Ecuador y el modelo de “Estado fitness”

Desde los sectores más conservadores hasta los más liberales de la academia, desde los más “derechosos” hasta los que se dicen ser más “izquierdosos” que el Che Guevara, nos encontramos con la premisa de que el gobierno de la Revolución Ciudadana generó un “Estado Obeso”, qué genios.

Para todos aquellos que se jactan de tener la fórmula para crear un Estado en tamaño y modelo ideal, Adam Smith y Karl Marx son unos peleles frente a los “intelectuales” que vemos cada día en diversos programas de opinión.

Muchos de estos “académicos” aseguran que a pesar de la crisis sanitaria y económica a la que nos ha llevado el peor gobierno de la historia, es mejor reducir inversión en educación, en salud, en trabajo.

Hasta el día de hoy no existe ningún libro, ninguna teoría económica que nos diga cuál es el tamaño ideal que debería tener un Estado. Sin embargo, varios de los políticos que afirman arreglar su propio desastre en 100 minutos, y también varios de los “académicos” que han legitimado todas las barbaridades de este gobierno, están segurísimos que lo mejor es reducir su tamaño, todos estos neoliberales buscan tener un “Estado Fitness”.

En su afán por “adelgazar” el Estado lo están convirtiendo en un país con un modelo raquítico al punto de desaparecer sus herramientas que garantizan el Estado de bienestar, para que en su lugar sean los privados quienes las suplan.

Hoy nos llega un Jaime Nebot a proponer otra consulta popular para la cual no hay recursos, una consulta cuyo eje central es privatizar al IESS. Ese es justamente el fin del neoliberalismo en Ecuador.

Dicho fin persigue desaparecer el Estado para que el sector privado-corrupto genere riquezas, y para que ese mismo Estado al que le pisan la cabeza lo rescate con el dinero de todos, los simples mortales ecuatorianos.

También nos llega un Guillermo Lasso pretendiendo solucionar los males del país en tan solo 100 minutos de Gobierno. Y así dicen que los demagogos y populistas somos los hombres y mujeres de la Revolución Ciudadana.

Estos personajes en complicidad con el peor gobierno de la historia, han sido los que adelgazaron al país hasta dejarlo nada más que en huesos con sus recetas “fitness”, las cuales forzaron a nuestro país a eliminar todo lo que se construyó en 10 años y que nos devolvió la dignidad a muchos hijos de padres y madres humildes.

Aunque ciertamente en el gobierno de la Revolución Ciudadana existieron instituciones de las que se pudo prescindir, en la práctica vemos cuál es el modelo de Estado que realmente funciona: un modelo de Estado socialista actualizado al siglo en el que vivimos.

La pandemia también ha demostrado que el modelo neoliberal sólo destruye vidas, sus propios errores nos han reforzado para volver a ser gobierno, por lo tanto debemos entender que el próximo proceso electoral no es sólo para cambiar un presidente.

En los próximos comicios electorales nos jugamos cuál es el modelo que necesitamos para recuperar nuestras becas, nuestros trabajados, nuestros hospitales, nuestra dignidad y honra las cuáles han sido manchadas por los que cogobiernan.

Si los neoliberales piensan que invertir lo más que se pueda en salud, en educación, en producción es tener un “Estado obeso”, sólo queda decir que cuando volvamos a ser gobierno seguiremos gozando como chancho en poza.

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