20 grandes discos de r&b, funk y soul (60s/70s) (1ª parte)

El rhythm & blues, el soul y el funk, con sus derivados, son géneros musicales que desde la web hemos decidido que deberían tener cabida, al igual que todos aquellos a los que consideramos interesantes para poder difundir lo que han dado de sí a lo largo de la historia de la música.

¿Por qué rhythm & blues, soul y funk en un mismo artículo? Básicamente porque están conectados entre sí. El rhythm & blues digamos que es una de las ramas principales, la cual se ha nutrido, principalmente, del blues, el jazz y el góspel. A su vez, es la que alimenta a numerosos sonidos como el soul y el funk.
Ha tenido mucha relevancia entre los años 40 y 60, pero ha surgido un revitalización a principios de los 2000.

El soul tiene una orientación más pop, y también ofrece otros subgéneros como el neo soul, vintage soul revival o el future soul. Dicho género ha tenido sus mayores cotas de popularidad desde principios de los 60 hasta la década de los 80.

En cuanto al funk, es un género que bebe, como hemos dicho, del rhythm & blues, y a continuación del soul, sin embargo posee una mayor orientación hacia el jazz.

Hemos decidido hacer una selección de álbumes que principalmente encajan entre los sonidos mencionados, y serán presentados en dos partes. Es decir, en total aparecerán un total de veinte grandes discos, diez de ellos en esta primera mitad.

Esperemos que os resulte útil y os entretenga.

Etta James – At Last! (Argo, Chess; 1961)

At Last! fue sin duda uno de los mayores logros de la carrera musical de Etta James. La artista, que se centra exclusivamente en interpretar versiones y composiciones de autoría externa, hace una exhibición de poderío vocal que sobresale por encima de los arreglos de Riley Hampton y su orquesta. Primeramente se lanzaron cuatro sencillos de la talla de “All I Could Do Was Cry”, escrita por Billy Davis y los hermanos Gordy, la elegantísima “My Dearest Darling”, de Edwin Bocage y Paul Gayten, la estupenda homónima “At Last”, escrita por Warren y Gordon para el film musical Sun Valley Serenade de 1941, y la desgarradora “Trust in Me” de Wever, Ager y Schwartz, la cual data de de 1937.

Curiosamente, en la década de los 90 se lanzó como single principal “I Just Want to Make Love to You”, escrita por Willie Dixon en 1954 y grabada por Muddy Waters, siendo un exitazo gracias al empuje que le dio su utilización durante un mítico spot de Coca Cola Light.

Canciones destacadas: “Anything To Say You’re Mine”, “Trust in Me”, “I Just Want to Make Love to You” y “At Last”.

Curtis Mayfield – Curtis (Curtom; 1970)

El antiguo miembros de The Impressions comenzó su carrera en solitario con este álbum homónimo.
Curtis
 
fue grabado entre mayo y julio de 1970 en los RCA Studios de Chicago. La producción corre a cargo del propio artista, quien también firma la totalidad de las composiciones incluidas.

Mayfield es uno de los máximos exponentes del Chicago soul, y en este trabajo también deja patente su querencia por los elementos progresivos del estilo, impregnándolo de funk y psicodelia.

En lo que a textos se refiere y como buen activista que fue, deja visiones sobre sus inquietudes políticas y sociales. Curtis fue número 1 en la lista de R&B del Billboard estadounidense y 19 en la genérica, pero más allá de estos detalles, el álbum es una genialidad del momento en el que sobresale un hit como “Move On Up”.
Contó con el reputado Riley Hampton para las orquestaciones y mezclas.

Canciones destacadas: “(Don’t Worry) If There’s a Hell Below We’re All Going to Go”, “We the People Who Are Darker Than Blue”, “Move On Up” y “Give It Up”.

The Temptations – All Directions (Motown; 1972)

Estamos ante uno de los grupos vocales por excelencia de la música negra en las décadas de los 60 y 70.
The Temptations han sabido sobreponerse a las sensibles pérdidas de Eddie Kendricks y Paul Williams y, siguiendo con la tendencia ya mostrada en el también fantástico Psychedelic Shack (1970)en el que dejaban las baladas a un segundo plano para sumarse a la tendencia psicodélica del soul.

De primeras, All Directions ya nos ofrece una de las mejores canciones de la formación como “Papa Was A Rolling Stone”, una suite escrita por Norman Whitfield y Barrett Strong, que fue incluida primeramente para The Undisputed Truth, aunque fue la reinterpretación de The Temptations la que pasó a la historia.

