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La izquierda de Colombia arrasa con el centro y supera a la derecha

Por parte de esa izquierda en ascenso, se pudo confirmar que Gustavo Petro, senador, exguerrillero y exalcalde de Bogotá, es el claro favorito.

En Colombia, el pasado domingo 13 de marzo de 2022 Gustavo Petro, Federico Gutiérrez y Sergio Fajardo resultaron electos como los representantes de izquierda, derecha y centro respectivamente de cara a las elecciones presidenciales de mayo de este mismo año.

De esta manera, de igual forma los colombianos votaron para elegir el Senado y la Cámara, donde con el 94% escrutado se proyecta una disgregación de fuerzas políticas, donde se constata un auge inédito de la izquierda.

Por parte de esa izquierda en ascenso, se pudo confirmar que Gustavo Petro, senador, exguerrillero y exalcalde de Bogotá, es el claro favorito, preferencia que el público viene sosteniendo desde hace varios meses en las encuestas de opinión colombiana.

Petro ganó con el 80% de los votos la consulta del Pacto Histórico, siendo la organización política más votada de las tres que participaron con 5,7 millones. En este contexto, si bien hay una mayor heterogeneidad de partidos, la izquierda ha aumentado claramente en escaños.

Por parte de la derecha resultó ganador Federico Gutiérrez, mejor conocido como «Fico«, con el 55%, casi 40 puntos encima del segundo. La coalición obtuvo 4,1 millones de votos, un logro teniendo en cuenta las divisiones y el desgaste por el saliente gobierno de Iván Duque.

En lo que respecta al centro político ganó el exalcalde de Medellín y excandidato Sergio Fajardo con 32%, 10 puntos arriba del segundo. La coalición obtuvo 2,3 millones de votos, un resultado que vaticina un difícil camino en el centro para pasar a segunda vuelta.

Este auge de la izquierda obedece a un despertar como producto de un país con alta concentración de la riqueza y poder en el sector conservador. Estos sectores usan ese poder en contra de cualquier proyecto que pueda ser una amenaza a estos privilegios. Así han logrado frustrar cualquier proyecto serio de izquierda en este país.

Este conspiracionismo de las élites de derecha viene acompañado con los rasgos conservadores instalados en la sociedad colombiana. Por ello hay “dos Colombias” que chocan permanentemente. Una Colombia tradicional que es patriarcal, machista, conservadora, y que busca el statu quo y otra reactiva al tipo de valores del conservadurismo y comprometida con nuevas agendas ciudadanas como los derechos sexuales, economías verdes, beneficios laborales, etc.

Honduras, Chile, Perú y Bolivia, salvo en Ecuador; la izquierda se ha impuesto en todas las elecciones latinoamericanas del último año y medio. Y la racha podría continuar si los favoritos, Petro y Lula, ganan en Colombia y Brasil. Contando con México y Argentina, las seis principales economías de la zona estarían en manos progresistas. Algo inédito, pero lógico en virtud de los actuales contextos.

Colombia llega a las elecciones con una crisis económica y pandémica no solucionada, son unos comicios marcados por la incertidumbre. El descontento social está bullendo bajo la superficie, con las manifestaciones del 2019 y 2021 de fondo, a las que el Gobierno no dio solución.

A la izquierda, el Pacto Histórico apuesta por cambios más profundos, como reestructuración de la política monetaria y el sistema de salud. Opción encabezada por el recientemente electo Gustavo Petro.

En torno a la figura de Petro, se han librado batallas internas dentro de la propia coalición y se le ha llegado a acusar de “virar al centro“. Pero su programa político, a pesar de no ser muy exacto todavía, contiene claras políticas de izquierda.

De esta manera el lunes ha comenzado la carrera por la presidencia de Colombia para el periodo 2022 – 2026. La primera vuelta será el 29 de mayo y, de ser necesario, el 19 de junio habrá una segunda.

Bajo este escenario el favoritismo de Petro es innegable. Ganó la consulta con amplio margen, fue la interna más votada y será una de las dos bancadas mayoritarias en el Congreso, sobre todo si logra adhesiones del tradicional Partido Liberal y el Partido Verde.

De esta forma, el reto fundamental para Petro, el cual eventualmente anunciará su fórmula para la vicepresidencia, será construir puentes efectivos con fuerzas de otras corrientes políticas. Todo ello para contener los temores conservadores que lo vinculan con el chavismo y el socialismo.

La situación de favorito si bien trae consigo ventajas, también puede tener como consecuencia duros ataques mediáticos para intentar desprestigiar su persona y alejarlo de sus opciones a la presidencia. Son obstáculos que tradicionalmente interponen los medios de comunicación estrechamente vinculados a la derecha, así como las grandes empresas.

Detrás del auge de Petro, está una persecución por parte del conservadurismo colombiano por su larga carrera política que incluyó exitosos periodos en el Congreso, una alcaldía de Bogotá, convertirse en el mayor opositor al uribismo y la capitalización del descontento social que se manifestó en dos olas de protestas en 2019 y 2021.