El jaramilismo: la continuación de la lucha por la tierra en México

Es importante entender qué es el Jaramillismo. Este fue un movimiento social agrario en el estado de Morelos y parte del Estado de Puebla y Guerrero (México), su principal impulsor es Rubén Jaramillo (excapitán del Ejército Libertador del Sur).

Durante el siglo XIX y XX el gobierno fue arbitrario, dandole la espalda a sus propios pobladores más desfavorecidos, por dar prioridad a una llamada modernidad y progreso que poco a poco terminaría por resaltar las prioridades mas viles como lo es el enriquecimiento a costa de campesinos, población indígena en general así como obreros.

Citando directamente a Enrique Ávila en su texto “El Jaramillismo”, el referido autor comenta que “la demanda de tierras y créditos, la formación de cooperativas de producción y consumo, las huelgas en el ingenio de Zacatepec, la fundación de un partido político (Partido Agrario Obrero Morelense), con la finalidad de participar en procesos electorales y cuando se cerraban las opciones, la lucha armada. Siempre pugnando por que se cumplieran los postulados agraristas del Plan de Villa de Ayala y desde luego, del contenido del artículo 27 constitucional.” Esto nos da un contexto de la época y como es que se estaban deliberando las acciones.

El asesinato de Emiliano Zapata en Chinameca el 10 de abril de 1919, debilito en buena medida lo que conocemos como el Ejército Libertador del Sur, evidentemente lo que seguiría sería la aplicación de la reforma agraria “Lo que se buscó a través de la reforma agraria institucional fue la creación de una clientela política, que ha sido con mucho el recipiente principal de votos fraudulentos en los comicios impulsados por el PNR, PRM, PRI, durante cerca de 90 años, el voto verde lo llamaban con un desparpajo siniestro los militantes priistas.”

Sin embargo, como bien lo apunta esta lectura “El Jaramillismo” de Enrique Ávila, las luchas políticas y armadas que Rubén Jaramillo encabezó serían la continuación del Zapatismo.

Más tarde, la política promovida por el gobierno de Plutarco Elías Calles que iba de proporcionar préstamos a las sociedades de crédito locales fue aprovechada por Jaramillo con el propósito de exigir préstamos, que se requerían para trabajar sus parcelas, surgiendo así a Sociedad de Crédito Agrícola de Tlaquiltenango.

Desde el gobierno de Miguel Alemán Valdéz se sabe que hubo un posicionamiento anticomunista que como bien lo sabemos terminó por ahogar cualquier discurso de tal envergadura y matar a cualquiera que se declarase “rojo”, ademas de que con la llegada del siguiente presidente Adolfo Lopez Mateos se perseguiría frenéticamente este tipo de acciones que de alguna forma “entorpecian” los fines con los cuales este tipo de políticos lucraban con la tierra.

Citando un fragmento del texto en cuestión “venía de sendas victorias sobre el movimiento obrero: mineros, petroleros, telegrafistas, maestros y ferrocarrileros, habían sido desarticulados, reprimidos y encarcelados entre los años de 1959-1960; este éxito alcanzado sobre las fuerzas contrarias a su proyecto de hegemonía capitalista, se veía ensombrecido por la iniciativa jaramillista de Michapa y Guarín, el cual representaba para los empresarios mexicanos y trasnacionales un posible renacimiento de la rebeldía obrero campesina; razón por la cual se decidió la utilización del ejercito en contra de los moradores de la población de “Otilio Montaño.”

No es un secreto que las acciones de los que peleaban por sus tierras serian una piedra en el zapato para el gobierno y Rubén Jaramillo no sería la excepción, su destino a pesar de contar con amnistía por parte del entonces presidente Adolfo óopez Mateos, quién le envió la orden al secretario de Gobernación, Gustavo Díaz Ordaz para “deshacerse” de Jaramillo razón por la cual organizó el “operativo Xochicalco” junto con el nefando representante del poder ejecutivo local.

Para citar directamente el desfortunio “el 23 de mayo de 1962 fue rodeada la casa de Jaramillo en Tlaquiltenango, Morelos, por elementos del ejército y policía estatal. Rubén Jaramillo fue detenido junto con su familia sin ninguna orden de aprehensión, a empellones, los policías y los soldados obligaron a Rubén, Epifania que se encontraba embarazada, Ricardo, Filemón y Enrique, de 20,18 y 16 años respectivamente a que subieran a un transporte oficial. Con esto se violaba el pacto de amnistía firmado por el presidente López Mateos. A las cuatro de la tarde fueron encontrados los cuerpos de Jaramillo y su familia, en las afueras de la zona arqueológica de Xochicalco, la participación del oficial del ejército mexicano José Martínez, fue encubierta durante años por las autoridades castrenses, incluso fue trasladado de inmediato al servicio aduanal, con la intención de entorpecer las investigaciones.”

Este acto nos muestra como es que la política funcionaba en aquella época, pasando por cualquier ley de derechos humanos, la privación de la libertad y como bien lo apunta este fragmento que suena a una película de horror, siendo una realidad a la cual nos enfrentamos día a día en este país, las acciones contemporáneas políticas nos han dejado ver que este tipo de actos aun son el eje que moviliza nuestra política y como es que el gobierno ahora coludido con el narcotráfico también mata y desaparece gente que le genere una obstrucción para sus políticas.

La sangre de personas que han intentado una mejora en su calidad de vida y en sus derechos básicos les ha valido la muerte, pues desafortunadamente en la política es más fácil argumentar que lo hicieron sin pedir ninguna disculpa por ello, admitiendo su culpabilidad pero sin ningún problema en hacerlo notar.

Es difícil y muy desolador entender este tipo acciones del gobierno pues este viola también los derechos de libre expresión en caso de que no estés de acuerdo a lo planteado, saltándose toda norma, ley o cual fuere el caso para callar cualquier voz que resulte una molestia.

 

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