PSOE y Más País, en la práctica, aliados de la derecha

Pedro Sánchez podría haber conseguido llegar al poder ejecutivo liderando un gobierno de izquierdas. La Moncloa estaba en sus manos si se aliaba con Unidas Podemos y conseguía un apoyo de la izquierda nacionalista e independentista. Podría haber conseguido un gobierno estable, y haber recuperado, mientras tanto, la credibilidad de izquierdas que el PSOE siempre pierde cuando gobierna, puesto que nunca convierte en hechos sus palabras electorales.

Pero los poderes económicos que rigen en España, se lo dejaron claro: con Unidas Podemos no. Ante la posibilidad de no poder acceder al poder, el IBEX-35 lo tranquilizó: le expresaron que sacar a Franco del Valle de los Caídos le serviría para recuperar esa credibilidad de izquierdas, porque en sus medios de comunicación harían un circo de ello, le dijeron que volverían a usar el miedo a VOX para que el PSOE se beneficiase del voto últil, y que volverían a desplegar una campaña contra Unidas Podemos para que cayera como lo ha hecho Ciudadanos.

>>La influencia electoral del IBEX-35 como elemento contrario a la democracia<<

¡Las perspectivas eran buenas! Además Más País venía para aprovechar la Ley d’Hont y el sistema de reparto por provincias para rematar a UP. Pero no ha salido bien. Pedro Sánchez se ha dejado casi un millón de votos en menos de siete meses, y ha perdido tres escaños. El número institucional no parece alarmante, pero sí lo es. Y mucho, porque la apuesta de Pedro Sánchez era de aumentar apoyos para encarar unas negociaciones con una mayor comodidad.

Y lo es todavía más porque para llegar hasta esta derrota ha traicionado en varias ocasiones su propia palabra, siendo especialmente dolorosa la que dio a los españoles al vetar a Pablo Iglesias como condición previa para formar gobierno con UP. El líder de Podemos aceptó, y Pedro Sánchez se retractó de manera indirecta, sin aparecer de manera pública con una justificación que lo explicase.

Por otro lado, usar el principal mecanismo de voluntad popular recogido en la jurisprudencia española, las elecciones, como una manera de alcanzar sus propios objetivos personales, evidencia el fracaso de la institucionalidad del reino, que no es capaz de contener una desmedida ambición de poder de uno de los miembros de su oligarquía frente al interés general.

Mientras tanto Íñigo Errejón ha conseguido alcanzar su principal objetivo: restar fuerza a Unidas Podemos. Que su motivación era personal y no política se demostró en varias ocasiones. Desde el principio. No solo porque su marcha se realizó sin avisar, el día del quinto aniversario de Podemos, siendo él uno de sus fundadores, y rompiendo la unidad de la izquierda alcanzada tras años de disputas, sino porque se decidió presentar en lugares en los que sabía que su participación solo serviría para quitar un escaño a UP y dárselo a las fuerzas del Régimen del 78, en especial a VOX.

>>La Otra Cara: Íñigo Errejón es de izquierdas, ¿no?<<

El escenario que se abre es una Gran Coalición suave, que bajo la retórica de la «mayor representación social posible«, permita la entrada de VOX a los pactos de estado sobre cuestiones importantes, para garantizar el cierre más conservador posible a la crisis de régimen iniciada en 2008.

Soy el director de ElEstado.Net.

He escrito varios libros:

- Socialismo en Sudamérica (Editorial El Perro y la Rana, 2010).
- Honduras: el sueño liberador convertido en pesadillas opresora (2009).
- El libro negro del bipartidismo (Editorial Mandala, 2018).

Gerard Ticó Guiu, siempre en el recuerdo. Descansa En Paz hermano.

¡Muchas gracias por leer ElEstado.Net!

Gonzalo Sánchez

Soy el director de ElEstado.Net. He escrito varios libros: - Socialismo en Sudamérica (Editorial El Perro y la Rana, 2010). - Honduras: el sueño liberador convertido en pesadillas opresora (2009). - El libro negro del bipartidismo (Editorial Mandala, 2018). Gerard Ticó Guiu, siempre en el recuerdo. Descansa En Paz hermano. ¡Muchas gracias por leer ElEstado.Net!

Queremos leer tu opinión.