Crónicas de confinamiento por coronavirus. ¡Salí a la calle!

Anoche estaba bien atenta a la hora para ir a la cocina y ayudar con la cena. Unos minutos antes de que se hiciera la hora me golpeó la puerta el ángel para decirme que si podía ir a ayudarlo con la cena, me sorprendió un poco pero apagué la compu y lo seguí.

Ahí estaba mi amiga sentada con cara de mala leche, decidí no preguntar qué le pasaba, por las dudas pero sí pregunté en que podía ayudar.

El ángel estaba preparando una ensalada de espinacas, champiñones, huevo, atún y cebolla, como a mí no me gustan los champiñones mi amiga antes de sentarse me había estado pelando un pepino al que le podía agregar lo que quisiera, continué con eso y ella me preguntó sobre la comida de hoy, y cuando le di mi opinión me contestó un poco mal entonces le dije que mejor lo habláramos mañana y el maldito bastardo no tuvo mejor idea que hacerle un chiste y ella se fue corriendo de la cocina.

Yo estaba que no entendía nada. Pasaron dos minutos y él fue a buscarla. Un ratito después apareció en la cocina con cara de preocupado y corriendo a agarrar pan y mermelada, le pregunté qué pasaba y resulta ser que mi amiga estaba con el azúcar bajo.

Se había ido a andar al parking como si alguien la persiguiera, y claro, a la mañana había hecho una rutina durísima de  cardio y se había petado. Su cuerpo no soportó tanto ejercicio y estaba de mal humor porque no entendía el por qué.

Después de que comió el sándwich de mermelada y jamón cocido se sintió algo mejor y se terminó de componer cuando cenó. Yo al final me hice el pepino con un tomate y jamón serrano. Como mi amiga no estaba en condiciones de forzar la vista para leer, pusimos un capitulo random de otra serie de la que no recuerdo el nombre y ya nos fuimos a la cama.

10:00

Me desperté y me pareció tan raro sentirme con tantas ganas de dejar la cama que cuando miré la hora todo me cuadró: no había puesto mi alarma, me levanté y fui a hacerme el desayuno. Hoy me hice mi cafecito con leche de soja pero con tostadas y aguacate con una loncha de jamón cocido.

La gente de casa ya había desayunado y el ángel estaba haciendo una ensalada para acompañar la comida de hoy.

11:20

Ya estaba lista para salir a hacer una compra, nos hacían falta varias cosas de la verdulería y se nos había terminado el tabaco, por primera vez después de 38 días salí a comprar, ¡qué satisfacción más grande! Con la lluvia cayéndome en la cara sentía como si hubiera estado dentro de una película.

12:15

Ya estaba de vuelta en casa, cuando miré la hora empecé a putear en todos los idiomas porque tenía programada una llamada de trabajo y ya era tarde, pero por suerte pude contactarme y salió muy bien.

13:00

Fui al comedor a hacer ejercicio, hoy toca pesas. Como sigo con un poco de dolor en los abductores los ejercicios de piernas los hice sin peso y con menos repeticiones.

14:00

Después de comer un huevo sin yema y un puñado de almendras, lavé los platos y volví al trabajo. Tengo un día bastante pesado pero mi profe me dijo que no podía darme clases hoy, así que tengo más tiempo. Me vino como anillo al dedo la verdad.

Volví a la cueva a seguir trabajando un rato más.

15:00

Había un olor riquísimo, así que fui a inspeccionar cómo iba el almuerzo. Hoy le tocaba cocinar a mi amiga, el menú: berenjenas rellenas con ensalada de judías. A la comida no le faltaba mucho y apareció el ángel también, pusimos la mesa y nos sentamos a comer. Hice los tés y vimos un capítulo de Exponiendo infieles y otro de Brooklyn nine nine.

17:00

De nuevo en la oficina. Quería ponerme a averiguar unas cosas antes de irme a ver Poco Ortodoxa, estos últimos días Netflix esta siendo nuestra salvación ya que como el sol no aparece, los momentos de balcón se han reducido.

18:30

Me llamaron para terminar de ver Coverfield Paradox que la habíamos dejado a medias, a mi parecer ahora compiten entre la segunda y la tercera porque son una locura las dos. Pero hoy no vimos Poco Ortodoxa.

20:00

Salimos a aplaudir. Hoy sí que éramos pocos por culpa del clima, igualmente me parece una pelotudez que no salgan dos minutos por esto, pero bueno que sé yo cada quién con sus mambos.

Un día más de confinamiento un día menos para poder salir a la calle.

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