Con este álbum, muchos decidieron no apagar las voces de estos señores, las cuales algunos parecían poner empeño en que así fuese.

Canciones destacadas: “Run Charlie Run”, “Papa Was a Rolling Stone”, “Mother Nature” y “Do Your Thing”.

Gil Scott-Heron – Pieces of a Man (Flying Dutchman; 1971)

Pieces of a Man fue grabado en los RCS Studios de Nueva York (Estados Unidos) en tan solo dos días. Producido por Bob Thiele, Gil Scott ofrece su particular visión de soul fusionado con jazz y funk.

El artista de Chicago deja su huella con maestría en una serie de cortes compuestos por él mismo, y en algunos casos se ayuda de la visión de Brian Jackson, músico que además participa tocando el piano.

Estamos ante otro trabajo con tendencias políticas, aroma urbano, decididamente poético y, por momentos, sombrío. Uno de los cortes más importantes, “The Revolution Will Not Be Televised”, ni tan siquiera es cantado, y tiene más que ver con el denominado spoken word y el proto-rap, pero es toda una declaración de intenciones y en él se comprende el espíritu de Gil Scott-Heron.
El disco ha adquirido el halo de clásico según han ido pasando los años.

Canciones destacadas: “The Revolution Will Not Be Televised”, “Lady Day and John Coltrane”, “Home Is Where the Hatred Is” y “Pieces of a Man”.

Aretha Franklin – I Never Loved a Man the Way I Love You (Atlantic; 1967)

Se trata del primer álbum de Aretha Franklin para el sello Atlantic y, gracias al apoyo del mismo más una interpretación espectacular de la artista, comenzó a tener gran relevancia a nivel internacional. Ese éxito taambién vino determinado por el lanzamiento de su segundo single “Respect”, original de Otis Redding, aunque absolutamente revalorizada por la diva del soul. De hecho, se convirtió en su primer número 1 en la lista genérica del Billboard estadounidense, lo que impulsó también a los fenomenales resultados obtenidos por el propio álbum.

También son destacables el tema título, “Do Right Woman, Do Right Man”, o “Baby, Baby Baby”, una de las pocas incursiones de Aretha en materia de composición.

I Never Loved a Man the Way I Love You es probablemente la obra más extraordinaria de la artista, aunque no la única, recordemos que poco después llegarían Lady Soul (1968) Aretha Now (1968).

Canciones destacadas: “Respect”, “I Never Loved a Man (The Way I Love You)”, “Baby, Baby, Baby” y “Do Right Woman, Do Right Man”.

Al Green – Let’s Stay Together (Hi Records; 1972)

La trayectoria de Al Green durante la década de los 70 ha sido impresionante. Fruto de ello, es complicado elegir un álbum para honrarlo en esta sección.

Elijo finalmente Let’s Stay Together porque fue el trabajo que supuso un antes y un después en su carrera, y porque la composición que da título al disco supuso ser su primer número uno en la lista general de los Estados Unidos. Dicho tema combina texturas de baile con la balada, ejercicios vocales sensuales y melodías pegadizas.

El álbum, que fue grabado en los Royal Recording Studios de Memphis con la magnífica producción de Willie Mitchell, posee argumentos de sobra como para ser catalogado como una joya del soul.

A pesar de que prácticamente todas las composiciones poseen la firma de Green, sobresale su reinterpretación de “How Can You Mend A Broken Heart”, original de los Bee Gees.

Canciones destacadas: “Let’s Stay Together”, “La-La For You”, “I’ve Never Found a Girl” y “How Can You Mend a Broken Heart”.

Ray Charles – Modern Sounds in Country and Western Music ( ABC-Paramount; 1962)

El vocalista, pianista y productor Ray Charles, es una de las figuras más influyentes de la década de los 60. En esta ocasión, Ray enfoca su música hacia el country impregnado de soul y rhythm & blues, y es considerado como uno de los álbumes clave de su dilatada carrera musical. Fue grabado en dos etapas de febrero de 1962 y ha sido producido por Sid Feller.

La elección de las canciones es fabulosa, porque hay que aclarar que no hay ninguna original, puesto que es una selección que va desde The Everly Brothers o Eddie Arnold, pasando por Hank Williams, entre otros. Sin embargo, las interpretaciones son tan exquisitas que no queda más que rendirse ante lo evidente.

