Crónicas de confinamiento por el coronavirus. Nepal

Anoche terminó mi día con una videollamada de mis amigas de la universidad, hacía un montón no hablaba con ellas, fue muy divertido, me tomé una cerveza y ellas tomaron mates, fue una juntada virtual.

Hablamos de tantas cosas que la llamada duró dos horas y media, ¡qué bueno es tener amistades con las cuales no importa el tiempo que pase! Siempre que volvemos a hablar es como si el tiempo no hubiera pasado.

Me dormí a media noche en cuanto terminó la llamada, pero me desperté a las 4 de la mañana y no pude volver a dormir de inmediato, el insomnio está volviendo y me da un palo terrible, llevaba mucho tiempo sin sufrirlo, y que aparezca de nuevo en este momento es decepcionante, no puedo ser tan mufa.

11:00

Me desperté miré el reloj y ya empecé con las puteadas a la vida porque por el puto insomnio que está volviendo no sé a que hora me volví a quedar dormida, y me desperté a esta hora que ya es súper tarde.

12:00

Mi amiga y el maldito bastardo claramente ya habían desayunado, y él se estaba por poner con su rutina. yo necesitaba ponerme con la compu pero primero quería hablar con mi amiga, para ver si se había levantado bien y efectivamente sí que estaba bien, hablamos un poco de todo, me recargó las energías pero llegó el momento de hacer ejercicio, hoy toca pesas.

13:30

Con la rutina terminada, me metí en la cocina, era mi turno de cocinar. El menú de hoy: sopa de lentejas con fideos, papa, pollo, cebolla, bacon, y mucho amor, como siempre. Cuando empecé a sacar cosas de la heladera para hacerla, me di cuenta de que había muchas cosas que se estaban por poner feas y otras que ya estaban feas, así que hice limpieza, y como mañana también habíamos quedado en que cocinaba yo puse en marcha la comida de hoy y la de mañana también.

15:00

Sin poder creerlo nos sentamos a comer, creía que íbamos a almorzar mucho más tarde pero no, muy feliz por haber terminado a tiempo la comida de hoy y ya tener lista la de mañana. A la gente de casa les gustó la sopa, estaba muy bien la verdad y sentó de puta madre porque con el frío que esta haciendo, necesitábamos de algo calentito.

16:00

Ellos se hicieron un té de roibos caramelo que mi amiga compró en Londres cuando había ido a verme, se lo recomendé porque lo tenía en casa, me acordé de todos los té que tenía allá, ¡cómo los extraño!

Una de las mejores cosas que tiene Londres a mi parecer son los té, qué ricos son. Me hice uno de manzanilla y nos pusimos con nuestra serie post almuerzo.

17:00

Hoy empecé con inglés. La clase duró más de lo que tenía planeado, pero como siempre fue muy buena sesión. La chica que me las da es una amiga y las prepara muy bien. Me saca de todas las dudas que me surgen en el momento y ni hablar de la paciencia que me tiene la pobre.

19:00

Con la clase terminada, pensé es la hora de ponerme a trabajar porque sino no voy a terminar, pero mi amiga me había pedido ver las fotos y vídeos de Nepal, porque hoy volveríamos de no haber sido por el puto coronavirus.

El maldito bastardo se sumó a nuestro cine hasta que se hicieron las ocho para aplaudir, y no nos dio el tiempo de terminar de ver todo y tampoco se me estaban cargando bien Google drive, lo que me sacó de mi eje y dije “¡a la mierda!“.

Otro día cuando esto funcione vemos lo que queda, casi 600 archivos para solo diez días de viaje, nada mal pero el drive no lo soportó y yo no soporté al drive. En fin, otro día con más paciencia nos sentaremos a ver todo.

20:00

Otro día más que salimos y los viejitos nos saludan, que alegría de verdad, pero a mi amiga le da un poco de vergüenza que estemos ahí saludando a la gente. Hoy también hemos conseguido saludar a otra pareja de viejitos que por fin nos devolvieron el saludo.

Un día más de confinamiento, un día menos para poder salir a la calle.

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