Honduras: caos en la vacunación del COVID-19 a causa de la corrupción

Juan Orlando Hernández busca perpetuarse en el poder, y ve en el COVID-19 una oportunidad para ganar las próximas elecciones.

A doce años del Golpe de Estado contra el expresidente Manuel Zelaya, Honduras no ha sido capaz de recuperar su institucionalidad. En el país se impuso una dictadura en la que se irrespeta los Derechos Humanos, se viola la libertad de expresión, además de que se cambiaron leyes en favor de las grandes fortunas, tanto nacionales como internacionales.

La injerencia de Estados Unidos (EEUU) con la militarización de Honduras ha conducido a la quiebra del país. EEUU maneja una acción política encaminada a no combatir el narcotráfico ni el crimen organizado.

La política económica hondureña está permeada no solo por la corrupción, sino también por el fortalecimiento del modelo neoliberal que ha provocado una explosión del dinero especulativo y donde los empresarios están siendo enriquecidos en la especulación.

Este fracaso también ha sido extensivo al tema de las atenciones sociales, en este caso la salud del país. El pueblo hondureño está sometido actualmente a los embates de la pandemia del COVID-19.

COVID-19
Los adultos mayores son los mas afectados por el COVID-19.

El país centroamericano superó este miércoles los 284.187 contagios por el COVID-19 desde marzo de 2020, mientras que los fallecidos ascienden a 7.535, según datos oficiales del Sistema Nacional de Gestión de Riegos (Sinager).

Aunque las autoridades han informado a la población sobre la importancia del cumplimiento de las medidas de bioseguridad como el uso de tapaboca, lavado constante de las manos y el distanciamiento social; la situación del COVID-19 continúa siento alarmante en Honduras.

Ruy Díaz, precandidato de LIBRE al Congreso Nacional en Honduras, en entrevista exclusiva para ElEstado.net nos explica cómo es la situación actual del país en el tema de salud.

¿Cómo ha sido el plan sanitario del gobierno de Honduras ante la pandemia?

La principal característica del plan de la narcodictadura ha sido el latrocinio descarado, aprovechando la inmovilidad de pueblo producto de la pandemia. Se robaron el dinero de los hospitales móviles, se robaron el dinero de los respiradores, se robaron el dinero de las mascarillas y todo lo que pudieron agenciarse para el gobierno de Juan Orlando Hernández y su séquito lo utilizaron para robar.

Mientras tanto, la deuda pública creció muy significativamente y la población hondureña por supuesto se vio afectada por el incremento de pacientes en los hospitales. La mortalidad de la pandemia subió en esa primera etapa y nuevamente ahora a pesar de que ya inició el proceso lento, muy lento, de vacunas.

Seguimos en este cuasi encierro de las personas en nuestro país. Entonces, si habría que evaluar al régimen hondureño en su desarrollo del combate a la pandemia, diría que es muy, muy malo“.

¿Cómo avanza el proceso de vacunación?

Avanza en los mismos términos que el combate. Se robaron parte del dinero de las vacunas, negociaron con diferentes entidades la obtención de vacunas, rogaron a diferentes países que les donaran vacunas y en esta tercera ola, caracterizada por la variación del virus hacia Delta que tiene mayor capacidad de contagio, nos tienen en una tercera ola mundial que incluye a Honduras en una situación muy mala.

Desgraciadamente, los hospitales están repletos otra vez en todo el país, y nuevamente creciendo la mortalidad producto de contagios de la pandemia. La vacunación muy desorganizada, muy desordenada. Solo para poner un ejemplo, me tocó hacer una cola para la vacunación a mi padre de tercera edad avanzada, desde las 3 de la mañana y salí de la cola aproximadamente a las 11 de la mañana“.

¿Cómo está el sistema de salud pública del país. ¿Es un sistema fortalecido para atender a toda la población?

Respecto al sistema de salud hondureño, inicialmente se dijo que iba a ser fortalecido. El Congreso Nacional aprobó un enorme presupuesto para la construcción de al menos 6 hospitales públicos, no se construyó ninguno; también se robaron ese dinero de los hospitales públicos que iban a ser construidos.

