estados Unidos visitó Colombia en medio del incremento de la influencia de Rusia y China en la región en un contexto de pandemia.

El propio jefe del Comando Sur visitó Colombia. Puerto Carreño, localidad ubicada en el Departamento de Vichada, es un área fronteriza de vital importancia para Colombia.

La cercanía de Puerto Carreño con los estados venezolanos Amazonas y Bolívar, de fuerte vocación minera, que conforman una zona de alta relevancia para ambos países. Puerto Carreño se encuentra bastante cerca de la base norteamericana de Marandúa ubicada en el propio departamento de Vichada.

La visita de Craig Faller, Jefe del Comando Sur (SouthCom), generó severas reacciones en las Fuerzas Armadas de Venezuela que reconocen en este gesto una amenaza a la soberanía de ese país.

No es solo la visita

A través de un comunicado el gobierno venezolano manifestó su rechazo a la visita del jefe del Comando Sur a la nación neogranadina. Al tiempo, el Ministro de la Defensa Vladimir Padrino López, calificó como “inverosímil e irónica”, la presencia de Faller en Colombia.

La oportunidad de dicha visita coincidió con los ejercicios militares Tradewinds 2021 en Guyana, ubicada a 800 kilómetros de Venezuela. Ambos hechos fueron calificados como actos de injerencia por el Ministerio de Defensa venezolano.

Efectivamente, el desplazamiento del máximo representante del Comando Sur se produce para coordinar operaciones de alta relevancia para las Fuerzas Armadas Norteamericanas que ven a Venezuela y a su gobierno como una amenaza a la seguridad de Estados Unidos.

La estrategia norteamericana

Todo está calculado. Estados Unidos ubica en Venezuela una amenaza a sus intereses por su estrecha vinculación con China y Rusia. Para Craig Faller, la expansión comercial de China y sus acciones de asistencia debilitan la influencia de EEUU en su “región vecina”.

En un mensaje emitido al Congreso de EEUU, Faller afirmó que China es una amenaza en su “vecindario”, pues crea inestabilidad en una región que ya es frágil.

Entre otras acciones, Faller apunta a que China incentiva la corrupción y alienta las operaciones de organizaciones criminales trasnacionales en América Latina.

Mantener el vecindario a salvo”, implica también contener la influencia creciente de Rusia. En el contexto de la pandemia del COVID-19, este país ha desplegado amplias operaciones de ayuda y su vacuna, la SPUTNIK V ya se produce en Latinoamérica.

La influencia de China y Rusia sobre la región se incrementa exponencialmente en este contexto de pandemia. Faller indicó que China prestó más de un billón de dólares para la adquisición de insumos médicos y vacunas a Argentina, México, Perú, Brasil y Venezuela.

Esta deuda, de alguna forma representa un compromiso de estos países con el gigante asiático. Estas circunstancias significan una seria desventaja estratégica para los EEUU.

La desinformación

En el mismo contexto del debilitamiento señalado por Faller. Está la creación de una campaña de desinformación sobre el manejo de la pandemia en EEUU.

En el documento denominado “2021 Posture Statement to Congress” del Comando Sur, Faller afirma que Rusia genera esa campaña de desinformación. La operación consiste en la introducción de “narrativas que indican la mala administración de la pandemia” por parte de EEUU.

Adicionalmente, la solicitud de Rusia del cese de sanciones contra Venezuela formaría parte de ello. Una especie de mala reputación fomentada desde Rusia, le está restando simpatías a EEUU en su vecindario. Para revertir esta desventaja Faller propone mayor presencia.

Bajo la forma de ayudas humanitarias a sus “buenos amigos”, Estados Unidos se propone reforzar su decadente influencia acudiendo a mecanismos de disuasión aparentemente pacíficos como la visita a Colombia, uno de sus aliados más serviles e importantes de la región.

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