Estuvo como número 1 durante 14 semanas en los Estados Unidos, y escaló hasta el 6 en el Reino Unido.

Canciones destacadas: “Bye Bye, Love”, “You Don’t Know Me”, “I Can’t Stop Loving You” y “Hey, Good Lookin'”.

James Brown – The Payback (Polydor; 1973)

James Brown fue una de las voces más influyentes del siglo XX, pero también era un espectáculo sobre el escenario, demostrando muchas tablas y una gran energía.

Cuando el estadounidense publica The Paybackya había saboreado las mieles del éxito con algunas canciones de la talla de “Papa’s Got a Brand New Bag”, “I Got You (I Feel Good)” o “It’s a Man’s Man’s Man’s World”, todas ellas sobradamente conocidas. Sin embargo, su álbum de mayor madurez y éxito es el que nos ocupa.

Grabado entre febrero y octubre de 1973 y producido por el propio Brown, contiene un puñado de composiciones bastante extensas, las cuales oscilan entre los siete y los doce minutos, y en ellas ofrece un magnífico espectáculo sonoro de sudoroso soul y funk, en el que sobre todo destaca el corte inicial homónimo.

James reúne por fin en un solo disco todas las virtudes que en anteriores trabajos aparecían a cuentagotas.

Canciones destacadas: “The Payback”, “Take Some-Leave Some”, “Shoot Your Shot” y “Mind Power”.

Parliament – Mothership Connection (Casablanca; 1975)

Independientemente de las historias que haya detrás y que darían para un artículo aparte, Parliament y Funkadelic son dos bandas hermanas lideradas por George Clinton que acaban compartiendo miembros. De hecho, también resultan ser coetáneas, y ambas acaban teniendo éxito de algún modo.

En el caso de Parliament, tiene en Mothership Connection a uno de sus buques insignia, plagado de funk enérgico, con mucho ritmo y con temáticas de ciencia ficción.

La instrumentación es exquisita, fomentando una explosión de sonido que termina por crear escuela. Aún siendo un trabajo de virtudes infinitas, sobresalen los clásicos “P-Funk (Wants to Get Funked Up)”, “Mothership Connection (Star Child)” y “Give Up the Funk (Tear the Roof off the Sucker)”.

El disco consiguió el certificado de platino en los Estados Unidos, obtuvo buenos puestos en las listas de éxitos y generó una influencia difícil de medir en el mundo del funk.

Canciones destacadas: “P-Funk (Wants to Get Funked Up)”, “Mothership Connection (Star Child)”, “Unfunky UFO” y “Give Up the Funk (Tear the Roof off the Sucker)”.

Otis Redding – Otis Blue: Otis Redding Sings Soul (Volt; 1965)

Otis Redding es indiscutiblemente una de las mayores figuras de la música negra. Intérprete y compositor de altura, no sólo brilló con sus trabajos, sino que otros también lo han hecho con canciones originales suyas. Y aquí tenemos un ejemplo, ya que en Otis Blue: Otis Redding Sings Soul figura “Respect” que, compuesta por el propio Redding, fue popularizada poco después por la diva soul Aretha Franklin.

De su autoría también figuran “I’ve Been Loving You Too Long” y “Ole Man Trouble”, dos de las canciones más importantes del álbum.

Sin embargo, Otis ha combinado muy bien sus dotes para la composición con la reinterpretación de temas ajenos, como es el caso del “Satisfaction” de The Rolling Stones, o de las dos composiciones de su adorado Sam Cooke (“Change Gonna Come” y “Shake”) que exprime con maestría.

A destacar que entre los músicos que arropan al artista figuran los excelentes Isaac Hayes y Booker T. Jones, entre otros.

Canciones destacadas: “Ole Man Trouble”, “Respect”, “Change Gonna Come” y “I’ve Been Loving You Too Long”.

*Para consultar otras listas, pinchad aquí.

Redactor cultural en ElEstado.net.

Melómano y coleccionista de discos. La música, como la sangre, también corre por mis venas. Rock, jazz, metal, blues, folk, pop, clásica, etc. Al final, lo importante es la calidad, no tanto las etiquetas.

Richy Fernández

Redactor cultural en ElEstado.net. Melómano y coleccionista de discos. La música, como la sangre, también corre por mis venas. Rock, jazz, metal, blues, folk, pop, clásica, etc. Al final, lo importante es la calidad, no tanto las etiquetas.

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