Si parece que aumentaron el número de camas y se organizaron los sistemas de triaje, previo al hospital de triaje para atender y evaluar a los pacientes de COVID-19 para que no colapsaran los hospitales. Sin embargo, en este momento tanto triajes como hospitales están casi colapsados, y el sistema de salud que medio se fortaleció con la contratación de médicos (que hay muchísimos médicos desempleados en nuestro país), ahora tienen el reclamo de que llevan 3 meses que no les han cancelado a esos doctores-médicos que fueron contratados especialmente para la lucha contra la pandemia.

Cabe resaltar que estos médicos no están siendo contratados de manera permanente, sino solo eventualmente mientras dura la pandemia. Sin embargo, debido al prolongado periodo que ha implicado esta lucha, nos tienen con que se ha tenido que pagar supuestamente más tiempo del que habían pensado en el marco de la programación del régimen.

Entonces, colapsado el sistema hospitalario en lo que se refiere a infraestructura, colapsado en lo que se refiere a personal y colapsado por la cantidad de personas infectadas“.

¿Cómo ha sido la política de salud del Estado con los trabajadores y obreros? En pandemia, ¿Cómo ha sido manejado el tema laboral con los trabajadores y obreros por parte del Gobierno?

En lo que se refiere al sector laboral. En Honduras cuando hablamos del sector laboral fundamentalmente pensamos en pequeña y mediana empresa que está en problemas. Allí no ha habido políticas para vacunar a este sector de los trabajadores.

En la maquila si ha habido vacunación generalizada pero más, producto de gestiones de los mismos dueños de las maquilas, de los mismos empresarios de las maquilas que en una primera etapa se vieron muy golpeados por el encierro y después por la cantidad de compañeros, trabajadores y trabajadoras que dejaron de trabajar producto de la pandemia.

En el sector maquila ha habido, relativamente, una ordenada y amplia vacunación; no así en el resto de la población trabajadora, excepto en los últimos días aquellos que están afiliados al Instituto Hondureño de Seguridad Social que tiene un plan de vacunación, aunque igual un poco desordenado pero en todo caso está funcional”.

¿Es fiable el manejo de las cifras oficiales de COVID-19?

No, en Honduras hay elecciones el 21 de noviembre. El narcodictador tiene temor que si pierde las elecciones va preso, se lo llevan a Estados Unidos, entonces está buscando cualquier mecanismo para ganar las elecciones. Eso implica que parte de lo que ha robado lo vaya a reinvertir o lo están reinvirtiendo en campaña electoral y la vacunación, están buscando los mecanismos para que les sirva igual a la campaña electoral y en ese sentido tiene que maquillar resultados y tiene aliados en medios de comunicación internacionales.

Hasta ayer, yo veía por ejemplo en CNN que decían “Honduras, menos del 1% vacunados”, ya hoy en lugar de poner menos del 1% vacunados lo que ponen es “no hay cifras oficiales de Honduras”, ya le están buscando proteger.

Para los gringos o norteamericanos les interesa por un lado la continuidad de políticas neoliberales en Honduras, y en ese sentido la lucha para que LIBRE (Libertad y Refundación) no llegue al poder con Xiomara Castro, implica de alguna manera colaborar con las mentiras en lo que respecta a la pandemia y en lo demás se fusionan alrededor de Juan Orlando Hernández“.

Acciones a resaltar en la pandemia del COVID-19

“Hoy el ministro de Educación en cadena nacional afirmó que se están vacunando a los docentes y maestros para que sea pronto el retorno a clases. Sin embargo, no se ha invertido ni un centavo en rehabilitación de centros escolares con vistas a la pandemia.

Apenas esta empezando la rehabilitación de centros escolares que fueron afectados por las tormentas tropicales Eta- Iota. De tal manera que muy difícil se mira a corto plazo (me refiero este año) el retorno a clases.

Veremos que sucede el próximo año, después de noviembre, la situación de Honduras va a cambiar significativamente gane quien gane, suponiendo que hay elecciones.

En mi opinión no hay posibilidades de regresar a clases y la virtualización a la que estamos sometidos con el bajo índice de conectividad por parte de estudiantes, padres y madres de familia; eso implica un retroceso completo, de pérdida de un año para nuestros estudiantes. Un año perdido que tiende desgraciadamente a sumar con el 2021 un segundo año perdido”.