Crónicas de confinamiento por coronavirus. ¡Música!

Estamos en el día 20 de confinamiento, ¡qué fuerte! ¿No? ¿Quién alguna vez habría pensado en que esto podía llegar a pasar? Yo nunca, la verdad.

Solo he pensado que algún día la Tierra iba a colapsar y nos íbamos todos a la verga, no que llegaría un virus a poner de rodillas a la humanidad, pero bueno, en esta estamos gente, haciéndole frente al encierro, la desesperación, la paranoia y la ansiedad que nos causa.

Acá en casa lo hacemos con ejercicio, comiendo bien, hablando de lo que nos pasa, escuchando mucha música y con el mayor humor posible porque la risa sana.

9:00

Me desperté y le hable a la gente de casa para saber si estaban levantados, hoy toca hacer las compras y teníamos que ponernos con la lista, pero no contestaron rápido así que me volví a dormir.

10:00

Me levanté, los demás se habían levantado hacía nada. Desayunamos juntos e hicimos la lista, pero antes de que saliera el maldito bastardo a comprar, teníamos que hacer la rutina diaria de ejercicios.

Comenzó el maldito bastardo, le seguimos nosotras. Hoy cardio, mi amiga ya estaba mejor de la rodilla pero no pudo hacer bien la rutina, entonces la hizo sin alto impacto y la pudo completar.

12:00

El maldito bastardo salió a hacer la compra, hoy tuvo que hacer tres viajes porque faltaban un chingo de cosas.

Mientras él se fue hice una llamada con un amigo de Mendoza, me encanta contactarme con gente de allá y que ventilemos sobre nuestras vidas, ni siquiera sabía que estuve viviendo en Londres, así que tuve que ponerlo al tanto de mucho.

Cuando el maldito bastardo volvió casi me da un colapso mental por las cosas que traía de afuera, justo de donde está el coronavirus, pero bueno mi amiga desinfectó todo y ya nos calmamos las dos.

14:30

Llegó la hora de comer, hoy comimos la sopa de lentejas que había quedado de principio de semana, estaba buenísima, ahora que lo pienso creo que se nos daría muy bien si trabajáramos de chefs, todas las comidas que hemos estado haciendo en estos 20 días nos han salido de maravilla.

16:00

Como salió la nueva temporada de La Casa de Papel , dejamos de lado Brooklin nine nine y nos pusimos el primer capítulo de la cuarta temporada, con nuestros tés. Ya se venía la hora de trabajar.

17:00

Hoy no tenía muchas ganas de trabajar porque después de toda la semana con el cielo cerrado, por fin salió el sol y me apetecía un montón estar en el balcón. Me fui con mi amiga a tomar un poco de vitamina D mientras escuchábamos a Chayanne.

Había visto una historia en Instagram de una chica que lo estaba escuchando, y con mi amiga estuve de acuerdo en que era un momento ideal para escuchar su música, porque en este confinamiento también nos ponemos a cantar a todo pulmón en el balcón.

Pido disculpas por este medio a mis vecinos que tienen que escucharnos aullar pero es lo que hay. Me hubiera encantado nacer con el don de cantar, pero no es así y no voy a dejar de hacerlo por eso.

19:00

A buena hora decidí sentarme en la compu, el trabajo sigue dando resultados así que estoy muy contenta con eso.

20:00

Aplausos otra vez, una vez más nos saludamos con los viejitos del frente. En algún momento esperamos conocerlos de verdad con un cafecito de por medio o un té, lo que sea en un bar, que mi casa está rodeada de bares y los extraño maldita sea.

Un día más de confinamiento un día menos para salir a la calle.

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