María Zambrano: “Las elecciones parlamentarias son una oportunidad de superar pacíficamente la crisis política en Venezuela”.

La carrera de las elecciones parlamentarias en Venezuela ha llegado a su recta final, mostrando una diversidad de ofertas electorales donde el chavismo no va representado única y exclusivamente por el Partido de gobierno, lo cual contrasta con la matriz de opinión totalitaria que se ha sembrado a nivel internacional y desde la cual se ataca la legitimidad de este proceso eleccionario.

En este contexto la denominada Alianza Popular Revolucionaria constituida por el Partido Comunista de Venezuela, cuya histórica tarjeta del Gallo Rojo representa también la opción electoral de otros sectores de la izquierda venezolana, ha lanzado propuestas que contradicen, al menos en parte, las políticas económicas y sociales empleadas desde el gobierno de Nicolás Maduro.

María Zambrano es Ingeniera Metalúrgica, con una reconocida trayectoria gremial en el estado Bolívar, una región del sur de Venezuela donde la riqueza mineral predomina en el panorama político y social. María, es candidata por la Alianza Popular Revolucionaria y profundiza en el cúmulo de lineamientos que la ARP dirige al parlamento venezolano.

La Guayana venezolana encierra un escenario complicado en donde las luchas por la explotación del oro, el diamante, el coltán y la transformación del hierro y el aluminio representan un reto a la gobernabilidad y tienen una importancia estratégica para un país que sufre las dificultades del bloqueo económico impuesto por los EEUU.

¿La inmensa riqueza que se encuentra en su región ha significado progreso y estabilidad para su población?

Si, ha habido progreso y relativa estabilidad para la región considerando por progreso, cierto nivel de bienestar, mas no desarrollo, primero hay que acotar que esas riquezas han sido explotadas por una industria que se ha desenvuelto en el sistema capitalista dependiente, donde primero las clase trabajadora es siempre la menos favorecida, la que se queda con las enfermedades ocupacionales y la que siempre ha tenido problemas para la vivienda y el acceso a los servicios básicos, a pesar de los esfuerzos de la revolución.

En Guayana se desarrolló una burguesía y pequeña burguesía industrial y comercial siempre dependiente de los mercados externos de materia prima y de las importaciones, una clase media bastante amplia también, pero no se ha generado desarrollo puesto que no se ha generado soberanía en la industria, la sustitución de importaciones y la tecnología propia ha sido incipiente, mucha debilidad al depender de los mercados externos de materia prima que además se ha vendido barata, porque nuestra mano de obra ha sido barata y el estado ha subsidiado la energía entre otros insumos, por otra parte el ambiente también ha sido y sigue siendo una victima de esa industria.

Éstas empresas han sufrido un deterioro por múltiples factores donde entra el interés del neoliberalismo de la década de los 90 para privatizarlas por tanto se les dejó de invertir y luego el impacto de la crisis financiera mundial del 2008 que indico la urgente necesidad de cambiar el modelos de gestión hacia a un modelo socialista, planteado en el 2009 con el plan Guayana Socialista, en el cual no se avanzó por inconsecuencias de la dirección de la revolución, la emergencia energética del 2010, y ahora como gran desventaja por toda ésa dependencia no resuelta oportunamente, y retrocesos por incompetencias gerenciales, se enfrenta a los saboteos de la derecha como los atentados contra Guri y al bloqueo que ha impuesto el imperialismo.

En definitiva, si ha generado cierto nivel de progreso, pero no estabilidad, ha podido ser distinto en un sistema de gobierno, que priorice el desarrollo con pie propio no dependiente y con atención a los humano social y el ambiente, así como el interés colectivo por encima de intereses particulares y de grupos, entre ellos los intereses foráneos.

¿Cuáles son en concreto las propuestas de la Alianza Popular Revolucionaria para atender los problemas de la región Guayana?

En primer lugar la APR va a la Asamblea Nacional para hacer contraloría al gobierno y generar debate y soluciones sobre los urgentes problemas que aquejan a la clase trabajadora entre ellos, la defensa del Bolívar, nuestra moneda, el problema del salario y las convenciones colectivas y demás derechos de los trabajadores que han sido vulnerados por una parte por la hiperinflación inducida por la guerra económica planteada por la burguesía nacional y sus aliados extranjeros, pero también por las políticas económicas aplicadas por el gobierno, que no dudamos en calificar de entreguistas, favorables a los intereses de la empresa privada que se expresan en el memorándum 2792 del Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo y en la tendencia hacia la dolarización de la economía.

