La gestación subrogada: debate ético, social y legal

La gestación subrogada, coloquialmente conocida como «vientres de alquiler«, se convirtió en una práctica comercial allá por el año 1970. Esta práctica trata de que una mujer geste un bebé para otra persona o pareja, algo que hizo posible Noel Keane en Estados Unidos en el año 1980. Consiguió que se firmara el primer contrato entre la gestante y una pareja casada. Pero hasta entonces, ¿no existía la gestación subrogada? Hay que mirar atrás en la Historia para comprobarlo.

La GS en la Historia

  • El Código de Hammurabi: datado en 1750 a.C. Contiene la manera de actuar en caso de que la esposa no fuera fértil. Nos explica que si se diera el caso, el marido podía «recurrir» a una esclava con el fin de tener un heredero. El «beneficio» que conseguía la esclava consistía en no ser vendida si proporcionaba hijos al marido.
  • La Biblia. Génesis 16: 16 – 1. Cuenta la historia de Sarai, la mujer de Abram, quien parece que siendo infértil, le propuso a su marido que concibiera hijos con Agar, la sierva de Sarai. De esa relación nació Ismael.
  • Mesopotamia: año 1948, encuentran unas tablillas en un yacimiento de Turquía. Están consideradas como el primer documento que recoge una gestación subrogada. En ellas se explica que si la esposa legítima no le daba hijos, el marido podía recurrir a una hieródula – prostituta sagrada – o esclava. La mujer gestante era liberada de su esclavitud o recibía una donación.

La GS y la ley

Los datos enseñan que esta práctica ya existía antes del cristianismo y ha creado polémica desde su existencia. A raíz de estas  polémicas en algunos países la han regulado legislativamente. Fijándonos en Europa y teniendo en cuenta los datos ofrecidos por Families Through Surrogacy – a fecha de septiembre de 2017 -, observamos que en la mayor parte de Europa está prohibido realizar esta práctica. En los países en los que las disposiciones son nulas e inaplicables, no hay forma de transferir la paternidad a los padres que la piden.

  • Prohibido: Austria, Bulgaria, Croacia, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta,Noruega, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia y Suiza.
  • Sin leyes definitivas: Albania (se practica de manera compensada) y Chipre.
  • Disposiciones nulas e inaplicables: Bélgica, República Checa, Irlanda (bajo revisión) y Países Bajos (se practica de manera altruista).
  • Legalizado: Portugal – parejas heterosexuales con necesidades médicas – de manera altruista; Reino Unido – los nacionales de RU – de manera altruista; Rusia – permitido para locales y extranjeros – se compensa; Georgia y Ucrania – parejas heterosexuales y extranjeros – se compensa; Grecia – parejas heterosexuales y mujeres solteras – de manera altruista.

Resulta llamativo el cierre de mercado de países donde tradicionalmente se realizaba esta práctica, como Tailandia, Nepal e India. Países donde las denuncias de explotación han llevado a dicho cierre. Esta es una de las razones por las que al hablar de gestación subrogada surge la polémica.

GS: debate de blancos y negros

Cuando se debate de gestación subrogada se está a favor o se está en contra – siempre generalizando, claro – no hay matices de grises.

Argumentos a favor:
  • «Prohibirla fomenta la práctica en la clandestinidad«. Esto conllevaría riesgos para la gestante, los padres de intención y el propio bebé. Consideran que las naciones europeas deben enunciar leyes que permitan un mejor acceso a esta práctica. Achacan esta necesidad a «los altos niveles de infertilidad en los países desarrollados, así como la creciente tendencia de las parejas homosexuales a formar familias» – según Sam Everinghan, fundador de Families Through Surrogacy -.
  • «Ya que existe lo mejor es regularlo«. Se apoyan en que si se regula, no sería tan costoso y personas sin demasiados recursos económicos podrían acceder a ella. Para reforzar su argumento, ponen como ejemplo el aborto, que cuando era ilegal solo accedían a el las personas que económicamente podían permitirse viajar al extranjero y realizar esa práctica.
  • La libertad de elección. Citan la libertad de elección – se entienda de la manera que se entienda – dando a entender que las mujeres que se presten a ello de manera altruista, lo harán de una manera segura. Las mujeres decidirán «libremente» qué hacer con su cuerpo.
Argumentos en contra:
  • Explotación de la mujer y mercantilización de bebés. Esgrimen que legalizar la gestación subrogada propicia la explotación y la mercantilización de bebés. Recuerdan que esta práctica trae problemas legales – paternidad y custodia – y problemas emocionales.
  • Va en contra de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del Niño. Así se expresó la activista y escritora sueca Kajsa Ekis Ekman.
  • La adopción. Argumentan que hay otras soluciones, por ejemplo la adopción, lo que permite ser padre y ayudar a un niño huérfano, aunque este no sea hijo biológico. El problema reside en que los trámites pueden alargarse hasta ocho años, algo que se solucionaría modificando la ley.
  • Gestarán las pobres. Dicen que como la legislación no puede asegurar que no haya intercambio económico, propicia que sean las mujeres de menos recursos económicos las que empujadas por la necesidad, se vean obligadas a vender su maternidad a cambio de cualquier tipo de compensación. Una manera de control reproductivo y sexual – como la prostitución – de las mujeres, ya que reduce el embarazo a una relación mercantil. Lo que convierte el embarazo en una técnica reproductiva – cosa que no es – haciendo que las mujeres pasen de ser madres a ser incubadoras.

Del debate a los juzgados pasando por el acoso en la redes

Al comienzo del artículo hemos dicho que el debate sobre la gestación subrogada crea mucha polémica. Imaginaos hasta qué punto que una discusión sobre el tema dada en Twitter, va a acabar en los juzgados, según ha hecho público en las redes una de las protagonistas. Desde ElEstado.net nos hemos puesto en contacto con las protagonistas de dicha discusión, de las cuales una de ellas ha accedido a concedernos una entrevista y la otra protagonista no ha contestado. Para conocer lo ocurrido, tendréis que esperar a la segunda parte de este artículo.

Para acabar, mencionar que este tipo de debates en redes sociales acaban siendo caldo de cultivo para los acosadores. Es exactamente lo que le ha ocurrido a una de las participantes de este debate, quien lleva tiempo recibiendo amenazas e insultos de defensores de la gestación subrogada. Muchas de las personas que reciben estos insultos y amenazas, denuncian que cuentas con muchos seguidores – influencers – les sacan a la palestra a sabiendas que eso les acarreará el acoso de aquellos que no piensan igual. Aquí volvemos a lo dicho anteriormente, está de moda convertirse en juez, jurado y verdugo.

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