La contradicción de los talibanes sobre los derechos de las mujeres

Los talibanes se han caracterizado por tener una lectura radical de "La sharía", que afecta en gran medida a las mujeres.

Luego de que el pasado 15 de agosto los talibanes ingresaran a Kabul, la capital de Afganistán, y el movimiento insurgente proclamara su victoria dando por culminada la guerra interna tras hacerse del control de todo el territorio del país; toda la población afgana, sobre todo las mujeres, temen a un retorno del antiguo mandato de los talibanes que caracterizó el periodo de 1996 a 2001 como “reino del terror” con imposición de una sharía estricta.

En esta ocasión, durante la primera rueda de prensa, los talibanes prometieron que los derechos de las mujeres en Afganistán serán respetados “dentro del marco de la ley islámica” pero no especificaron cómo pretenden aplicar la ley, y es que tal promesa puede interpretarse de diversas formas.

La sharía o ley islámica es el sistema legal islámico a través de un conjunto de normas (código de conducta) que dirigen la vida y los comportamientos de los musulmanes. En árabe, la palabra “sharía” significa “el camino claro hacia el agua” también se traduce como “camino del islam”, hacia la salvación.

Sus preceptos influyen en todos los aspectos de la vida pública y privada de una persona musulmana, especialmente en lo relativo a la moralidad, la vida familiar, la política o los negocios. Ejemplo: las plegarias, los ayunos, las donaciones a los pobres.

Esta ley tiene su origen en el siglo VII, durante el surgimiento del islam en vida del profeta Mahoma, y se consolidó en los distintos reinos musulmanes que surgieron a partir de su muerte en el 632 d. C.

La mayoría de los musulmanes cree en la sharía como la palabra revelada de Alá y no como un cuerpo legal desarrollado por los hombres. Foto:Getty.

Se basa en una combinación de cuatro fuentes: el Corán (el texto sagrado central del islam), la Suna: las enseñanzas y la conducta del profeta Mahoma, el consenso de los expertos que es el Ijmah, y las analogías que se conocen como Hadiz e Ijtihad.

También es descrito de la siguiente manera: el Corán es la recitación, el Hadiz la narración, el Ijma en consenso y el Ijtihad el esfuerzo. Se le llama las fatuas a los pronunciamientos legales de los académicos islámicos.

Entre las prohibiciones de la sharía estricta aplicada entre 1996 a 2001 en Afganistán, conocido como “reino del terror” estaba:

  • Las mujeres no podían trabajar fuera del hogar o salir de casa sin la compañía de un varón.
  • Las mujeres no podían utilizar cosméticos.
  • Las mujeres no podían mostrar su rostro, debían esconder su cuerpo, e incluso su rostro, de cualquier extraño con velos completos como el burka.
  • Las mujeres no podían hablar en público y su risa no debía ser escuchada por ningún desconocido.
  • Las niñas no podían recibir la instrucción escolar.
  • Las mujeres no podían recibir atención médica de un médico varón ya que este no podía explorar el cuerpo de una mujer.
  • Quienes violaban el código moral del grupo eran golpeados con latigazos. Eran comunes las lapidaciones de mujeres acusadas de adulterio.

Por su parte, la ONU ha dicho en referencia a la muerte por lapidación que “constituye tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes y, por tanto, está claramente prohibida“.

Una mujer es azotada por mantener relaciones sexuales sin estar casada en Banda Aceh (Indonesia) el 4 de marzo de 2019. Foto: EFE.

La Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán (RAWA) denunció la situación que atraviesan y publicó una lista donde se especifica las 29 prohibiciones impuestas por los talibanes contra las mujeres afganas.

La sharía divide los delitos en dos categorías generales:

  • Los delitos hadd, se refiere a las ofensas graves con penas establecidas. Ejemplo: el robo, que puede ser castigado con la amputación de la mano del delincuente, y el adulterio, que puede significar la pena de muerte por lapidación.
  • Los delitos tazir, donde el castigo se deja a discreción del juez.

Actualmente, los talibanes “prometen” que las mujeres afganas podrán seguir acudiendo al colegio y al trabajo, sin dar detalles de cómo será en la práctica. Por ahora, solo quedan temores y pocas expectativas.

El incierto radica en que, como indica la UNESCO, “la sharía es un concepto epistémico, flexible y adaptable sujeta a modificaciones en función de las épocas y cambios sociales”.

En este sentido, hay muchas versiones de la sharía y su implementación varía enormemente en el mundo islámico. Además, la interpretación de estos principios difieren en gran medida según qué escuela de interpretación de la jurisprudencia islámica (Madhab) se trate.

Las principales escuelas son seis (cuatro sunitas y dos chiitas) y los talibanes se enmarcan dentro de una de las corrientes sunitas (la llamada Hanbali), la cual han transformado y adaptado de forma propia, convirtiéndola en más extrema y literal.