20 grandes discos de metal alternativo y derivados (2ª parte)

Regresamos para todos vosotros con la segunda parte del artículo y añadimos una nueva selección de diez discos para completar una selección de veinte. Disfrutad de la selección.

Hace unas semanas habíamos realizado una primera parte del artículo, en el cual hacíamos una breve introducción al metal alternativo y señalábamos sus ramificaciones. También añadimos diez discos que llevarse a los oídos. Ahora ha llegado el turno de completar la lista con una selección de diez álbumes más para recopilar un total de veinte obras musicales.

Como en la citada primera parte ya habíamos explicado un poco esta corriente musical, no nos extenderemos mucho más e iremos al grano.

La selección está hecha de manera meticulosa, intentando abarcar la corriente principal del metal alternativo, pero reservando una parte para abarcar hasta donde llegan sus tentáculos. Es decir, que también encontrarás rap metal, funk metal y nü metal. Algunos de los discos son sobradamente conocidos, otros no tanto, y está hecho a propósito, para que además de los nombres más afamados que han sido vinculados a este sonido, descubras a otros que, sin haber sido tan mediáticos, poseen igualmente muchísima calidad. Disfrutad.

Faith No More – Angel Dust (1992)

Faith No More se formaron en 1985 y debutaron ese mismo año con un discreto trabajo We Care A LotLas cosas fueron mejorando poco a poco para ellos, aunque hay que reconocer que la banda se convirtió en diferencial durante la etapa en la que el vocalista Mike Patton perteneció a la banda. En The Real Thing ya había dejado muestras de su talento, ayudando al grupo a vender un número importante de copias, y a ocupar puestos altos de diferentes listas de éxitos.

Cuando llegó la hora de hacer frente al éxito, apareció el complejo Angel Dustálbum que no consiguió vender tanto como su antecesor, pero que en el aspecto creativo fue capaz de igualarlo e incluso superarlo. Su tracklist es fantástico. Se extrajeron varios singles como “Midlife Crisis”, “Land of Sunshine”, “A Small Victory” o “Everything’s Ruined”, y todos ellos mostraron argumentos sólidos para convertirse en claves dentro del repertorio de la banda.

Canciones destacadas: “Land of Sunshine”, “Midlife Crisis”, “Everything’s Ruined” y “A Small Victory”.

Korn – Korn (1994)

Korn es uno de los grandes abanderados del nü metal, subgénero que tomó forma en mitad de la década de los 90 y que explotó a finales de la misma. A pesar de que muchos grupos fueron optando por arrimarse a otros sonidos cuando el nü metal dejó de estar en la cresta de la ola, los californianos se han mantenido fieles desde entonces. He decidido elegir su primer larga duración porque anticipó lo que vendría después. Producido por Ross Robinson, no tuvo demasiada repercusión en las listas de éxitos, la que sí tuvieron posteriores álbumes. Sin embargo, sí le acompañaron las ventas. Se llegaron a extraer cuatro sencillos, siendo “Blind” el que mayor alcance tuvio de todos ellos. Agresivo, oscuro, enérgico, introspectivo y maníaco. Con estas palabras se puede definir perfectamente su sonido.

Canciones destacadas: “Blind”, “Clown”, “Shots and Ladders” y “Daddy”.

Rage Against The Machine – Rage Against The Machine (1992)

Uno de los discos clave del metal alternativo, y por extensión del rap metal. Su primer trabajo, de homónimo título, fue un pelotazo en materia instrumental y a nivel de textos, pero también por su repercusión en la década de los 90. El artefacto sonoro llamó la atención desde la propia portada. En ella se puede visualizar a un monje budista quemándose a lo bonzo en la década de los 60, con motivo de una protesta contra las muertes de budistas a cargo del régimen vietnamita.

Rage Against the Machine inyecta veneno a través de la palabra. De claro carácter anarquista y repleto de rabia, hay que ensalzar el trabajo instrumental de la banda a cargo de Tom Morello, Tim Commerford y Brad Wild, así como las interpretaciones de Zack de la Rocha. Obtuvo cinco discos de platino en Australia, tres en los Estados Unidos y dos en el Reino Unido. “Killing in the Name” se convirtió en el himno incontestable del grupo.

Canciones destacadas: “Bombtrack”, “Killing in the Name”, “Bullet in the Head” y “Know Your Enemy”.

Katatonia – The Great Cold Distance (2006)

Los suecos Katatonia han protagonizado unos cuantos giros en cuanto a sonido se refiere a lo largo de su carrera. Comenzaron en la música bajo el paraguas del death y el doom metal, se arrimaron al metal gótico y, poco a poco, se dejaron querer por los sonidos alternativos. Obviamente, la oscuridad de su música no se ha ido, por lo que el metal alternativo que han practicado en esta obra -sin ser la única- tiene ciertos elementos que no son en absoluto desconocidos para ellos. En su momento hubo críticas por parte de su público más cerrado, pero lo cierto es que estamos ante uno de sus discos más logrados. Muy emocional, melancólico, atmosférico y con melodías muy logradas, destaca por composiciones  como “My Twin”, la cual sería impensable en los primeros pasos de la formación.

Canciones destacadas: “Leaders”, “Deliberation”, “My Twin” y “July”.

