Denuncia por tráfico de influencias pone en la cuerda floja a Presidenta de la Asamblea en Ecuador y a la ministra Romo

El intento por bloquear la investigación a las presuntas offshore del presidente de Ecuador, Lenín Moreno puso en el ojo del huracán a la presidenta de la Asamblea Nacional, Elizabeth Cabezas y a la Ministra del Interior, María Paula Romo.

El audio de una conversación entre Cabezas y Romo, que pulula en las redes sociales para poner de manifiesto cómo se evitó la investigación al tema «las offshore de Lenín Moreno«, fue el motivo para que el asambleísta Ronny Aleaga llegue a la Fiscalía a poner la denuncia contra ambas figuras políticas por tráfico de influencias.

«En vez de dedicarse a su competencia que es de seguridad del Estado, estamos viendo como mediante argucias tratan de bloquear la investigación política» expuso Aleaga a su llegada a la Fiscalía, y añadió que no se puede permitir este tipo de acciones, antes de expresar que «si Lenín Moreno dice que es inocente como dice serlo ¿por qué tiene miedo a una investigación?, ¿por qué tiene miedo comparecer al pleno de la Asamblea Nacional a presentar sus pruebas de descargo?«.

Desde Bélgica, el expresidente Rafael Correa, también, mostró su rechazo a este episodio de la política ecuatoriana protagonizado por la conversación entre Cabezas y Romo. El exmandatario advirtió que en esto hay delito, tráfico de influencias y no existe independencia de funciones. «Por un audio menos grave a Pepe Serrano, lo destituyeron» expresó el anterior líder del ejecutivo y añadió que ahora deberían destituirla a la titular de la Asamblea, Elizabeht Cabezas mientras que Romo debería ir a juicio político, si claramente está interfiriendo en la Asamblea Nacional.

Por su parte, Cabezas admitió la veracidad del audio en que califica de «imbéciles» a los opositores e «hijos de puta» a los socialcristianos, señalando que «es una conversación totalmente legal, que no tiene ningún vicio de ilegitimidad por lo tanto lo que ahí se dice no compromete a nadie. Son temas que en la cotidianidad yo los tengo que tratar como Presidente de la Asamblea Nacional«, y advirtió además que no se aferrará a su cargo, al que subió luego que el morenismo impidió que sea Viviana Bonilla, la titular de la Función Legislativa, tras la destitución de José Serrano en marzo del 2018.

Finalmente, Aleaga manifestó que conversar por teléfono es legal, lo que es ilegal y que se configura en un delito es llamar a un funcionario del Estado para presionar a las fuerzas políticas dentro del Pleno de la Asamblea Nacional para que bloqueen una acción de fiscalización que estamos realizando para que el presidente comparezca. Moreno y María Paula Romo, hasta el momento, han permanecido en silencio.

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