Crónicas de confinamiento por coronavirus. La noche acecha

Tuve sueños muy raros en la noche, mis sueños por lo general son bastantes raritos, pero con este último mi subconsciente se fue al carajo.

En uno de los sueños me levantaba con muy mala leche, indignada con la vida, buscando a mi amiga para que me cortara el pelo, ella estaba muy tranquila haciendo meditación.

Ella trataba de calmarme y yo le decía que no quería calmarme, que quería cortarme más el pelo, explicándole  que los brazos no me llegaban, así que sacaba sus utensilios de peluquería (que en realidad no tiene porque no es peluquera en la vida real) y me lo cortaba, me lo dejaba perfecto y a mi se me iba toda la mala energía que tenía.

Muy normal comparado con los que tuve a lo largo de la noche. Estoy contenta por poder dormir de corrido, pero una de cal por una de arena con mi cerebro.

8:20

Me sonó la alarma y me quedé una hora mirando el techo, pensando en los sueños que había tenido porque no podía creerlo.

9:30

Pensé, “bueno es hora de levantarme y dejar de darle vueltas a cosas de las que no voy a sacar ninguna respuesta“.

En la cocina ya estaban los dos desayunando, así que me preparé mi desayuno. Me hice un cafecito con leche de soja y dos tostadas de pan integral con jamón serrano, variar el desayuno es genial porque sino me aburro.

10:30

Prendí la compu, tenía que laburar. El maldito bastardo se puso con su rutina. Terminó y empezamos nosotras, con su tutoría claro.

Tocó rutina de pesas, me cuesta mucho menos que la de cardio pero me parece más divertida la de cardio la verdad. Las pesas son aburridas. Hay que aclarar que el maldito bastardo le pone mucha onda con la música sino ya hubiera abandonado.

12:00

¡Lista! Me puse con la compu de nuevo, voy avanzando de apoco con diferentes cosas, aprendiendo y experimentando, espero no mandarme ninguna cagada.

Tenía que ponerme con tarea de inglés, así que me centré en eso y se hizo la hora de comer. Me acordé que dejé el curso de lado, así que me he prometido seguirlo el lunes que no tengo inglés, y así repartirme un poco mejor el tiempo con las cosas que estoy haciendo.

Así después no me agobio por que planeo seguir con todo cuando el confinamiento se levante. Pasando a limpio mi plan, sería seguir con todo lo que estoy haciendo en cuarentena pero trabajando también en algún otro lado, después de que me vaya de viaje para aclarar un par de ideas.

14:00

Hoy cocinó el maldito bastardo, hizo espaguetis integrales con atún, guisantes, huevo y zanahoria, una delicia.

Mientras comíamos nos pusimos a charlar de la gente que tiene hijos y de lo mal que la están pasando por tenerlos todo el día en la casa Llegamos a la conclusión de que si tuvieron hijos, tan desesperados no tendrían que estar, porque si uno decide tenerlos tiene que afrontar las consecuencias de criarlos.

El punto es que no todos están acostumbrados a tenerlos en casa, porque los niños se la pasan la mitad del tiempo en los colegios y la otra mitad en actividades extracurriculares, al final solo los tienen los fines de semana, y en la semana solo para ponerlos a dormir y vestirlos para sus actividades.

Estuvimos los tres de acuerdo en que el confinamiento va a dar a toda la población un choque de realidad, y que gracias al universo ninguno de los tres tenemos niños, porque ninguno de los tres estamos en condiciones ni mentales ni de tiempo para la crianza de otra criatura.

Es muy real el hecho de que mucha gente no debería de haber tenido niños, mi amiga nos contó que a sus amigas, que son maestras, los padres les estaban pidiendo más tarea para los peques. Los maestros cumplen sus funciones para que no pierdan el año de aprendizaje, pero no tienen por qué entretener 5 horas cada día a los niños para calmar a esos padres que no tendrían que haberlos tenido.

En el mundo de hoy hay que estar muy seguros de tomar una decisión así, si no están seguros no traigan más seres a este mundo. Felicito a las personas que tienen hijos y se las están bancando como guerreros y no piensan que fue un error tenerlos.

16:00

Como hay terrible sol, decidí ponerme a trabajar una hora y después salir al balcón.

17:00

Me senté con mi amiga en el balcón, que además de ser nuestro confesionario se ha convertido en nuestro solárium, ya le deje más que claro que si seguimos así un mes o dos meses más me voy a clavar el bikini.

Quiero ponerme dorada con el sol, que lamento un montón si a ella le da vergüenza o lo que sea, pero yo lo voy hacer. Me dijo que ella también lo iba a hacer así que bueno, si llega mayo o junio, que estoy hablando el día que hagan 25º, vamos a salir a tomar sol en bikini y caso cerrado.

20:00

Aplausos como todas las noches, por si alguno después de tantos días no se acuerda, porque si salimos a aplaudir, es para la gente de sanidad y el resto de trabajadores que están dándolo todo por los que están hospitalizados, porque hay una puta pandemia.

Un día más de confinamiento, un día menos para poder salir a la calle.

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