España semanal #2

Gabriel

Desde el dolor más profundo, solo cabe llorar tu pérdida como algo ya irrecuperable de todos nosotros, en quienes has conseguido concitar ese maravilloso anhelo de esperanza y por desgracia, también la rabia contenida por la santa indignación ante la tremenda injusticia de truncar de ese brutal modo una vida llena de sueños, exponiendo crudamente ante nosotros tanto lo mejor de lo que somos capaces como especie, como lo mas abyecto del ser humano.

Descansa en paz.

Cataluña

Esto ya aburre a las ovejas.

Esperemos que algún día llegue un gobierno responsable que tenga el valor de hacer una consulta (solo en Cataluña), respetando el resultado de las urnas y se solucione solo el problema al menos durante los próximos treinta años.
Todos los pueblos tienen derecho a elegir su destino, aunque nos parezca ridículo intentar ser diferentes del resto de la humanidad en el siglo XXI y pensemos que en el fondo los independentistas no son mas que unos paletos.

Warhol

Imprescindible.

No se entendería el siglo XX o la evolución del arte y los gustos actuales sin su presencia, como la de tantos otros que incluso sin pretenderlo marcaron tendencia. Hasta el seis de mayo en CAIXAFORUM MADRID.

Podemos estar a favor o en contra del capitalismo, pero hay que descubrirse cuando un artista tiene esa capacidad de con tres trazos, o con fotografía, o tras veinte complicadísimos sistemas mecánicos, consigue atrapar el alma de las cosas. Eso para mí es arte.

Y allí se van a encontrar con Basquiat, Dalí, Keith Haring, Cassius Clay, los Beatles, Los Rolling, Michael Jackson, Jackye, la Taylor, Elvis….., y por supuesto, la sopa Campbels.

Por favor, no se lo pierdan.

Pensionistas

Estos egoístas (como algunos les tildan), continúan dando una lección de dignidad al exigir sus derechos. Sobre todo a tantos jóvenes maestros en ponerse en plan de víctimas, que no le plantan cara al gobierno de turno de una manera unitaria y de una vez por todas ante las precarias condiciones laborales a las que se ven sometidos los pocos que tienen la fortuna de trabajar. Y es que alguien debería hacerles ver que solo tomando las calles pueden llegar, no ya a la revolución (ojalá), sino a detener el continuo e injusto abuso a que se ven sometidos. Dudo que en cualquier otro país de la Unión Europea los jóvenes hubiesen permitido ese mamoneo de los contratos a través de empresas que subcontratan, o que se hubiesen creído que al darse de alta como autónomos (a lo que prácticamente obligan a muchos si quieren trabajar) ya no son trabajadores de clase y comienzan a ser..…¡empresarios! Y se lo creen. Así les va. Pero nuestra solidaridad con ellos, algún día se organizarán (esperemos), y dejarán de echarle la culpa al empedrado.

Esos vejetes egoístas que se reconocen entre aquellos chavales antifranquistas que sufrieron las palizas de los grises (en la comisaría: no te excuses chaval, aquí al que entra por la puerta primero le damos tres hostias bien dadas y luego le preguntamos qué porqué le han traído). Estos vejetes egoístas que consigueron una Constitución (aunque todo es mejorable) democrática, y meternos en Europa, que como bien dijo Alfonso Guerra, a España en pocos años no la reconocía ni la madre que la parió.

Esos vejetes egoístas que consiguieron pasar en muchos casos de sumar con los dedos a defenderse dignamente con el Word y con el Excel, asumiendo y propugnando la mecanización en todas las empresas del país.

Pues estos, para algunos jóvenes, son unos egoístas.

Por exigir lo SUYO.

Manda huevos.

Delenda est Moscardó. Etiamnum.

Comentarios