Bolivia 2019 (I): Golpe de Estado o triunfo de la Democracia

El 12 de noviembre de 2019 sin la aprobación previa de la Asamblea Nacional, con la biblia en mano, Jeanine Áñez se autoproclama Presidenta del Estado Plurinacional de Bolivia. Este no fue un evento aislado, el mismo desemboco en la salida forzosa a México del recién electo por voto popular presidente Evo Morales del partido político Movimiento al Socialismo (MAS) que se mantuvo 14 años ininterrumpidos en el poder.

Este evento fue catalogado por algunos medios de comunicación y grupos de poder como el “triunfo de la democracia en Bolivia”, utilizando como evidencia un informe de auditoría que realizó la Organización de Estados Americanos (OEA) a los comicios electorales recién efectuados, determinando que el gobierno de Evo Morales tenía secuestrado todos los poderes del Estado y en consecuencia hubo fraude electoral.

Por otro lado, académicos, medios de comunicación y expertos en el tema afirman que este evento fue un “clarísimo golpe de Estado” orquestado por las élites, la derecha y los grupos de poder bolivianos financiado por los Estados Unidos y la Unión Europea.

En este contexto se determinará si Bolivia fue o no víctima de un “coup d’État” y hubo una ruptura del “hilo constitucional”, para esto es menester examinar los sucesos y definir si cumplen con las principales características que determinan esta definición.

Julia Máxima Uriarte autora del libro “Golpe de Estado” denomina golpe de Estado “a la toma del poder político de una nación de modo repentino, usualmente violento, saltándose las normas contempladas para ello en el ordenamiento jurídico, es decir, violentando la legitimidad de las instituciones de un Estado”.

El día 20 de octubre se celebró la primera ronda de votación en todo el territorio boliviano con una población de 11.000.000 millones de la cual sufragó 6.469.651 millones un 88.3% de la población habilitada para votar.

Las elecciones generales del Estado Plurinacional de Bolivia se realizaron para elegir las siguientes dignidades: presidente, vicepresidente, 130 diputados y 36 senadores los cuales estarán en el poder por un periodo gubernamental de 5 años de 2020-2025.

Carlos Mesa contendiente de Evo Morales y candidato presidencial por la alianza Comunidad Ciudadana, hizo un llamado público a todos sus simpatizantes a reunirse en las afueras del ex hotel Radisson de la Paz.

Cientos de partidarios empezaron pacíficamente a aglutinarse en las calles aledañas con la finalidad de salvaguardar la integridad del conteo de votos. Al pasar de la tarde las protestas se intensificaron con un mayor número de personas y de actos vandálicos.

El conteo de los votos paró abruptamente por 24 horas dejando un resultado de 83.76% de votos escrutinados y con resultados que aventajaban al Presidente Evo Morales sobre Carlos Mesa, pero sin tener una completa ventaja para ganar en primera vuelta.

La suspensión del conteo de votos causó que varios organismos internacionales denunciaran este hecho, el día 21 de octubre se volvió a retomar el conteo y los resultados preliminares fueron que el presidente Evo Morales había ganado por cuarta vez consecutiva con voto popular y democráticamente.

En consecuencia, violentas protestas continuaron entre los simpatizantes del movimiento político MAS y la oposición que alegaba que alegaba fraude electoral. El 24 de octubre la OEA junto a la Unión Europea exhortaron al gobierno que, aunque los resultados mostraron que el oficialismo había ganado, las elecciones se debían de realizar una segunda vuelta para salvaguardar la integridad del proceso, sugerencia que el gobierno acepto.

Las protestas no cesaron y al borde de una guerra civil, el Presidente Evo Morales para controlar la crítica situación pidió públicamente a la OEA que haga una auditoria de toda la contienda electoral para verificar si se había cometido fraude electoral, lo cual el negaba rotundamente.

El día 10 de noviembre, después de 21 días de protestas, la OEA entregó su dictamen en el cual afirmaba que sí se había cometido un fraude electoral. Su informe aseveraba que se había encontrado supuestas evidencias de manipulaciones en el sistema informático asó como alteración de planillas.

El presidente Evo Morales pocas horas después de publicarse el informe de la OEA, ofreció una rueda de prensa en la cual anunció que se llevarían a cabo nuevas elecciones y reemplazaría al órgano electoral actual con uno renovado.

Casi de inmediato se pronunció el hombre que Evo Morales había depositado toda su confianza para su protección personal y la de su gobierno, el General y Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Williams Kaliman.

Dicho general solicitó en una rueda de prensa nacional su inmediata renuncia a la presidencia de Bolivia, así como también pidió la renuncia de tres ministros del gabinete, los gobernadores de la provincia de Cochabamba, Potosí y Beni; el presidente de la cámara de diputados y el presidente de la poderosa Central Obrera Boliviana.

La declaración de Kaliman dejo al presidente Evo Morales sin apoyo institucional, este plan orquestado de procurar renuncias forzosas tuvo éxito eliminando la línea sucesora del oficialismo ya que la constitución no ofrece alternativas si se aparta las cabezas de los poderes ejecutivo y legislativo habiendo así un peligroso vacío de poder.

Esto significó que la salida de Evo Morales y de su gobierno era inminente. En pocas horas el todavía presidente de Bolivia anunció con el objeto de detener las protestas, las agresiones y hostigamiento en contra de integrantes de su gobierno y simpatizantes, que iba tomaría la decisión de renunciar a su cargo como presidente constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia.

El día 11 de noviembre, después de su renuncia, Evo Morales se trasladó a Cochabamba donde fue recogido por un avión enviado por el gobierno mexicano, a su llegada a México Evo Morales ofreció una rueda de prensa ante medios extranjeros y afirmó que el nunca pidió a instituciones ni autoridades que incurrieran en acciones ilegales, “la OEA decidió tener una posición política y no técnica ni jurídica, la OEA no está al servicio de los pueblos latinoamericanos menos de movimientos sociales, está al servicio del imperio norte americano”, afirmo el mandatario desde el exilio.

En una sesión extraordinaria, el martes 12 de noviembre la senadora y vicepresidenta del senado por el partido Demócrata Social Jeanine Áñez, con el apoyo de la oposición, se proclamó presidenta interina del Estado Pluricultural de Bolivia, con el aval del Tribunal Constitucional que reconoció su investidura.

Consecuentemente, cambió a la cúpula militar y nombró a un nuevo gabinete. Su mensaje inaugural aseguró al pueblo boliviano que nuevas elecciones se llevarían a cabo lo más pronto posible a su vez que también perseguiría con rigor y mano dura a todos los funcionarios del anterior gobierno que se encuentren envueltos en actos de corrupción.

Con el anuncio de Áñez, Evo Morales desde el exilio anunció que volvería a ser candidato y esto provocó el ánimo y la valentía de los simpatizantes del MAS, los cuales se mantuvieron en vigilia y en lucha continua para el pronto retorno de Evo y la realización de nuevas elecciones a la brevedad posible.

 

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