75º aniversario de la Asamblea General de la ONU (I): intervención de EE.UU, China, Rusia y Latinoamérica

Por primera vez en la historia, durante la máxima cita anual diplomática del mundo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), no se vio a los presidentes llegando en sus vehículos por la Avenida de Manhattan, ni en los corredores con sus comitivas entrando al edificio de la sede de la ONU en Nueva York. Tampoco hicieron acto de presencia las celebridades mundiales.

Cada mandatario dirigió su discurso a la distancia desde su país, la pandemia del COVID-19 ha obligado que esta asamblea, por primera vez en su historia, se desarrolle en su modalidad virtual.

“Para ser eficaz, la diplomacia requiere contactos personales y lamento mucho no tener la oportunidad de reunir a los gobernantes de los países este año”, manifestaba el secretario general de la ONU, António Guterres, mismo que apertura la Asamblea General.

El presidente Donald Trump manifestaba: “debemos responsabilizar a China por desatar la plaga en el mundo”, a la misma vez que hacía promesas de vencer a la pandemia, sin olvidar que actualmente Estados Unidos es el país con más contagios del mundo, y que el propio gobierno ha sancionado al instituto de investigación del Ministerio de Defensa de Rusia, que ha participado en el trabajo sobre la vacuna contra la COVID-19.

El presidente de China Xi Jinping por su parte en su discurso se mostró más diplomático y con la idea de integración internacional, “el coronavirus será derrotado y la victoria será de toda la humanidad”, manifestaba en su discurso.

El secretario general del Comité Central del Partido Comunista Chino señaló que “no tiene intenciones de librar una guerra, ya sea fría o caliente, con ningún país” ni “buscar un desarrollo solo para sí misma o implicarse en un juego de suma cero”.

Por su parte el presidente de Rusia Vladimir Putin, quien comúnmente no suele asistir a esta cita mundial, sino que lo hace su ministro de Relaciones exteriores, este año decidió dirigir al mundo unas palabras, “Rusia está dispuesta a colaborar en la lucha contra el coronavirus y propone celebrar una conferencia sobre el desarrollo de una vacuna”.

Adicionalmente, el Kremlin enfatizó que Rusia proporcionará vacunas gratis a los empleados de la ONU. “En un mundo interconectado e interdependiente, en el vórtice de los eventos internacionales, es necesario actuar juntos y basarnos en los principios del derecho internacional establecidos en la Carta de las Naciones Unidas. Deseo a todos los pueblos del planeta paz y prosperidad”, concluyó el mandatario su discurso.

Llegando a nuestra región de Latinoamérica, la autoproclamada presidenta de facto de Bolivia Jeanine Añez se dirigía ante la ONU acusando de forma arbitraria al gobierno kirchnerista de Argentina de un supuesto acoso sistemático contra Bolivia, y que el presidente Fernández estaría encubriendo al expresidente de Bolivia Evo Morales.

“América Latina, después de pasado el ciclo populista, tiene la opción de construir la convivencia política sobre la base de la tradición republicana, que es la tradición de la libertad. Ese es el camino que estamos construyendo en Bolivia” manifestaba Áñez.

Sin dejar de un lado que actualmente Bolivia se encuentra en una crisis por el rompimiento político después del golpe de Estado en contra de Evo Morales, en el que la exdiputada llegó a la presidencia de Bolivia de la mano de las Fuerzas Armadas bolivianas, y no por elecciones democráticas.

En respuesta de estas acusaciones la Casa Rosada, a través de su ministro de exteriores, rechazó las acusaciones de Áñez en contra de Argentina, manifestando que la autoproclamada presidenta interina debe concentrar sus energías en garantizar la transparencia de las próximas elecciones generales de su país.

Alberto Fernández presidente de Argentina también se dirigió ante la ONU haciendo un llamado a la “creación de un multilateralismo solidario” para poder superar la actual crisis sanitaria y económica, “el verdadero progreso se construye con todos adentro, con la importancia de integrar a los sectores más vulnerables”, manifestaba Fernández.

Los indicadores económicos denotan que la pandemia del COVID-19 ha venido a incrementar la pobreza, el hambre y la desigualdad del mundo, razón por la cual para el presidente de Argentina nos recordaba que: “la cooperación entre las naciones es el mecanismo para alcanzar el bienestar de la humanidad”.

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