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VOX criminaliza a los inmigrantes buscando el voto «patriota»

VOX denuncia una nueva oleada de homicidios y agresiones sexuales cometidos por supuestos inmigrantes ilegales

Para VOX, instrumentalizando y agitando como un trapo rojo delante de la población, es la forma en la que la derecha espera obtener el suficiente capital político para cumplir sus objetivos. El generalizado estado de miedo y victimización fomentado por sus discursos, es el cemento que busca cohesionar a su militancia.

Mas allá que la derecha proponga una política migratoria más restrictiva, lo verdaderamente alarmante para la sociedad española es que lo haga criminalizando a los inmigrantes con mentiras y fomentando xenofobia, provocando de esta forma ataques de odio.

En base esta última línea de crispación xenófoba, VOX denuncia una nueva oleada de homicidios y agresiones sexuales cometidos por supuestos inmigrantes ilegales. A juicio de la formación que lidera Santiago Abascal, en todos estos casos se repetiría el mismo patrón: “los agresores son inmigrantes que entraron al país de forma ilegal”.

En este crispante sentido, la facción parlamentaria de VOX ha denunciado lo que denominan una nueva oleada de delitos cometidos por inmigrantes ilegales, entre los que figuran agresiones sexuales, homicidios y apuñalamientos. En una nota, la formación que lidera Santiago Abascal, asegura que solo en la semana del 29 de noviembre al 3 de diciembre se han cometido cinco nuevos casos.

Algunos de estos casos hacen referencia a un hombre de nacionalidad marroquí, quien supuestamente entró por la ventana de la casa de la víctima y la amenazó con un cuchillo, provocándole varios cortes y agrediéndola sexualmente.

Otro hombre de origen marroquí fue detenido como autor del atropello mortal que acabó con la vida de una joven de 20 años, estudiante de Medicina en el barrio de Moncloa (Madrid). Por otra parte, un hombre de 22 años de origen hondureño es detenido por apuñalar y matar a un español de 30 años en la estación de tren de Cercedilla (Madrid).

A juicio de VOX, Para acabar con este “problema que sufren los españoles de a pie”, el Grupo Parlamentario de VOX exige tanto al Gobierno como al Ministerio del Interior lo siguiente “facilitar toda la información necesaria para esclarecer los hechos, poner fin al discurso de puertas abiertas del que se benefician las mafias que trafican con personas y reforzar la vigilancia en nuestras fronteras”. Asimismo, la formación asegura que cuando gobierne “endurecerá el código penal para que recaiga todo el peso de la ley sobre aquellos que cometan delitos de estas características”.

De esta forma VOX impulsa como propuesta un contexto de conflictividad y victimización, que dista mucho de los actuales procesos de concertación política promovidos por el gobierno de coalición conformado por el PSOE-UP. Uno de los temas más recurrentes de victimización de la derecha populista, consiste en el discurso contra la inmigración.

VOX parte del principio estratégico de que obtiene mejores resultados, cuanto mayor es el impacto de la inmigración en el conjunto de la sociedad, sobre todo, al resaltar aquellos elementos extranjeros involucrados en “actos delictivos” que atenten contra el principio de “ley y orden”.

Dentro del referido ejercicio de crispación social, la derecha juega una doble estrategia, la cual consiste en atacar fuerte, e incluso sin fundamentos, para posteriormente posicionarse discursivamente como víctima dentro del conflicto. Diversos son los ejemplos que pueden notarse a la luz de esta práctica.

La cultura de la victimización de la derecha española puede observarse durante la misma dictadura de Franco, cuando la justificación de la rebelión militar ante un pretendido estado de caos social y contra la “amenaza roja”.

Alimentando constantemente en el temor a un golpe comunista, se convirtió en un elemento de encuadramiento cultural que permitió a la derecha cohesionar voluntades para incitar a la movilización electoral y emprender acciones contra la izquierda.

Esta tarea de ruptura retórica de la normalidad a través de la difusión de un discurso catastrofista y victimizaste, fue la tarea prioritaria de los portavoces de la derecha durante el franquismo y en épocas posteriores a la transición. El populismo radical con la propaganda del miedo, fabrica realidades paralelas con el fin de justificar la intolerancia y el odio.

Existe una categoría la cual forma parte inherente de la derecha española, se trata del nativismo discursivo, esta es una postura ideológica que asume que los Estados deberían de estar habitados exclusivamente por los miembros del grupo nativo. Aquí el concepto de “nación” cobra fuerza para el conservadurismo.

Bajo este argumento, aquellos elementos no-nativos amenazan fundamentalmente al Estado-nación homogéneo. Esto no solamente aplica a individuos, también a ideas que se consideran incompatibles con los cánones sociales cohesionadores.

En el caso español, el partido VOX expresa una marcada ideología nativista basada en la lucha contra los enemigos internos, el cual podría estar representada por su temor a la “amenaza separatista” y contra los enemigos externos, es decir, los globalistas, así como la inmigración, especialmente la musulmana.

Dichas prácticas conflictivas, son muestras de una derecha escasamente consecuentes con las auténticas realidades del colectivo social. En este sentido, en España, el fascismo manipula la emocionalidad de aquella ciudadanía carente de un desarrollado sentido crítico o de intelectualidad, necesaria para no caer en agendas que promocionan el odio y la crispación social.