Educación Universitaria: entre luchas y reacomodos

La educación es un proceso complejo que no se puede remitir meramente a un aula de clases, pues en ella intervienen diversos factores sociales, económicos, históricos, psicológicos, sociológicos entre otros.

La educación por ser una ciencia social, se le ha criticado de no poseer un método específico y rígido como en los que se basan todas las ciencias básicas. Este factor en vez de ser un debilitante, contribuye y fortalece los procesos educativos formales y no formales, estructurados y no estructurados, pues permite que confluyan otras disciplinas como son: la psicología, filosofía, sociología, historia, economía, entre otras, cuyo objetivo de estudio principal es el ser humano y su relación con el mundo que lo rodea.

Por su parte, la filosofía busca dar respuesta a diversos problemas, la sociología entender al ser humano en su entorno, la psicología examina a la persona como individuo y la educación engloba todos estos procesos y postulados permitiendo la actuación global de la persona, después de un conocimiento crítico, analítico, espacial, interrelacionado y sensorial de un hecho específico.

De manera que se denota la inter-relación entre las diversas disciplinas fomentando la capacidad analítica y de respuesta de los procesos, contribuyendo a la generación de conocimientos y empoderamiento del individuo en su relación con su espacio.

Para Venezuela, la educación siempre ha sido un pilar fundamental, desde que Bolívar pronunció aquellas célebres palabras: “Un hombre sin educación es un ser incompleto”, desde ese momento se sentaron las bases del sistema educativo venezolano; es por esta razón que el derecho a la educación se ha encontrado presente en las diferentes cartas magnas del país suramericano.

Sin embargo, esto sólo se evidenciaba hasta primaria, o cuando mucho, la secundaria, puesto que entrar en una universidad, era un privilegio otorgados a muy pocos jóvenes, desembocando en una deuda social altísima en materia educativa.

Es por esta razón que la Educación Universitaria en Venezuela, ha pasado por diversas luchas y etapas, buscando su propia definición e introduciendo características propias de la región, contextualizadas en el devenir histórico, social, político, económico y cultural de su gentilicio.

Para 1998 antes de la llegada del Presidente Hugo Chávez, la población estudiantil no superaba los 500 mil estudiantes universitarios, número que ha ido en crecimiento y en la actualidad sobrepasa los tres millones de jóvenes con acceso a la educación de tercer nivel, con la creación de más de 40 universidades especializadas ubicadas a lo largo del territorio nacional, tales como Universidad de las Artes, de la Seguridad, de las Telecomunicaciones, entre otras.

Así mismo, los esfuerzos del Estado venezolano en materia educativa también contemplan acuerdos de cooperación de transferencia educativa entre los países Alba y Mercosur, becas internacionales y nacionales a través de Fundayacucho, acceso a las tecnologías libres (Ley de Infogobierno), dotación de centros tecnológicos en las universidades y escuelas, democratización de la ciencia y la tecnología (entrega de canaimas y tablet), becas y ayudantías estudiantiles.

Asimismo, el Estado ha promovido el fortalecimiento a la investigación e innovación a través de la creación del Programa Estimulo a la Investigación e Innovación (PEII), desarrollo de líneas estratégicas para el desarrollo del país, financiamiento de proyectos estratégicos con líneas orientadas a la necesidades productivas y sociales de Venezuela.

En la actualidad estos esfuerzos se ven atenuados debido a la “fuga de cerebro”, producto de la crisis económica, pero que engloba no sólo una pérdida de recursos económicos que el Estado venezolano invirtió en cada uno de ellos tales como: educación gratuita (primaria, secundaria y universitaria), salud, programas alimenticios, entre otros, que de una u otra manera contribuyen a la formación integral de los profesionales venezolanos.

En el área educativa una debilidad existente es la planificación estratégica a corto, mediano y largo plazo de las necesidades productivas, investigativas, sociales y económicas del país, para incorporación de los estudiantes universitarios a ellas desde el proceso educativo a través de pasantías y prácticas.

De igual forma, se ha hecho necesaria la detección temprana de cuáles son las áreas con debilidades de talento humano para orientar a los bachilleres y estudiantes en curso, a ellas y la eliminación de algunas carreras donde existe gran número de egresados subutilizados, fortaleciendo la masificación de la educación sin desmejora de la calidad educativa.

Otro aspecto importante a fortalecer es la creación y desarrollo de revistas especializadas, así como la democratización del acceso a ellas por parte de los investigadores, el seguimiento, control y fiscalización de los recursos otorgados a los programas y proyectos financiados por el Estado.

Para que esta sinergia funcione, las universidades deben ser garantes y responsables del proceso, la corresponsabilidad de la educación con las necesidades existentes del Estado venezolano, basándose en las fortalezas de los habitantes a través de la vinculación directa entre los diversos sectores: universidad-comunidad, universidad-Estado, universidad- empresas públicas y privadas- Estado, no sólo en papel, sino en la praxis.

elestado.net no tiene por qué compartir la totalidad del contenido de los artículos que se publican en alguna de sus secciones de opinión.
Comentarios