La moción de censura, un clavo ardiendo para Ciudadanos

Inés Arrimadas, impulsa una moción de censura contra el Gobierno de Pedro Sánchez, tras el otorgamiento de indultos a los líderes independentistas del procés.

Inés Arrimadas, la líder del partido Ciudadanos (Cs) , ha tomado como iniciativa política defender una moción de censura contra el Gobierno de Pedro Sánchez, tras el otorgamiento de indultos a los líderes independentistas del procés.

En declaraciones ante los medios de comunicación ha asegurado que es al Partido Popular (PP), asociación política de Pablo Casado, al que corresponde presentar la iniciativa. Todo ello bajo el argumento de que “a Sánchez le refuerza cuando lo hace Vox“.

La referida conservadora hace remembranza de la moción de censura que Vox presentó contra Sánchez en septiembre pasado: “Espero que el PP no haga que pasemos por lo que pasamos el año pasado, pensamos que una moción cuando la presenta solo Vox lo que hace es que Sánchez esté contento“.

En este sentido, los sectores de derecha de España han elevado sus voces de protesta ante la iniciativa del gobierno central, presionado por Unidas Podemos, de otorgar una medida de indulto para aquellos dirigentes involucrados en medidas judiciales impuestas como consecuencia del referéndum catalán.

La derecha representada por PP, Ciudadanos y VOX, se vale de tácticas de crispación política para inocular matrices de opinión que rechazan la posibilidad de indulto a los promotores independentistas.

Los indultos a los políticos catalanes condenados por sedición, son considerados por el partido Ciudadanos como una decisión “arbitraria” y suponen un “menosprecio” al sistema judicial español.

Bajo estos argumentos los sectores más conservadores de España procuran generar un contexto de conflictividad, que dista mucho de los actuales procesos de concertación política promovido por la izquierda.

La derecha ejerce la continuidad de una praxis política que la ha caracterizado en el tiempo por los discursos hostiles y que denotan un intento de normalizar del odio. Todo ello, ante la ausencia de una agenda política sistematizada que pueda movilizar voluntades por medio de la razón, en vez de la emocionalidad y el rencor.

Sin embargo, el PP se resiste a la posibilidad de promover una moción de censura contra el Gobierno en el marco de los indultos, a los que Inés Arrimadas se refirió como “escupitajo en la cara de España”. Por su parte, Vox ya había manifestado su disposición a presentarla si no lo hace Pablo Casado.

La dirigente del PP Cuca Gamarra insistió en que su partido no cuenta con votos suficientes para que prospere una iniciativa así. Los grupos susceptibles de apoyar una moción de censura, entre los cuales se encuentran PP, Vox, Ciudadanos, Navarra Suma y Foro Asturias, no sumarían más de 153 de los 350 diputados del Congreso. Para que fuera exitosa necesitarían como mínimo 176 votos.

Una moción de censura, para poderse llevar a cabo con éxito, necesita un número mínimo de diputados para presentarla. Dicho mínimo es equivalente al 10% del total de los que componen el hemiciclo. Ese porcentaje equivale a contar con 35 diputados.

Ya en el pasado Vox presentó una moción de censura, pero sin obtener el apoyo de ningún otro grupo. Por otra parte, la falta de una agenda política coherente con la realidad española, aunado a una praxis netamente reaccionaria sin conducir a una propuesta política, sumerge a la derecha en confrontaciones internas.

En este respecto, Arrimadas criticó la operación promovida por el Partido Popular en las últimas semanas para captar a dirigentes de su partido. La conservadora señaló que “el PP está obsesionado en atacar más a Ciudadanos que al Gobierno”.

La derecha, inoculando matrices de opinión beligerante en la sociedad, rechazan toda postura que vea con beneplácito la posibilidad de indulto a los promotores independentistas.

Asimismo, los sectores conservadores, en un acto de alta incoherencia política, han emprendido una serie de presiones sistematizadas contra el rey Felipe VI, cuya firma es necearía para completar los trámites de indulto antes de ser publicado vía “Boletín Especial”.

Además, la derecha española se ha propuesto impugnar la concesión de indultos ante el Tribunal Supremo. Este hecho fue estimado inviable por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del alto tribunal, ante la falta de legitimación, exceptuando Vox, quien ha estado involucrado en el proceso penal.

Históricamente los procesos de diálogo y concertación política mediante la aplicación de indultos han sido utilizados recurrentemente para apaciguar conexos políticos de alta complejidad y tensión. Estas fórmulas de entendimiento están amparadas en valores democráticos, siempre conducente a minimizar las posibilidades de una escalada de conflictos que afecte a la ciudadanía.