La izquierda trasnochada, emocionalmente divagante y políticamente derrotada

Se ha generado un debate sobre la denominación de “izquierda trasnochada“, que califica a ese grupúsculo de excamaradas que, una vez salidos del poder en cualquiera de sus instancias, atacan con irracional fiereza al Gobierno y a la Revolución Bolivariana.

En ese sentido, con cierta regularidad, en dichos excompañeros se activa la hipersensibilidad y reacciona cual fiera embravecida, catalogando y discriminando a todos aquellos, que como yo, osamos contradecirles por sus “patéticos y trasnochados discursos dogmáticos”.

Ahora bien, es importante señalar que por corto tiempo les creímos; certeros, sensatos, realmente envestidos del materialismo dialéctico que tanto cacarean, y por tanto, comprometidos con el debate sustantivo, de cara al despeje categorial entre las condiciones objetivas y subjetivas de la realidad concreta.

Hasta pensamos que eran verdaderos revolucionarios descarnados y sinceros. Pero no fue así, al pasar del tiempo han ido retrogradando al punto de convertirse en un grupúsculo de especuladores de oficio, que viven encriptados en el odio a sí mismos y a todo aquello que no se le subordina a sus egos exacerbados.

En ese sentido, el viejo proyecto que alguna vez defendieron transmutó en un concierto monotemático, radicalmente coincidente con la derecha más extrema, y en rabiosa oposición al Gobierno del Presidente Nicolás Maduro y más grave aún, contra la Revolución Bolivariana y los millones de mujeres y hombres que en ella se agrupan.

Y a las pruebas me remito, solo basta leer los titulares de las noticias en los portales que regentan y los artículos publicados, para verificar la hemorragia de despechos y reconcomios, lleno de medias verdades, muchas mentiras y radical oposicionismo irracional.

Debo advertir que no tengo nada en contra de persona alguna en particular; ni siquiera espero que los “trasnochados de la izquierda” reflexionen y retomen el camino por ellos abandonado, que les dio vida y notoriedad. Pero considero que es menester mostrar su praxis politiquera y desmontar sus mentiras, para dejar sentado que sus actuaciones no son, ni por aproximación, lo que se espera de un revolucionario.

Emocionalmente divagante, la denominada izquierda trasnochada es refugio de los anclados en los dogmas y sus anquilosadas y vacuas repeticiones, pavosas predicciones y eterno ritornelos tormentosos; pues esa seudo izquierda “criticona” sigue girando sobre el eje podrido de sus odios e incomprensiones y perdidos sin laberinto; inmovilizados por sus temores, llenos de incoherencias e infestado de temores y soledades. Niegan los más elementales principios de la dialéctica y el análisis socio histórico que alguna vez masticaron como propio.

En ese sentido, se conforman en castas prepotentes, las cuales no permiten ni un segundo de reflexión objetiva, de paz espiritual y menos de reconocimiento de las derrotas políticas sufridas. Son todo un caso, se creen más revolucionarios porque acusan al mundo por sus malestares e incomprensiones, muestran sus disconformidades como trofeos de guerra, todo lo que le ocurre es culpa de Nicolás Maduro, viven a la caza de algún enemigo, de algo o alguien donde descargar sus miseria y lo peor, se deleitan cuando la derecha les aplaude para acariciarle sus egos hipertrofiados.

Lo lamentable es que no tienen el valor de reconocer que se equivocan, aunque sus elucubraciones las presentan como “autocrítica”.

Con frecuencia se miran en el espejo de los deseos para recomponer los detalles de sus personalidades delirantes, farsantes, sin principios y sin compromisos, con nada que no se sea de su absoluto dominio y control.

Ojalá al leer estas líneas, el odio que les caracteriza se espante y vaya a ellos un segundo de sosiego y paz verdaderamente dialéctica y revolucionaria.

De todas maneras, la revolución continúa su marcha y nadie sensato tiene dudas de los esfuerzos que el Presidente Nicolás Maduro y la Revolución hacen por mantener los niveles de vida pese a los ataques continuados del Imperio y sus aliados.

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