Ecuador: ¿Camino del fraude?

La destitución y multa a varios funcionarios del poder electoral, incluida la presidenta, indican una maniobra del gobierno para controlar la institución.

Hace unos días lo advertí en un escrito anterior, había que estar atentos en Navidad a los movimientos del gobierno de Lenín Moreno. Acerté en mis temores. Ayer, día de Reyes, la presidenta del CNE y tres consejeros fueron destituidos y multados por un juez del TCE. Lo advirtió el contralor y se cumplió.

La injerencia del gobierno de Moreno en las instituciones es increíble. Los miembros destituidos del CNE pueden apelar al mismo TCE. Estamos a 30 días de elecciones, y esto no es más que un intento de colocar a personas en esos puestos para que controlen y obedezcan al gobierno, que está por la labor de que quienes le han apoyado en su gestión ganen las elecciones.

Las encuestas dan ganador al binomio progresista Arauz-Rabascall. Recordemos que en la elecciones del 2017 el candidato correísta (por entonces Lenín Moreno) se quedó a escasas 0,64 décimas de ganar en primera vuelta.

Recordemos que para ganar en primera vuelta hay que superar en 10 puntos al segundo. Este requisito lo consiguió el correísmo, y el segundo requisito alcanzar el 40 por ciento de los votos. Ahí es donde se quedó a escasas 0,64 décimas, el progresismo, de ganar en primera vuelta.

Así pues, estas elecciones con candidaturas de coalición por el progresismo, y también por la derecha neoliberal se presentan favorables a los primeros, y por eso Lenín Moreno quiere tener el árbitro bajo control.

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