Degradación institucional pone en peligro la vida del preso político Jorge Glas

Tras las rejas de los centros penitenciarios el desgobierno y la muerte evidencian el deterioro actual de las instituciones, en ese contexto, la seguridad de Jorge Glas se complica.

Poco después de la primera vuelta, de los reclamos y conteos, surgió una nueva crisis en Ecuador, tras las rejas de los centros penitenciarios, el desgobierno y la muerte evidencian el deterioro actual de las instituciones. En ese contexto, la seguridad de Jorge Glas se complica.

El enfrentamiento de bandas criminales dedicadas al narcotráfico dejaron un estimado de 80 reclusos fallecidos en amotinamientos en las cárceles de Guayaquil, Cuenca y Latacunga, de los cuales circularon imágenes de cuerpos desmembrados y decapitados, así como llamados desesperados de los familiares de presos.

Entre las principales causas de este espantoso hecho, se encuentran la expansión del narcotráfico con los consecuentes enfrentamientos entre líderes de bandas, el escaso financiamiento gubernamental del sistema penitenciario, y el hacinamiento derivado del retardo judicial.

La expansión territorial del narcotráfico en Ecuador

Ecuador no escapa a una realidad que cruza a América, y es la expansión de las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, ubicadas principalmente en México, Centroamérica y Colombia, que han reclutado organizaciones de otros países conformando una compleja red donde se presentan disputas permanentes, principalmente por el dominio del territorio.

De acuerdo a lo informado por BBC Mundo, la muerte de Jorge Zambranorasquiña”, habría desencadenado los enfrentamientos de las bandas: Los Lobos, Los Pipos, los Chone killers, los Tigerones y los Choneros por el control del tráfico de drogas que llega desde Colombia.

A propósito de esa situación, Harrison Salcedo, abogado defensor de Jorge Glas, afirma que “Ecuador dejó de ser un país de paso, y ahora es un país de rutas. Lenín Moreno ha permitido que estas organizaciones narco internacionales se infiltren en este país.”

El escaso control de las operaciones de estas organizaciones delictivas es un síntoma de la pobre gobernanza que sobre el tema de seguridad tiene el Estado ecuatoriano, es precisamente la capacidad de imponer la autoridad una de las primeras áreas que ataca, y el narcotráfico es su proceso de expansión.

La seguridad de Jorge Glas se complica

Jorge Glas Espinel, Vicepresidente Constitucional de Ecuador, fue encarcelado de forma preventiva en el año 2017, sin que se le concediera ninguna medida sustitutiva. Fue sentenciado en dos ocasiones sin que en ninguna de ellas hubiera pruebas que demostrasen como ciertas las acusaciones vertidas contra él. Permanece en la cárcel de Latacunga.

Su madre, Norma Espinel declaró al programa “Piel Roja” del elestado.net, que el acceso para ver es muy difícil y que inclusive, se le ha negado el acceso a abogados que se han ofrecido a apoyar a su hijo.

En dos ocasiones la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ha hecho exhortos a que se garanticen las condiciones mínimas para Jorge Glas quien hace poco fue diagnosticado con Covid 19.

De acuerdo a las informaciones emitidas por su abogado defensor, Harrison Salcedo, Glas se encuentra recuperándose del COVID-19 a pesar de que el tratamiento ofrecido por las autoridades no fuera suficiente.

En el contexto de los últimos acontecimientos que dejaron 80 muertos en las cárceles, entre las que se encuentra la de Latacunga, su abogado opina que la negligencia del gobierno en la gestión de esta crisis complica las condiciones de cumplimiento de condena de su cliente.

El presidente sabía que esto iba a pasar y debió decretar el estado de emergencia para poder contener esta situación. Por omisión directa del estado estas personas están armadas”, afirma Salcedo a Manel García en entrevista realizada a través de elestado.net.

El abogado de Jorge Glas declara que existe una “ausencia total del estado en los puntos más sensibles del aparato de justicia”, y ello influye tanto en el proceso judicial seguido a Jorge Glas como en las condiciones en las cuales se encuentra recluido en el centro penitenciario de Latacunga.