Colombia: tres claves geopolíticas sobre Venezuela

Pese a las severas dificultades que el Gobierno colombiano enfrenta en su país, centra su política de Estado contra su vecina Venezuela.

Colombia, bajo el gobierno de Iván Duque, ha llevado una política caracterizada por el abandono del camino de la Paz, entregando sus fronteras a grupos criminales, mafias, paramilitares, entre otros.

El país neogranadino tiene 70 años de conflicto armado que no ha logrado resolver y que además ocasiona daños colaterales a sus países vecinos. Las fronteras colombianas, ahora convertidas en un corredor criminal, funcionan como un teatro de operaciones para los ataques contra Venezuela.

Hasta el año pasado, el presidente venezolano Nicolás Maduro realizó 92 denuncias sobre “la presencia de elementos irregulares, de factores de violencia relacionados con el narcotráfico colombiano, relacionados al paramilitarismo, relacionados con todas las acciones violentas que ha sufrido el pueblo de Venezuela en los últimos tiempos”, refirió Jorge Rodríguez, actual presidente de la Asamblea Nacional venezolana.

Tres claves geopolíticas de la problemática de Colombia con Venezuela

El paramilitarismo

El paramilitarismo como fenómeno colombiano se ha infiltrado en Venezuela. Esto ha traído como consecuencia la generación de violencia a través de grupos armados financiados tanto por Colombia como por Estados Unidos (EEUU).

Tal es el caso de la reciente participación de mercenarios colombianos en el entrenamiento, financiamiento y dotación de armas a bandas criminales que operaban en zonas populares de Venezuela.

El gobierno de Nicolás Maduro logró la detención de ciudadanos colombianos en la Cota 905, quienes entrenaban a delincuentes para desestabilizar zonas populares de la capital.

Asimismo, el pasado 9 de mayo, ocho militares de la Fuerza Armada venezolana fueron secuestrados por grupos irregulares armados colombianos que penetraron en Apure, estado fronterizo con Colombia. Son organización terroristas dedicadas al secuestro, extorsión y narcotráfico.

Los enfrentamientos en Apure han traído como consecuencia, la pérdida de más de una decena de militares venezolanos, caídos por las balas, así como por minas antipersonales y cargas explosivas detonadas a distancia.

Venezuela
Militares venezolanos heridos por grupos irregulares colombianos que pretenden controlar el paso fronterizo entra Colombia y Apure. Foto: https://notifalcon.com

Otros casos que se pueden referir con participación del paramilitarismo colombiano son: el Intento de magnicidio el 4 de agosto de 2018 durante un acto oficial, a través de drones cargados con explosivos, y la penetración por mar de mercenarios el 3 de mayo de 2020 en la llamada Operación Gedeón.

El narcotráfico

El narcotráfico, un problema endémico de Colombia quien figura como el primer productor de cocaína del mundo, EEUU su mayor consumidor, y donde Venezuela se ve afectada como un espacio de tránsito.

El narcotráfico es un gran negocio para la economía neoliberal: no tiene regulaciones, impuestos, ni marcos normativos; tiene su base en la superexplotación de trabajadores, la destrucción ambiental y amplios márgenes de ganancia dura y pura que es acumulada en bancos de paraísos fiscales y blanqueada en lujosas inversiones de “gente de bien”. Jorge López

El exministro de hacienda e integrante del partido conservador, Juan Carlos Echeverry, aseguró en junio que, según sus cálculos, las ventas de cocaína al exterior podrían mover alrededor de 12 mil millones de dólares (42 billones de pesos) en Colombia, lo que corresponde aproximadamente al 4% del Producto Interno Bruto -PIB- del país. Esta declaración deja en evidencia lo que ya es un secreto a voces: el narcotráfico sostiene la economía capitalista en Colombia”, agrega López.

Entretanto, Venezuela fue declarada en el año 2003 como territorio libre de cultivos ilícitos, y en 2008 las Naciones Unidas la declaró territorio libre de cultivos de coca. Adicionalmente, desde que Venezuela salió de la DEA, el gobierno ha neutralizado más de 200 narcoaeronaves.

Ahora bien, los gobiernos de EEUU indican de manera repetitiva y como justificación para la agresión multiforme, que en Venezuela “aumenta la proliferación de grupos armados y bandas organizadas dedicadas al narcotráfico”.

Mientras, el problema que acarrea el narcotráfico colombiano ha obligado a una incesante vigilancia por parte de la Aviación Militar venezolana y del Comando para la Defensa Aeroespacial Integral (CODAI), para neutralizar a los grupos que pretender usar el espacio aéreo venezolano para traspasar sus narcóticos desde Colombia.

Otro de los problemas es que amenaza la soberanía de Venezuela ya que desde Junio hay presencia de una unidad militar élite estadounidense bajo la excusa de “ayudar a Colombia en su lucha contra narcóticos”. Esta unidad cuenta con el apoyo del presidente de Colombia, Iván Duque, quien afirmó que defenderá las “alianzas internacionales contra el narcotráfico hoy y siempre“.