La APR es la alianza de organizaciones políticas revolucionarias de izquierda, antiimperialistas, Bolivarianas y socialistas, que se proponen profundizar y reencausar la revolución, conforme al legado de Chávez. No hay una ruptura con el chavismo. Vale aclarar que yo dentro de la APR represento a la Izquierda Unida, un movimiento político que ha reunido todos los requisitos para ser reconocido como partido y el CNE desde hace varios años no le ha dado la aprobación. María Zambrano.

La recuperación de las empresas del Estado enfocadas hacia el consumo interno y el desarrollo endógeno con la organización colectiva de los trabajadores y su participación protagónica, como parte de políticas de empoderamiento de la clase trabajadora hacia un modelo socialista que pasa por ese protagonismo.

Industrializar los proyectos de extracción minera más emblemáticos para desarrollar los que están operando a baja capacidad y los cuales no son más de 10 yacimientos, así como la asignación de áreas controladas para la pequeña minería con asesoría del estado.

Revisar las alianzas estratégicas, bajo cuya figura se viene entregando patrimonio del estado, con poca transparencia sobre los controles que el estado debe tener sobre las mismas.

Legislar para evitar la actividad minera en las cuencas del Orinoco y el Caroni. Impulsar el debate y las soluciones para el transporte colectivo, la población sufre mucho con ese mal servicio, tanto por su impacto en el bolsillo del trabajador como en la calidad y seguridad del servicio, lo cual entre otras medidas pasa por una ley donde el empleador pague el pasaje de sus trabajadores, hay que desarrollar el transporte ferroviario en un estado tan extenso caracterizado por largos tiempos de viaje para los traslados.

Acompañar a los campesinos en su organización comunal y sus luchas por la tierra, contra el latifundio y la procura de apoyo del estado, para desarrollar la economía comunal y la soberanía alimentaria.
Acompañar a la contraloría social en sus denuncias, luchar juntos contra la corrupción y la impunidad e impulsar reformas a la ley de contraloría social que garanticen mayor poder y autoridad de la misma y así evitar que el denunciante sea el que resulte preso como ha ocurrido en muchos casos.

¿La Alianza Popular Revolucionaria rompió con el chavismo como corriente política? ¿cuáles fueron las razones para su distanciamiento del PSUV?

La APR es la alianza de organizaciones políticas revolucionarias de izquierda, antiimperialistas, Bolivarianas y socialistas, que se proponen profundizar y reencausar la revolución, conforme al legado de Chávez. No hay una ruptura con el chavismo. Vale aclarar que yo dentro de la APR represento a la Izquierda Unida, un movimiento político que ha reunido todos los requisitos para ser reconocido como partido y el CNE desde hace varios años no le ha dado la aprobación.

Las elecciones parlamentarias son la oportunidad de superar la crisis política de manera pacífica, y de llevar al parlamento una corriente Chavista que defienda al pueblo trabajador del saqueo al cual está siendo sometido por las agresiones del imperialismo y de la burguesía aliada al mismo y del abandono a su suerte por parte del gobierno. María Zambrano.

Lo que observamos es que el PSUV se ha alejado del camino de Chávez, que hay una corriente neoliberal en su seno que ante la crisis generada por la guerra multiforme que nos hace el imperialismo y en particular en relación a su política económica se ha aliado con la empresa privada y ha hecho concesiones inaceptables, que han significado profundizar los efectos del bloqueo que lejos de aliviarlo, se ha descargado la crisis en los hombros de la clase trabajadora y el campesinado.

En lo político hay una marcada criminalización de la protesta de los trabajadores y los campesinos quienes siguen siendo víctimas del sicariato que queda impune y una restauración de las empresas del estado y los latifundios que habían sido expropiados por Chávez.

Pero además y muy sustancial es el compromiso que adquirió por separado, el presidente de La República Nicolás Maduro con la dirección del PCV y con el PPT de conformar un órgano de consulta con los aliados para generar una política de dirección colectiva de la revolución y donde expresamente se le manifestaba la inconformidad con políticas hacia la clase trabajadora y el campesinado. Y ese compromiso no fue honrado y desde el 2018 a la fecha ni a una sola reunión les llamó, considerando además que con el partido comunista fue firmado en cantaclaro y trasmitido por prensa dicha oportunidad.

¿Son oportunas unas elecciones en el actual contexto político y social de Venezuela?

Sí, es una oportunidad para avanzar en la reinstitucionalización de la Asamblea Nacional. Es también la oportunidad de superar la crisis política de manera pacífica, y de llevar al parlamento una corriente Chavista que defienda al pueblo trabajador del saqueo al cual está siendo sometido por las agresiones del imperialismo y de la burguesía aliada al mismo y del abandono a su suerte por parte del gobierno.