Tres poemas desde el Donbass

Europa está en guerra, aunque no lo parezca ni aparezca en los telediarios, revistas y periódicos, o en el común de Internet. Batallones fascistas, como el batallón Azov, comandados desde la capital ucraniana, Kiev, y financiados por la Unión Europea, EEUU y otros satélites occidentales son enviados sin cesar al este del país, acompañados de tanques, aviación y otras maquinarias bélicas y soldados estatales.

El objetivo es el Donbass, donde las repúblicas de Donestk y Lugansk, de amplia comunidad rusa, luchan desde 2014 por su independencia. Apoyada en referéndum por un 89,7% en la primera, y un 92,6% en la segunda. Los muertos por bombardeos se cuentan en decenas de miles, los torturados y asesinados políticos en miles, y los soldados en otros tantos miles.

La sangre, como la solidaridad internacionalista que ha hechos que cientos de europeos brigadistas internacionales vayan a apoyar la resistencia, no ha parado de brotar. Así como la poesía. Quedan a continuación tres poemas, escritos en el inicio del conflicto (2014-2015) :

PAN NEGRO. ELENA ZASLAVSKY

Durante mucho tiempo no hubo problemas. Mucho.

Durante mucho tiempo no hubo guerra. Mucho.

Los niños tuvieron tiempo de crecer,

Los nietos tuvieron tiempo de crecer.

Los bisnietos no lo han tenido aún.

“Me marcho. Lo siento”. dijo el hijo.

Y dijo el nieto: “Yo también. Déjame ir “.

Y de nuevo fluyó la sangre caliente.

La patria, que se desgarra.

Y se tornaron hermano contra hermano,

Y manaba leche negra de los senos.

La sangre corría negra en los corazones,

Como antracita, nuestro carbón de Krasnodon.

La última veta. Desde las remotas entrañas,

arriba del mismo infierno.

La Historia quiere cambios

Fría, fría, muele fría piedra negra de molino.

Nos convertimos en el pan negro de la guerra,

Nosotros, que éramos dorado grano.

SIN TÍTULO. DMITRI TRIBUSHNY

Toca, Donbass promisorio,

A la cima,

Profetas han prometido la maná,

Pero ha caído la nieve.

Ánimo, ciudad inocente,

Donde cada casa

Está chequeada por “Grades” a su resistencia,

Bautizada por fuego.

Para una hora los querubines han abierto

Las puertas al paraíso.

Arde, el Donetsk ardiente,

Pero no ardas por completo.

SIN TÍTULO. ALISA FÉDOROVA

Está humillado y mutilado.

Pero sigue siendo un ser humano.

Tiene hambre y está deshidratado.

Pero sigue creyendo en el Diós.

Está encendido el horno.

Caliente del sol y de la pena,

Mi ciudad está ardiendo, como una candela,

Junto al Dios en el trono.

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