Seguimos diciendo “Cal Dir”

El Partido Comunista Español (PCE) acabó dentro de las redes del revisionismo soviético, atados por la militancia comprometida que caracteriza a los comunistas que le dio vida por medio de dirigentes históricos como Carrillo, Pasionaria y Vicente Uribe. Si uno presta atención, puede observar que en obras como las de Paco Frutos “Comunismo con sencillez”, la desviación ideológica tan preocupante que tiene internamente el partido.

Cualquiera que haya podido leer los clásicos de Vladimir Lenin, su estudio minucioso hacia la táctica de los socialdemócratas (luego llamados bolcheviques) en la Rusia Zarista, así como el “¿Qué hacer?”, puede entender en funcionamiento interno del partido y saber cómo desde nuestro estatutos y principios desenmascarar a los mencheviques y oportunistas.

Paco Frutos y otras figuras como Tuyon de Lara han intentado borrar todas las grandes referencias (personajes, hechos y obras) de los socialistas de la Europa del siglo XX que han sido motor de cambio en favor de la victoria ideológica ante la táctica del capitalismo en su fase superior, el cual es el imperialismo con todos sus mercenarios a sus órdenes.

En el PCE tenemos una lucha ideológica constante contra los que desde el revisionismo han colaborado con la entrada del neoliberalismo en España, lo cual no nos impide conquistar victorias en la actual situación del COVID-19.

El Partido Comunista del PV, sabiendo de primera mano todo lo que tiene, lo bueno y lo malo, no deja de tener una historia que como valenciano y trabajador me parece algo más que interesante. Tal es el caso del trabajo sindical desde Comisiones Obreras de PV, el cual sigue siendo muy necesario.

Asimismo, la historia organizativa del partido en los pueblos desde las provincias, comarcas y valencia, donde se junta los grandes campos de Alboraya, las fábricas del pueblo obrero de Bunyol, asi como los vecindarios de Alcoy, Xativa y Algemesi.

Aunque el partido funcionara bien organizativamente y en lo ideológico fuera muy “bleeeeg”, también se puede aprender mucho en esta etapa donde triunfaba el eurocomunismo. En este sentido, cabe destacar que el PCPV jamás ha renunciado a la lucha por la defensa de la lengua valenciana.

El PCPV mantuvo su primera revista “Cal Dir” donde se defendía la lengua, la denominación de País Valencià votada por mayoría en los llamados “Estatutos de Benicassim” en los tiempos del gobierno socialista de Joan Lerma i Blasco como presidente de la Generalitat Valenciana, en un tiempo en la que todos los antifascistas de PV iban con ojos hasta en la nuca y posiblemente con un “pipa de fumar” en la chaqueta.

En nuestro XX Congreso del PCE aceptamos de nuevo el marxismo leninismo, tras muchos años de trabajo y lucha ideológica donde debería triunfar la dialéctica, así como el socialismo científico por encima de desviaciones y traiciones (vinieran de izquierdistas anormales, dogmáticos o de revisionismo integrado en Izquierda Unida).

Aun con todo, en necesario remarcar que el PCPV está sujeto al centralismo democrático en el PCE, no somos un órgano aparte, las decisiones del XX Congreso nos afectan a todos los militantes comunista y eso nos lleva a “acatar” las decisiones tomadas, debatidas y votadas.

A la vez, con la clara disciplina comunista de todo buen militante y como un estilo de vida que nos lleva a construir al hombre nuevo, no se debe dejar ni un cabo suelto sobre los debates que se abren en el partido, los cuales se deben explotar las contradicciones.

Estoy muy contento de estar militando, creo que tome la decisión correcta aún a pesar de las puñaladas que me lleve, las hostias que me coma y reparta entre nuestros enemigos internos y externos, tengo fe plena de que las malas rachas se acaban.

¡El PCPV nos llegara la hora y confió en que los años no nos hagan desistir, sino que nos hagan más comprometidos a la lucha por el comunismo y el socialismo en País Valencià y toda España!

 

elestado.net no tiene por qué compartir la totalidad del contenido de los artículos que se publican en alguna de sus secciones de opinión.
Comentarios