Expresión de rechazo al NarcoEstado a través de mural. Colombia Foto www.colombiainforma.info/
La política exterior de Colombia

Bajo la Doctrina Monroe, EEUU se considera con el derecho de controlar los gobiernos así como su economía, desde México hasta la Patagonia. Colombia ha asumido una postura subordinada a EEUU en la ejecución de los planes hemisféricos, situación que lleva a la pérdida de su soberanía.

En 2018, el entonces presidente Juan Manuel Santos informó sobre la incorporación de Colombia como socio global aprobado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lo que aumentó la hostilidad y tensión en la región.

Venezuela como país estratégico, por sus recursos energéticos e hídricos y también por su importancia en rutas comerciales, ha sido de interés fundamental como opción de respiro al sistema capitalista en crisis de EEUU.

Colombia como brazo ejecutor de EEUU, ha desarrollado una serie de agresiones contra Venezuela:

  • Apoyo a las sanciones

El presidente colombiano, Iván Duque, ha repetido el guión de EEUU solicitando más sanciones contra Venezuela. Ha asegurado con insistencia que jefes rebeldes del ELN y de las disidencias de las FARC están en Venezuela, declaraciones realizadas en el marco de una conferencia regional para “combatir el terrorismo“, con la participación del diplomático estadounidense Mike Pompeo y del exdiputado venezolano Juan Guaidó.

Asimismo Duque urgió a “que se adelanten elecciones libres y creíbles en Venezuela“. En otra oportunidad señaló al gobierno venezolano como responsable de dar entrada a Venezuela a “células” de Hezbolá. Todas las denuncias han sido acompañadas de falsos positivos.

  • Permitir la violación del espacio aéreo venezolano

Ocurrió el pasado 22 de julio por una aeronave militar estadounidense tipo “C-17 de transporte militar pesado“, que sobrevoló la zona más occidental de la Sierra de Perijá del estado Zulia, que limita con Colombia.

La aeronave hizo un recorrido de unas 14 millas náuticas sobre la zona más occidental de la Sierra de Perijá, estado Zulia. Foto: Sputnik.

La incursión ocurrió durante unos ejercicios militares combinados desarrollados por la Fuerza Aérea y el Ejército colombiano en los Departamentos de Antioquia y Cundinamarca respectivamente, con presencia de aviones americanos caza F-16 y RC135 de exploración estratégica.

Durante 2021, Venezuela ha registrado 21 violaciones por aeronaves norteamericanas, según datos  recabados por la Región de Información de Vuelo (FIR) venezolano.

Este mecanismo injerencista que afecta la estabilidad de la región Caribeña y Latinoamericana ocurre como consecuencia de la instalación de bases militares estadounidenses en Colombia.

  • Instalación de bases militares norteamericanas en territorio colombiano

Estados Unidos tiene cerca de 800 bases militares a lo largo del mundo, de ellas más de 76 en América Latina y específicamente en Colombia hay al menos 9.

En enero de 2020, otro contingente de EE.UU. realizó operaciones de entrenamiento en Colombia, Foto: Getty Images

El objetivo de EEUU de abarrotar de presencia militar en la región es “asegurar sus intereses hegemónicos en el hemisferio, consolidar un frente contra Venezuela y perpetuar su dominio sobre los inmensos recursos económicos de América Latina y el Caribe”, tal como indica Raúl Capote en su trabajo “Bases militares de EE.UU. en América Latina y el Caribe. El Plan Suramérica”.

  • Desconocimiento de las autoridades venezolanas

Colombia desconoce la autoridad del jefe de Estado venezolano Nicolás Maduro por considerar ilegítima su reelección en 2018, y reconoce al exdiputado opositor Juan Guaidó como presidente interino del país, quien se autoproclamó en 2019.

Reconocimiento que se da aún cuando la autoproclamación es un acto que no está contemplado en la legislación venezolana y por tanto constituye una violación del Estado de Derecho, ya que usurpó de manera ilegal las competencias constitucionales del poder Ejecutivo. Sin embargo, el objetivo de Colombia en este tema era intensificar la presión internacional.

Venezuela
En 2019, Colombia con apoyo de EEUU, puso en marcha la estrategia denominada “cerco diplomático” para intensificar la presión internacional a través del reconocimiento de un gobierno “alternativo”. Foto: https://nuso.org

No obstante, el rol asumido por Colombia como brazo ejecutor de las maniobras injerencistas de EEUU solo ha traído mayores dificultades a su pueblo.

Tal como refiere el trabajo El Dilema de Colombia: Las Raíces Económicas del Hartazgo (2021), Colombia es el cuarto país más desigual de Latinoamérica y el Caribe, medido por el coeficiente de Gini y de acuerdo con datos del Banco Mundial se estima que a final de este año el costo de la deuda equivalga al 65% del PIB, colocando a Colombia como uno de los países más endeudados de América Latina.