Jair Bolsonaro allana el camino al fascismo en América

Defensor del fascismo, la dictadura militar y el uso de armas, además de racista, homofóbo y misógino. Esta es la descripción del candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), quien triunfó como ganador en las elecciones presidenciales en Brasil.

La figura del ultraderechista Jair Bolsonaro no ha pasado desapercibida en la agenda política sudamericana. El excapitán del ejército y parlamentario por más de siete periodos, ha llamado la atención por su amplia victoria en la segunda vuelta brasileña, en la que se impuso por diecisiete puntos porcentuales a su más cercano competidor, Fernando Haddad del partido de tendencia progresista, que dicho sea de paso es allegado político de Lula Da Silva.

La crisis de larga data que se intensificó en el gobierno de Dilma Rousseff, tiene una arista económica: el hundimiento del “Brasil Potencia”, que fue uno de los proyectos del Partido del Trabajo (PT), trayendo efectos negativos sobre el PIB que se visibilizaron en las cifras macroeconómicas del país.

Esto estuvo agravado por una profunda crisis de seguridad pública. Las clases medias procesaron estas crisis moviéndose hacia la derecha política, encontrando refugio en el discurso que construyó Jair Bolsonaro. El contexto que se vive en el país carioca da como resultado el éxito del fascismo en las elecciones recientes.

La desconfianza de la población en las instituciones gubernamentales a causa de la corrupción, han convertido al parlamento y a los partidos políticos en semillas de cultivo, para que la clase media haya movido la aguja del termómetro político hacia la derecha, dando paso a un proceso que describe como “facistización de la sociedad”.

Ahora bien, ¿por qué el titulo de «fastizacion de la sociedad«? Sencillo, porque en comentarios públicos previos a las elecciones el actual presidente mencionó que quiere «un Brasil semejante a aquel que teníamos hace 40, 50 años atrás«. El país estuvo bajo régimen militar entre 1964 y 1985, podemos ver cuáles son sus intenciones y predecir el futuro de Brasil. Por otro lado insinuó a un grupo de seguidores en São Paulo que como presidente perseguiría opositores, enviaría a prisión a Haddad, tendría unas Fuerzas Armadas «altivas«, y daría el pésame a la «prensa vendida«.

Analistas a nivel mundial advierten de la amenaza que representa Jair Bolsonaro a los derechos de los trabajadores, de las mujeres, la comunidad LGBTI, pero sobre todo a la democracia de Brasil, uno de los diez países con las economías más poderosas del mundo, una nación de los BRICS, un bloque hasta ahora favorable al multilateralismo y en contra el proteccionismo.

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