Fishbone – Truth and Soul (1988)

Los angelinos Fishbone dieron un paso hacia adelante con su segundo álbum. Ya eran una banda alternativa de funk rock/metal, rock, ska y punk, pero para este trabajo añadieron también ciertas dosis de hard rock. La mezcla cuaja muchísimo mejor que en su álbum debut, y ello le valió para conseguir un reconocimiento mayor y abrirse paso en la lista del Billboard, aunque de forma tímida. Sobresale por la efervescencia y los aires festivos de “Ma and Pa”, por “Freddie’s Dead”, una versión de Curtis Mayfield, o las extraordinarias “Question of Life” y “Bonin’ in the Boneyard”. Muy destacables las labores de Kendall Jones a la guitarra y John Norwood Fisher al bajo. Posteriormente editaron un par de álbumes de gran nivel, aunque Truth and Soul fue el que los puso en el mapa musical.

Canciones destacadas: “Freddie’s Dead”, “Ma and Pa”, “Question of Life” y “Bonin’ in the Boneyard”.

System Of A Down – Toxicity (2001)

System of a Down, formación estadounidense con músicos de raíces armenias, fue una auténtica revolución a principios de la década del 2000. Lideraron el auge del nü metal, aunque SOAD siempre dieron algo más, con desarrollos complejos e inquietudes políticas. Pronto se enfocarían principalmente hacia el propio metal alternativo. Toxicity fue la explosión definitiva para ellos, si bien es cierto que en ventas nunca les ha ido mal. Si hablamos de calidad, solamente Mesmerize (2005) se acerca a lo plasmado en 2001. A pesar de su contundencia, de los momentos de caos, han sabido idear melodías brillantes para contrarrestar su cara más agresiva. En este álbum son fundamentales canciones como “Chop Suey!”, la que da nombre al disco, “Aerials” y “Prison Song”. Fue número 1 en los Estados Unidos y Canadá, y consiguió tres discos de platino en el propio territorio estadounidense y en Australia.

Canciones destacadas: “Prison Song”, “Chop Suey!”, “Toxicity” y “Aerials”.

Mass Hysteria – Contraddiction (1999)

Mass Hysteria es un grupo bastante desconocido para el público “mainstream”. Se formaron en París (Francia) en 1993, aunque no debutaron hasta 1997. La obra más reconocida de los franceses es este Contraddiction, en el que fusionan el metal alternativo con el metal industrial. Con él han cautivado a los propios ciudadanos del país, los cuales han hecho que con él obtuviesen el disco de oro. Las composiciones están repletas de riffs pesados y de buenas melodías aderezadas con elementos electrónicos. Desde entonces no han editado una obra referencial. Si acaso con Matière Noire en 2015, pero poco más. Quienes no los conozcan, conocerán a un grupo potente que nada tiene que envidiar a las grandes potencias del estilo. Por eso está en la lista.

Canciones destacadas: “Contraddiction”, “Zion”, “Attracteurs Étanges” y “Furia”.

Incubus – S.C.I.E.N.C.E. (1997)

El segundo álbum de Incubus supone un salto de calidad importante con respecto al tímido y mediocre debut. Ese trabajo fue recompensado con cierta notoriedad comercial. La música del grupo fusiona aquí el metal alternativo con el funk rock/metal, pero además lo hacen con una lista de canciones amenas y muy bien ejecutadas. Sí, su explosión definitiva llegó con Make Yourself (1999) y Morning View (2001), pero sin este trabajo nunca podrían haber llegado a ellos. Además, es el más crudo, el que más encaja en una lista de metal alternativo, ya que con el tiempo fueron suavizando su propuesta musical, más enfocada hacia el rock alternativo. Si alguien sobresale en este disco, sin duda son el vocalista Brandon Boyd y el bajista Alex Katunich.

Canciones destacadas: “Redefine”, “Vitamin”, “New Skin” y “A Certain Shade of Green”:

Waltari – Big Bang (1995)

Waltari es un curioso grupo procedente de Finlandia. Se formaron en 1986, aunque no publicaron su primer larga duración hasta 1991. La propuesta musical que defienden es bastante variopinta, puesto que dejan espacio para multitud de sonidos en gran parte de su discografía, sobre todo en sus inicios. Principalmente están enfocados hacia el metal alternativo, pero en este disco concretamente añaden elementos electrónicos, pequeños espacios de rap rock, e incluso finas pinceladas de pop, rock progresivo, death y thrash. Curiosa mezcla, pero que nadie se asuste, principalmente lo que suena es metal alternativo electrónico. Cuentan con bastante aceptación en su país, de hecho, con este álbum llegaron al puesto número 7 de la lista finlandesa, y con el single “Atmosfear”, hasta el número 6.

Canciones destacadas: “Atmosfear”, “Follow Me Inside”, “Jänkhä” y “Slow Thinking Street”.

Alter Bridge – Fortress (2013)

Estamos ante uno de los nombres más importantes del metal y del hard rock actual. Alter Bridge nace de las cenizas del extinto grupo llamado Creed. De hecho, aquí están tres de los cuatro integrantes de aquella formación, es decir, Mark Tremonti, Brian Marshall y Scott Philips, pero con la inclusión de Myles Kennedy en detrimento del vocalista Scott Stapp. Se puede decir que salieron ganando. No a nivel comercial pero sí en cuanto a calidad, puesto que la música de Alter Bridge es mucho más madura. Ya habían hecho muy bien las cosas con el formidable Blackbird de 2007, pero con Fortress también han estado muy acertados.

Metal alternativo con guiños al heavy metal y al hard rock, con buena instrumentación y un vocalista carismático como Kennedy. Lo tienen todo para seguir en la cresta de la ola en años venideros. Ojo al fenomenal single “Addicted to Pain”, a la inicial “Cry of Achilles, o a la intensa “Calm the Fire”.

Canciones destacadas: “Cry of Achilles”, “Addicted to Pain”, “Calm the Fire” y “Fortress”.

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