Los cambios en el gobierno de coalición muestran la estabilidad del acuerdo

Los referidos cambios obedecen a una intencionalidad del ejecutivo de renovar tanto los esquemas institucionales como los las relaciones políticas derivadas del pacto de coalición.

El gobierno de coalición PSOE-UP ha llevado a cabo una restructuración profunda del gobierno, tras el anuncio de un nuevo gabinete ejecutivo que solo afecta a los cargos ministeriales del que ostenta el PSOE. Por su parte, los cargos adjudicados a miembros de Unidas Podemos quedan ratificados en el ejercicio de sus funciones.

Es la tercera vez que el Consejo de ministros sufre modificaciones en año y medio que ha durado la gestión de Pedro Sánchez en la presidencia. Según el mandatario, los nuevos nombramientos “suponen una renovación generacional, con una edad media de 50 años y con más presencia de las mujeres. Su principal tarea será consolidar la recuperación económica”.

En virtud de los recientes cambios, se visualizan una nueva correlación de géneros dentro del tren ministerial, abandonando el Gobierno cuatro hombres y tres mujeres, mientras que habrá cinco nuevas ministras. De esta forma sigue creciendo la presencia política e institucional de las mujeres en el Ejecutivo, siendo 14 ministras y 8 ministros la actual proporción que equivale a un 63,6% del género femenino.

La estructura vicepresidencial también experimentó ligeros cambios, tras ser reducida a tres las vicepresidencias. En este sentido, Nadia Calviño, Yolanda Díaz y Teresa Ribera mantienen sus cargos. Por otra parte, Carmen Calvo queda fuera del Ejecutivo. El resto de ministros de Unidas Podemos se mantienen en sus responsabilidades.

En las nuevas incorporaciones figuran José Manuel Albares, Pilar Llop, Raquel Sánchez, Pilar Alegría, Isabel Rodríguez, Félix Bolaños y Diana Morant. Por otra parte, abandonan el gobierno Carmen Calvo, Arancha González Laya, Juan Carlos Campo, José Luis Ábalos, Isabel Celaá, José Manuel Rodríguez Uribes y Pedro Duque.

Dentro del grupo saliente destacan nombres como Carmen Calvo, viniendo de ser vicepresidenta primera, ahora sale del Ejecutivo. De igual forma, Pedro Duque dejará de ser ministro de Ciencia e Innovación, así como Arancha González Laya y Juan Carlos Campo, que abandonan la cartera de Exteriores y Justicia, respectivamente.

Asimismo, el ministro de Cultura y Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, también dejará su cargo. Por último, el hasta ahora ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, y la ministra de Educación, Isabel Celaá, también abandonan el Gobierno.

De igual forma hubo cambios dentro del Gobierno central. En este sentido, Iván Redondo, hasta ahora director del gabinete de Pedro Sánchez, saldrá de La Moncloa.

También José Luis Ábalos, el cual, ha presentado su renuncia oficial a la secretaria Organización del PSOE en una carta dirigida tanto a Pedro Sánchez como a la Comisión Ejecutiva Federal, donde ha definido su marcha como una decisión madurada y necesaria desde el punto de vista personal y familiar.

Los referidos cambios obedecen a una intencionalidad del ejecutivo de renovar tanto los esquemas institucionales como las relaciones políticas derivadas del pacto de coalición. Se espera que los más recientes cambios armonicen con el conjunto de políticas impulsadas por Unidas Podemos.

Los elementos salientes de la Moncloa, en su mayoría, han tenido ciertos grados de conflictividad con las propuestas y la praxis política de Unidas Podemos. Ejemplo de ello ha sido la actuación de Carmen Calvo.

La para entonces vicepresidenta primera, recriminó en reiteradas ocasiones la praxis de Unidas Podemos a la luz de diversos tópicos de interés para la sociedad española, por ejemplo, su actitud respecto a las leyes clave del Ministerio de Igualdad donde Calvo ha querido reivindicar el papel del PSOE en dichas leyes.

Por otra parte, Pedro Duque también ha tenido diferencia en los espacios públicos compartidos con Unidas Podemos sobre el abordaje de las materias científicas.

Asimismo, destacan las posturas derechistas en el ámbito internacional de Arancha González Laya, quien viene de cometer un grave error diplomático al visitar la frontera entre Venezuela y Colombia junto al Ejecutivo de este segundo país, al que suele tildarse como el más “ultraderechista” de la región.

De igual forma, el ahora exministro de Justicia, Juan Carlos Campo, cuya acción a la hora de abordar la reforma del Consejo General del Poder Judicial ha sido catalogada por Unidas Podemos como “lenta y torpe”, aunado a sus acercamientos con el PP.

La remoción de estos elementos de discordia dentro de la coalición representa un intento de ordenamiento y armonización de las relaciones políticas parametrizadas tras la firma del documento denominado “Coalición Progresista: un nuevo acuerdo para España”, fijando así una hoja de ruta para sus acciones programáticas conjuntas.

Pese a lo que afirmaban los sectores de derecha en España, en referencia a que Pedro Sánchez no iba a respetar el pacto y que traicionaría a Unidas Podemos. El tiempo ha demostrado un compromiso político y una importante cohesión programática por parte de la izquierda rupturista representada en Unidas Podemos.

De este modo, Unidas Podemos ha salido fortalecida. El acuerdo de gobierno fue respetado y reafirmado de cierta manera tras el cambio de la titularidad en los ministerios del país.

El referido pacto de gobernabilidad entre el PSOE y Unidas Podemos, tiene una gran trascendencia, no solo por dar paso al primer gobierno de coalición que se ha formado en España desde la transición democrática. Es también el primer gran pacto de un gobierno progresista desde la llamada Transición, y se basa en un programa con un fuerte contenido social.