UP: la recuperación de la movilización no debe ser un farol

El coste del servicio eléctrico en España continua siendo motivo de polémica, incluso dentro del gobierno de coalición PESOE – UP.

El jueves 13 de agosto de 2021 el precio mayorista alcanzó este jueves un nuevo pico de 115,83 euros/Mhv, el cual representa cuarto récord consecutivo del recurso eléctrico, tan necesario en el marco de la actual ola de calor que azota Europa.

El coste del servicio eléctrico en España sigue siendo el centro de la polémica y el debate político, incluso desde el mismo seno del gobierno de coalición PSOE – UP. Al respecto, representantes de Unidas Podemos declaran que retomarán las calles, en señal de protesta a lo que consideran un “saqueo” por parte de las eléctricas.

Dicha movilización también forma parte de la estrategia de la tolda morada, roja y verde para encontrarse con su militancia. Se hace menester un cambio sustancial en UP mediante la recuperación de las dinámicas de movilización social. Todo ello, renovando el espacio de la izquierda alternativa, sobre todo en un partido que es consciente de que sin cambios será más difícil mantener encendida la llama del electorado.

Respecto al aumento del precio de la luz, la facción parlamentaria de UP, por medio de su portavoz Pablo Echenique se opone abiertamente a que las compañías eléctricas fijen “el precio especulativamente para forrarse a costa de las familias y pequeños negocios”.

Para contrarrestar el poder de los oligopolios eléctricos, la tolda morada propone una reforma del referido mercado energético, “poniendo precios máximos a las diferentes tecnologías que estén basados en los costes reales de producción”.

Asimismo, UP considera que “también hay que crear una empresa pública de energía, porque la energía es un bien de primera necesidad”, sostiene Echenique. El mencionado parlamentario afirma además que el Estado tiene “la obligación de intervenir” cuando “un oligopolio secuestra un bien de primera necesidad y se pone a especular con él para enriquecerse al tiempo que empobrece a la mayoría del país”.

De igual forma Echenique exclamó en la sesión de diputados “que a nadie le quepa la más mínima duda que, desde Unidas Podemos, daremos la batalla en todos los espacios (gobierno, parlamento, calle) para poner fin a este expolio. Quien quiera seguirnos que nos siga y quien no que se retrate ante la ciudadanía”.

Tal intervención parlamentaria viene motivada por una escalonada subida del costo del servicio eléctrico en España, donde en los doce primeros días de este mes, el denominado pool se ha situado en más de 99 euros/MWh de media diaria, frente a los 36,2 euros en ese mismo tramo de 2020 y, también, los 92,41 euros de julio, tras un ascenso que convirtió a 2021 en el año con el pool más caro de la historia.

La base social de la coalición liderada por Yolanda Díaz no aceptaría que no trabajase por cambiar esta situación que afecta a las clases con menos recursos económicos de la sociedad, por lo que UP está obligada a impulsar todas las vías posibles para demostrar ser la alternativa al neoliberalismo en el que también se encuadra el PSOE, su socio de gobierno.

Si la movilización anunciada por Echenique es solo una jugada para presionar al PSOE, y no se produce, una gran parte de su electorado se desmovilizará, y UP habrá perdido una gran oportunidad para volver a las calles, necesaria para comenzar a construir la alternativa de cara al próximo ciclo electoral.

La polémica en torno a la luz eléctrica se aviva el pasado martes 10 de agosto, cuando el gobierno y el PP protagonizaron un enfrentamiento discursivo donde se acusaron mutuamente la responsabilidad del alza de los precios del suministro eléctrico.

En este contexto, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que increpó al partido líder de la oposición recordándole que “uno de los problemas más importantes que se encontró el Gobierno cuando llegó a Moncloa es que en materia energética no solamente no se habían hecho las tareas que correspondían para tener una viabilidad y sostenibilidad del sistema eléctrico en el futuro”.

Ahora, el statu quo ajusta los costes de la energía eléctrica en función de sus intereses sectoriales, todo ello en detrimento de la capacidad del ciudadano español de acceder a dicho recurso. Si bien, los costes de generación de electricidad dependen en gran medida de las fuentes empleadas para producirla, no es menos cierto que existe una agenda neoliberal que constriñe al sector

En el año 2021, la producción eléctrica en España se distribuye en: nuclear, eólica, ciclo combinado, hidráulica, cogeneración, solar y otras. De este modo existe una diversificación de las fuentes de electricidad.

Sin embargo, el aumento de los costes de luz se aplica como si tal diversificación no existiera. Dicho lo cual, no es la objetividad del mercado ni la falta de alternativas de fuente de energía lo que condiciona los ajustes en los presupuestos y la facturación de la electricidad.

Los últimos aumentos de los costes eléctricos, también han caldeado el debate sobre la nacionalización del sector eléctrico en España. Asimismo, se discute si tal estatización resultaría en un sistema más eficiente y justo para los españoles, siendo estos últimos considerados a la luz de un nuevo sistema, sujetos de derechos y no meros clientes.

Los procesos de transformación que se impulsen desde el gobierno de coalición para satisfacer las necesidades de todos los trabajadores e intervenir en el desarrollo de la economía, ineludiblemente debe optar por la nacionalización del sector eléctrico, así como de otros sectores.

Todo ello debido a que el sector eléctrico funge como un ámbito estratégico, no solamente por ser una necesidad básica insustituible para los españoles, sino también porque es un factor fundamental para el desarrollo del resto de los sectores productivos del país.

Sin embargo, no se trata de convencer solamente que la nacionalización del sector beneficiará los intereses de los ciudadanos, también es necesario presentar para el futuro un contexto político y económico distinto que instituya los grandes cambios energéticos requeridos.