La decisión de Pedro Sánchez: Ciudadanos o Unidas Podemos

El PSOE de Pedro Sánchez ha ganado las elecciones con un mejor resultado que el obtenido en las pasadas elecciones generales del año 2016. Durante la campaña electoral los medios de comunicación de masas pusieron en marcha una estrategia que ha funcionado perfectamente.

Tal y como señalamos en un análisis mediático publicado la semana pasada, los periódicos digitales de los principales emporios comerciales agitaron el miedo a VOX como una forma de apoyar el llamado al voto útil del PSOE, para garantizar la victoria de la pata izquierda del Régimen del 78, y a la vez anular las posibilidades de Unidas Podemos (UP). Que los 2 millones de votos que han perdido los de Pablo Iglesias y Alberto Garzón los haya ganado el PSOE, es la prueba gráfica de la influencia de los medios de comunicación en el voto de los ciudadanos.

>>Análisis del tratamiento mediático a los grandes partidos<<

Sin embargo el PSOE está muy lejos de la mayoría. Tiene dos opciones en la mesa, alcanzar un acuerdo con Unidas Podemos y otros partidos menores o con Ciudadanos. Ya dejó claro el presidente en su discurso frente a sus simpatizantes, que le agrada un posible pacto con los de Albert Rivera, aunque no abundó mucho en la posibilidad a causa del fervor progresista del momento -la gente que lo escuchaba gritaba literalmente “con Ciudadanos no“-.

Pacto con Ciudadanos

En 2016 Pedro Sánchez sumaba más con UP que Cs, y aún así eligió a la derecha para formar gobierno. Hoy, con un programa electoral aún más moderado que en las anteriores generales, en el que abandona las ideas de derogar la reforma laboral del PP y su Ley Mordaza, el PSOE se encuentra mucho más cerca de Ciudadanos ideológicamente hablando, tal como se observó en nuestro análisis sobre los programas electorales de las cinco principales fuerzas.

>>Guía del votante: comparación de los programas de los cinco grandes partidos<<

Alcanzar este pacto serviría para que los poderes fácticos que dirigen el Estado español, gracias a la red de corrupción instalada en el franquismo y no tocada por la Transición, puedan seguir aprovechándose de la situación -contratos temporales, evasión de impuestos, obras ilícitas, explotación de los trabajadores…- pero le costaría al PSOE una muerte política inmediata, más aún considerando los recortes que tendrá que hacer el gobierno en esta legislatura.

Sin embargo, al Régimen del 78 no le cuesta sacar muros de contención para asegurar que los partidos que lo representan sigan venciendo holgadamente en las elecciones, como hemos visto con VOX en estas generales. En cuatro años y con un buen par de gestos como el de exhumar a Franco, los medios de comunicación pueden convertir a Pedro Sánchez -o a quién lo suceda- en referente de la izquierda otra vez.

>>VOX surge y el PSOE resurge<<

Que el PSOE llegue a un acuerdo con Cs, políticamente hablando, le conviene a Unidas Podemos, que no se desgastaría por apoyar a Pedro Sánchez y podría llevar a cabo y en solitario una oposición por la izquierda a ese hipotético gobierno neoliberal. Además le daría tiempo a recomponer su espacio -no puede posponer más los reclamos de democracia interna y recuperar la movilización- y desgastar al PSOE a cada recorte social que haga, ahora que los economistas alertan de una nueva crisis como la que acontece desde 2008.

Pacto con UP y otras fuerzas menores

Pedro Sánchez necesitaría no solo a Unidas Podemos, PNV, Compromís, PRC, CCa-PNC, sino a un partido independentista, ya que con los anteriores suma 175 escaños, necesita uno más. Sus compromisos de campaña le impiden llegar a un acuerdo con organizaciones de ese perfil político como ERC y Bildu.

Frente a un hipotético acuerdo de gobierno con Ciudadanos, lo que le daría estabilidad al gobierno de Pedro Sánchez, la posibilidad de alcanzar un pacto por la izquierda se reduce a un simple acuerdo de investidura, por lo que el gobierno del PSOE resultante tendría que alcanzar acuerdos a cada iniciativa que quisiera sacar adelante.

Esta posibilidad sería un movimiento inteligente de Pedro Sánchez, no solo porque es lo que sus votantes desean y con ello los fidelizaría, evitando que los 2 millones prestados por UP regresen con Pablo Iglesias, sino porque le permitiría seguir apareciendo como el líder del campo progresista, necesario a menos de un mes de las elecciones municipales, autonómicas y europeas.

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