Ecuador: Semblanza del Peor Gobierno de la Historia (II)

Escribir una continuación, obligado por haberlo dejado fuera en el artículo anterior, en verdad es un tributo a la paciencia y un desprecio a la necedad.

Otto Ramón Sonnenholzner Sper, así se llama este ecuatoriano de nombres y apellidos extranjeros que “sin saber leer ni escribir”, de pronto se encontró ante una disyuntiva mayor que jamás habría discurrido que le ocurriera, aunque hubiera tenido que vivir cien vidas.

A sus 35 años de edad, ni siquiera estaba listo emocionalmente para asumir el gran reto que le ponían delante quienes lo querían de figura para seguir manipulando la institucionalidad del Estado, ser vicepresidente sin exponerse a perder la elección.

>>La elección de Otto Sonnenholzner destroza la institucionalidad de Ecuador<<

No sabemos qué habrá pensado el joven Otto, que tal vez era algo que le “caía del cielo”, o una trampa demoníaca para hacerlo caer en la tentación del poder, pues ¿qué les diré? Sí, cayó en la tentación.

Así este personaje sin preparación para asumir una función pública menos la de Vicepresidente que se le ponía delante, aceptó irresponsablemente el reto de dejar de ser “empleado privado en uno de los negocios de papi”, para convertirse en el segundo “designado”.

Todo para detentar ilegítimamente el cargo que le arrebataron a Jorge Glas quien ganó la elección en las urnas, y que por traición, odio y compromisos económicos de un taimado Moreno que se había vendido a la banca, al empresauriado y a la prensa corrupta le fue ilegal ilícitamente arrebatada.

Glas está inmoralmente defenestrado del cargo y recluido en la cárcel, a fin de evitar la incómoda presencia del guardián de los principios del proyecto político de la Revolución ciudadana, contrario a los intereses de Moreno y quienes lo apoyan.

>>Vicepresidencia de Ecuador: ¿Es Otto Sonnenholzner un usurpador?<<

Debemos reconocer que Sonnenholzner, a quién el pueblo “con cariño” llama Bobozosner, tenía como logros de su vida haber culminado sus estudios de economía en Alemania y España.

Profesionalmente “papi” le encomendó el manejo de una estación de radio, y “consiguió” que lo designasen dirigente del gremio de radiodifusores. Con ese currículum, se alza con el cargo de vicepresidente de un Estado que se encuentra herido de muerte y en sus últimos días de agonía aparece un invitado “no querido”: el COVID-19.

Actualmente y siguiendo los lineamientos de políticos neoliberales de la derecha ecuatoriana, de la banca, de la prensa y de las “cámaras” de comercio y producción, que no son otra cosa sino representantes del empresauriado voraz y explotador, defensores a ultranza de sus negocios, poniendo siempre su propio bienestar y defendiendo el capital por encima de la dignidad del ser humano, le han asignado la tarea de –aprovechando que Moreno está escondido- ser la figura que representa el gobierno en la lucha contra el COVID-19.

Otro grave error, que llenó de ira a la Romo, Granda, Roldán y otritos, sin embargo hoy en día se ha desplegado una gran campaña mediática no para destacar la lucha contra la pandemia, sino para posicionar a Otto como posible candidato a la presidencia en el 2021.

Grave error, pues en lugar de liderar una estrategia de atención de salud y sanitaria, solo se le ocurrió cavar fosas comunes para sepultar a los muertos que ya llenaban las calles de Guayaquil y a los que el pueblo empezaba a incinerar en la vía pública.

>>Análisis mediático de la manipulación del oficialismo ecuatoriano<<

Pero tan malo es el chico que ni para eso sirvió y tuvieron que designarle uno que haga de sepulturero y disfrace la fosa común con un eufemismo de entierro digno, pero aún este está enterrando cuerpos o lo que queda de ellos, sin identificarlos siquiera.

Seres humanos que fueron dignos en vida y hoy este gobierno de pacotilla los embala en una funda plástica sin identificación, y los amontona en contenedores hasta el límite de su descomposición y luego los lleva a abandonarlos en el “entierro digno” en una caja de cartón y en una individualizada fosa común.

Aún no saben quienes son ni cuántos son, pero todos en el ecuador sabemos que los muertos se cuentan por miles.

Ya había yo escrito antes sobre su designación como candidato a la presidencia y en esa ocasión dije: “Los votos de la “gente decente” o sea de los sobacos perfumados no alcanzan para elegir al ingenuo aspirante ni siquiera para alcalde de Nobol, con lo que sus aspiraciones de ser candidato, se quedarán en la realidad de ser solamente “el candidote” de quienes no quieren dar la cara, pero especulan con alguien que si acaso les haga el juego para después poder manipular a su antojo.”

Hoy más que nunca me ratifico en lo dicho en esa ocasión y es más, el hechizo que pesa sobre sí, es haberse creído que en verdad es vicepresidente y que en verdad es presidenciable, pobre Otto, ciego sordo y mudo ante el clamor popular que por doquiera que va el pueblo le grita “Otto, Otto, yo no te di mi voto”.

Ni se lo volverán a dar, Otto seguirá la misma suerte del traidor Moreno, serán recordados como “El Peor Gobierno de la Historia”, y sus nombres quedarán inscritos en los anales de la infamia, la mediocridad y la incompetencia.

Este es Otto, un don nadie de la política y del ejercicio de la función pública, un aciago representante de lo que puede hacer en un estado la traición, el odio, la infamia y la inmoralidad.

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