La pobreza feminizada en Argentina

El mercado laboral internacional de las mujeres es muy desigual, y hay dos expresiones que lo definen bien: “techos de cristal” y “suelo pegajoso”. Cuando se trata de acceder a algún cargo jerárquico las mujeres siempre damos doble examen. os ponen un techo, el suelo se relaciona con el equilibrio que tenemos que hacer entre las tareas de cuidados y domesticas, que nos imposibilita seguir avanzando en una carrera profesional porque el patriarcado nos quiere dentro de los hogares, un espacio que nos fue impuesto durante décadas.

Lamentablemente en la Argentina de 2019 nos encontramos con una dolorosa realidad agravada por aumento exponencial de ladesocupación estimada por género, caída del empleo formal, pérdida del poder adquisitivo, abandono del Estado con demoras y ausencia en políticas contra la violencia hacia las mujeres, más la prohibición de acceder a la interrupción legal del embarazo que es un tema de salud pública. Estos hechos han logrado una baja en la calidad de vida en general, siendo las mujeres en particular la primer variable de ajuste del Gobierno neoliberal de Mauricio Macri.

Este abandono del Estado en materia de prevención de la violencia de género ejercida a las mujeres fue mayor en estos 4 años, y se evidencia en las insignificantes partidas presupuestarias destinadas a prevención y abordaje de la violencia de género: $11 por mujer, lo que se traduce tristemente en el aumento de la tasa de femicidios; en lo que va del 2019 ya son 133 femicidios, un caso cada 24 horas.

Las mujeres salimos a las calles enfrentando el ajuste neoliberal que prevé una deliberada feminización de la pobreza, dado que la desocupación en mujeres es del 11% y en las jóvenes del 21%, como evidencia del mayor impacto sobre las mujeres.

En este contexto de ajuste, violencia y necesidades básicas insatisfechas, Macri se había manifestado en no continuar con la Ley Nacional de jubilación de amas de casa, la cual permitió que 4 millones de mujeres que desempeñaban tareas domésticas y de cuidado dentro de sus hogares, fueran reconocidas en sus derechos e incluidas en el régimen previsional como trabajadoras.

Vale recordar que, de acuerdo con la Encuesta Permanente de Hogares, el 62% de las tareas de cuidado las realizan mujeres, mientras el 94% de las ocupaciones no asociadas al cuidado las realizan hombres y solo el 4% mujeres.

Las presiones callejeras organizadas desde las organizaciones políticas y sociales, lograron la visibilización en los medios de comunicación por parte de periodistas feministas, y de su instalación en el Congreso a partir del arco opositor. En el marco de la campaña electoral, el gobierno decidió tomar la agenda como propia y prorrogar por tres años la moratoria provisional para las mujeres a través de la Resolución 158/2019.

El surgimiento del Partido peronista femenino creado por Eva Perón en 1949 y desaparecido en 1955, les permitió a las mujeres argentinas poder votar y ser votadas, les dio participación activa en la política, luego siguieron con esta lucha las compañeras militantes de los 70’ que fueron víctimas de la más feroz dictadura militar que sufrió nuestro país, el ejemplo de estar en la calle manifestándonos para poder realizar los reclamos de esta época los heredamos de las madres y abuelas de plaza de mayo, como las miles de mujeres que resistieron las políticas de hambre de los 90´.

Hoy le hacemos frente a la violencia machista y patriarcal, el desempleo, la pobreza y endeudamiento al que nos somete día a día el gobierno neoliberal de Mauricio Macri.

Las mujeres argentinas, lesbianas, trans, travestis y no binarias entendemos que, ante todo, es necesario e imperioso ganar las calles en este año electoral para volver a tener un Gobierno nacional y popular al servicio del pueblo que nos escuche y atienda las demandas para darle respuestas a las mismas.

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