El estigma menstrual que todavía perdura

Es bien sabido que aquello relacionado con la menstruación ha sido un tema tabú en numerosas regiones y lo sigue siendo también en la actualidad. Se remonta, probablemente, a la era que antecede a la agricultura y posiblemente al lenguaje.

Numerosos estudios e investigaciones han sido realizados para dar con el motivo o motivos que llevan a la menstruación a considerarse un tema tabú y también a todo lo relacionado con esta.

Chris Knight, antropólogo social de la Universidad de Londres, ha indagado acerca de los orígenes históricos de este tabú y en su libro “Blood Relations: Menstruation and the Origins of Culture” expone que, en un principio, la menstruación se asociaba con el poder y con el éxito de la caza, es decir, el tabú original ensalzaba el poder femenino. Sin embargo, esta postura cambió, según Knight, en el momento en que la población aumentó y la caza era escasa.

Si bien es cierto que el tema menstrual ha dejado de ser un tema tabú en Occidente, persiste aun así un estigma en torno a esta y todo lo que la envuelve. Gran parte de las mujeres no expresan abiertamente que están en el periodo u ocultan sus compresas y tampones, la regla se invisibiliza porque aún no se ha normalizado completamente en el conjunto de la sociedad.

El tema cala hondo en lugares como la India, donde la desinformación y los mitos en torno a este tema convierten el día a día de las mujeres indias en un calvario. Cuando la mujer tiene su periodo es considerada impura y sucia y por este motivo se la aparta de la vida cotidiana, se le prohíbe hacer las tareas del hogar, ir a la iglesia y en algunos casos la familia deja de relacionarse con ella.

La realidad que plasma el documental “Una revolución en toda regla”, muestra una aldea de India donde el tabú de la menstruación continua con un gran vigor y firmeza. Las mujeres se sienten avergonzadas al hablar del tema y los hombres, al preguntarles, responden con convicción que es una enfermedad que afecta a las mujeres.

Este tabú acarrea diversos problemas y uno de ellos es el abandono escolar de las mujeres indias cuando tienen su primera menstruación. Estas utilizan paños poco higiénicos que deben cambiarse continuamente, a veces incluso, en presencia de hombres que las intimidan.

La llegada de la compresa se instaura lentamente, ya que menos del 10% de las mujeres la utiliza, pero sobre todo en las más jóvenes comienza a aflorar esta necesidad de prevención y de sentirse más libres. A su vez, este pequeño cambio de concepción de algunas mujeres indias en todo aquello que envuelve a la regla está haciendo que se empoderen y luchen por sus derechos y en especial, que gocen poco a poco de independencia económica.

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