Caso Altsasu: Crónica de un día lleno de solidaridad y afecto.

Hace unas semanas, las madres y padres de Altsasu hacían un llamamiento a la sociedad. Nos invitaban a asistir el 24 de marzo a Altsasu, Navarra, donde iba a tener lugar una manifestación bajo el lema «Hau ez da justizia! Altsasukoak Aske» (¡Esto no es justicia! Los de Alsasua libres). Protestando por las penas impuestas a los siete jóvenes -entre 2 y 13 años- por una pelea ocurrida en fiestas de 2016 con dos Guardias Civiles -fuera de servicio- y sus respectivas parejas.

Altsasu, es un pueblo navarro de unos 7.500 habitantes, el domingo multiplicó por ocho su población. Entre 60.000 personas según la estimación de los organizadores, y 45.000 según el Gobierno de Navarra, venidas de diversas partes del Estado (Cataluña, Galicia, Madrid, Zaragoza…) recorrieron el pueblo. Una hora antes de que comenzara, los accesos del pueblo estaban colapsados, tanto es así que había unas retenciones de entre 2 y 3 km tanto por la autovía como por la carretera convencional. La organización había habilitado diferentes zonas para que los que traían vehículo propio pudieran aparcar.

Primeras horas y comienzo de la marcha

En el pueblo, los asistentes almorzaban bajo el Sol, al son de la música que creaba un ambiente acogedor para todos los que allí se encontraban. A las 12:19 comenzaba la manifestación que partía de la entrada del pueblo, aunque todavía había personas esperando poder entrar al pueblo. La cabeza de la manifestación empieza a andar bajo una lluvia de aplausos dirigida a los familiares de los jóvenes. Resultaba imposible compartir material gráfico por las RRSS.

Un pasillo en las aceras abría paso a la cabeza de la manifestación que avanzaba acompañada de gritos –Altsasukoak askatu!-. En el recorrido podían encontrarse pancartas que contaban los detalles de lo ocurrido. Todo resumido y explicado de la mejor manera con el fin de que los manifestantes entendieran el recorrido del caso.

También podían verse carteles amarillos con las fotos, datos y los días que llevaban preso, colocados en los lugares en los que fueron detenidos cada uno de ellos.

Final de la manifestación

Llegando al final del recorrido en la calle Zelai, se oían gaitas y txalaparta -instrumento vasco de percusión- y al fondo se podía leer la palabra aske -libre- escrita en blanco sobre una tela negra. En el escenario los organizadores (las plataformas Altsasu Gurasoak y Altsasukoak aske) han leído un manifiesto en el que primero agradecían a las personas asistentes su solidaridad, explicando después lo difíciles que  les han resultado estos dos años y medio.

También han denunciado las irregularidades del caso, concluyendo que «esto no es justicia«. Sin olvidarse de la vulneración de derechos que están sufriendo sus hijos y han recordado los apoyos internacionales recibidos y la asistencia de diferentes sensibilidades ideológicas. El comunicado ha finalizado dando nuevamente las gracias a las personas que han acudido a mostrar su apoyo.

Al finalizar la lectura del manifiesto, se llenaron las calles de grupos de personas y familias que aprovechaban el buen tiempo para comer en la calle. Mientras la música seguía sonando. Hacia las cinco de la tarde, el pueblo empezaba a recuperar su normalidad.

Respuesta popular y sensaciones percibidas

La respuesta recibida por parte de la sociedad les ha pillado por sorpresa, no esperaban tanta gente. Aun así, los organizadores y 300 voluntarios del pueblo han sabido darle la vuelta y gestionarlo lo mejor posible.

Antes de irme tuve la oportunidad de estar con algunos familiares de los detenidos, y a pesar de las emociones vividas -emoción por la respuesta social e impotencia por la injusticia– tengo que decir que me fui con una sensación positiva. Sus sonrisas en una situación tan dura y su fuerza y entereza me dejaron clara una cosa, no les han ganado -independientemente del resultado judicial- Alsasua ya ha ganado.

La solidaridad recibida y la dada por ellos -a parte de habilitar el frontón para las personas que llegaban el sábado, muchos vecinos ofrecieron sus casas para que pasaran la noche- fue una muestra de ello. Ahora solo queda esperar a que se pronuncie el juzgado.

Imágenes de ayer

 

Frontón habilitado para pasar la noche

 

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